Archivo del Autor: Proyecto Amor Conyugal

De embota-dos a enamora-dos. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 34-36

EVANGELIO

Estad despiertos, para que podáis escapar de todo lo que está por suceder
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.
Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, hoy día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete antes del día 4 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

De embota-dos a enamora-dos.

Dios nos lo da todo, también el tiempo, con el propósito de que lo utilicemos para volver a Él. Pero ¡Hay tantas cosas que hacer! Llegan los agobios de la vida que nos embotan la cabeza y nos impiden centrar nuestros esfuerzos en lo importante. Nos quedamos sin tiempo para alimentar nuestro matrimonio y nuestra relación con Dios, nos quedamos sin el tiempo que Dios nos dio.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana: Es que ya no me da la vida. El trabajo, la casa, los niños, mis padres… Llega la noche y estoy reventada.
Manolo: Ya, Ana, si te entiendo, si a mí me pasa igual. Pero ¿Qué tiempo nos dedicamos el uno al otro? Y ¿Qué tiempo le dedicamos a Dios? Luego nos quejamos de que no somos felices, de que discutimos, que hay malos rollos en casa, que no les estamos dando un buen ejemplo a nuestros hijos. Seamos francos ¿De qué sirve todo lo demás que hacemos si no trabajamos nuestro matrimonio? ¡Es nuestra vocación!, La llamada que Dios nos ha hecho.
Ana: Tienes razón, Manolo. Estamos como encerrados en un círculo vicioso. Esto no puede ser. No, lo digo muy en serio. No puede ser. No nos vamos a dejar llevar por la vida ni por una rutina vacía. Vamos a tomarnos en serio nuestra misión en la vida para no ser unos desgraciados y no hacer desgraciados a nuestros hijos.
Manolo: ¡Esta es mi Anita! Tenemos un proyecto ilusionante por delante. El Proyecto que diseñó Dios para ti y para mí. ¿Qué nos hará descubrir? ¿Qué experiencias quiere que vivamos? Tiene que ser impresionante.
Ana: ¿Sabes? Este nuevo reto me hace un montón de ilusión.

Madre,

El Señor nos anima a que estemos siempre despiertos y que pidamos fuerza. Hoy, como todos los días, hacemos un hueco en nuestros quehaceres, para pedirte que intercedas por nuestros matrimonios, para que el Señor nos envíe fuerzas y apartemos todo esto que embota nuestra mente y como esposos, nos mantengamos en pie ante el Esposo (Con mayúsculas). Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

El verano del amor. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 29-33

EVANGELIO

Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 29-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:
«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.
Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.
En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

El verano del amor.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

El amor no es llamativo ni coarta la libertad del amado con grandes aspavientos. Dios es amor y vino al mundo, y la señal era “un niño envuelto en pañales recostado en un pesebre”. Sólo se puede amar desde la humildad, desde la humillación de uno mismo. Lo malo de las grandes estrellas es que todo lo que les rodea queda en sombra, porque brillan tanto… Dios no es así. A veces se ve en la tele a esposos que hacen algo muy llamativo delante de todos, declarando su amor a su cónyuge. Nos preguntamos si no será más amor, un acto nuevo al día por un bien común mayor, sin que nadie se entere.

En mi camino de fe, tampoco debo esperar grandes cosas muy llamativas. Cristo lo compara con los árboles diciendo: “cuando echan brotes, os basta verlos para saber que el verano está cerca”. Pues eso. Cuando camino según el Evangelio y veo que empieza a cambiar mi vida, es que Dios está cerca. No lo veo, pero experimento los brotes.

También nosotros, que colaboramos con muchos matrimonios en su camino hacia la caridad conyugal, vemos en muchos esos brotes. En cuanto se toman en serio su relación, empieza a haber frutos. Los principios son difíciles, son como un parto, pero la Palabra no pasará y el Señor nos promete una vida plena. Pensemos en la alegría que nos promete el Señor, como la parturienta que va a dar a luz. Cuando vemos esos brotes, no hay mayor alegría, el verano del amor está al llegar.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: ¿Qué os han dicho?
Marta: Que para que nuestro matrimonio se sane y crezca necesitamos 3 cosas:
1- Hacer presente a Dios, rezando juntos y acudiendo a los sacramentos con frecuencia (Confesión y Eucaristía)
2- Al menos una vez al mes dedicamos un par de horas a trabajar en grupo temas del magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio.
3- y acudir a nuestro Sacramento del Matrimonio ¿Cómo? Haciendo esfuerzos por aplicar lo que aprendemos con un compromiso diario de acogida al esposo y entrega por él/ella.
Paco: Y ¿Lo vais a hacer?
Marta: Dicen que no falla. Habrá que intentarlo.
(1 mes más tarde)
Paco: Qué, ¿Cómo va la cosa?
Marta: Hay brotes verdes, Paco. Una pasada. Esto apunta a algo bueno, muy bueno.

María,

Mediadora de todas las gracias, muéstranos la belleza del plan de Dios, para que teniendo la sagrada familia como modelo, nos esforcemos por entregar realmente nuestras vidas por esta hermosa misión. Haz que seamos una familia unida para toda la eternidad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Busque, compare y si encuentra algo mejor… Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 4, 18-22

EVANGELIO

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 4, 18-22

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Busque, compare y si encuentra algo mejor…

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

El Evangelio de hoy nos ayuda a reflexionar sobre el misterio de la llamada de Dios a cada uno de nosotros: Nuestra vocación.
Yo he recibido la llamada fundamental como hijo de Dios por el bautismo, y dentro de ella, otra llamada a servir de una manera concreta: la vocación al amor en el matrimonio.

La llamada implica siempre un cambio radical del que ha sido llamado. También implica siempre un seguimiento de Jesús, pues Él es el camino, la verdad y la vida.

Como esposo, tengo que renunciar radicalmente a una vida como persona individual y construir algo totalmente nuevo con mi cónyuge. Un cambio de rumbo, un sí a Dios definitivo a la nueva misión que me ha puesto por delante. Si lo hago, viviré un futuro, mucho más rico, más libre y más santo.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juan: Me tiré diez años resistiéndome a mis obligaciones como esposo. Quería seguir con mi manera de pensar, buscaba mis comodidades… y que mi esposa me hiciese feliz. Hasta que descubrí que esa actitud me estaba destruyendo a mí, a mi esposa, a nuestro matrimonio y a nuestros tres hijos.
Alberto: Pues en eso estoy yo, pero pensaba que la culpa era de mi mujer, que debería cambiar y centrarse más en mí y menos en los niños o en la casa o en sus padres…
Juan: No, Alberto. Por mucho que cambie tu mujer, si no dices “sí” a tu vocación, a la llamada que Dios te hace personalmente a ti, no serás feliz nunca, ni habrá paz en tu interior.
Alberto: Y ¿Cómo digo “sí”?
Juan: Ya no eres tú solo. Adáptate a tu vida con ella, esfuérzate por comprenderla, por servirla, por hacerla feliz. Esfuérzate a tope, porque es lo que Dios te pide. Cuanto más busques tu complacencia, tu bienestar, tus derechos… más triste estarás, más necesidades tendrás… En cambio, cuanto más te entregues por amor, más la querrás, más libre serás, más feliz serás. Parece un contrasentido, pero es así. Esto es como decía aquel anuncio: “Busque, compare y si encuentra algo mejor, ¡Cómprelo!” Hasta que no lo pruebes, de verdad, con todo tu corazón, no lo vas a descubrir. Dios nunca defrauda, Alberto.

Madre,

Recuérdame una y otra vez aquel “haced lo que Él os diga” de las bodas de Caná. Que esté abierto y dispuesto a morir a mi individualidad y dejar que Dios re-cree nuestro futuro como esposos siendo uno. Los apóstoles lo dejaron todo de inmediato. Yo también quiero. Alabado sea el Señor que cuenta conmigo para construir Su reino. Amén.

En las situaciones difíciles. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 12-19

EVANGELIO

Todos os odiarán a causa de mi nombre, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 12-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

En las situaciones difíciles.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Los cristianos estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe, y en última instancia podemos estar llamados al martirio. Sin llegar a esos extremos, podemos estar dando testimonio de la verdad cuando somos capaces de pasar dificultades con alegría por amor a Dios o a nuestro esposo como respuesta a la vocación a la que nos ha llamado. En las situaciones fáciles no damos testimonio, pues esas las vive cualquiera. Son precisamente en aquellas que son complicadas de superar humanamente, en las que damos testimonio de que para Dios no hay nada imposible.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana: ¿Sabíais que Juanjo estuvo enganchado a la pornografía?
Marta: Tuvo que ser muy duro de soportar para Marga. Cuando sabes que tu marido está en el salón viendo tías y después viene a la cama a desahogarse contigo. Muy duro…
Ana: Sí, además era un celoso compulsivo, con mucha ira… En fin, una joyita de hombre.
Marta: Qué fuerte. ¿Y ella?
Ana: Marga al principio también tenía tela. Se creía muy buena y no admitía a su alrededor a nadie que no la adulase. Descartaba a la gente que no era como ella. Se dedicaba a criticar a unos y a otros. Era su principal afición, despellejar a la gente. Además era una rencorosa de estas que te hace la cruz… Y sin embargo, estaba encantada de conocerse.
Marta: O sea, que ese matrimonio era una auténtica bomba de relojería.
Ana: No lo sabes tú bien.
Marta: Y ¿Cómo han pasado a vivir la unión que viven ahora?
Ana: Se convirtieron, se enamoraron del Señor y después de mucha oración juntos y de trabajar duramente su matrimonio, hoy en día viven una comunión que ni ellos mismos se pueden creer.
Marta: Alucinante. Es una pasada. Los veo ahora y no me puedo creer lo que me cuentas de ellos en su etapa antigua.
Ana: Ellos reconocen que con sus fuerzas el cambio que han experimentado hubiera sido imposible, que Cristo ha actuado en ellos.
Marta: ¿Y sus hijos?
Ana: Tienen una fe… increíble.
Marta: Jo, qué envidia.
Ana: Dios ha actuado, pero porque ellos se lo han currado, desde luego.

Madre,

No podemos avergonzarnos del Señor después de haberse entregado por nosotros y por nuestra salvación. Merece que estemos dispuestos a dar la vida por ser sus testigos. Cuánto más, a superar las pequeñas cosas del día a día de nuestro matrimonio. Envíanos el Espíritu del Señor, para que nos dé la fortaleza necesaria y haga posible lo imposible. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Las luces nos rescataron. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 5-11

EVANGELIO

No quedará piedra sobre piedra.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11

En aquel tiempo, algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:
«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».
Ellos le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él dijo:
«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «Esta llegando el tiempo»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el final no será enseguida».
Entonces les decía:
«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambre y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Las luces nos rescataron.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

De todo lo que construyamos aquí en la Tierra, habrá un día en que no quede piedra sobre piedra.
Entonces ¿Qué quedará del fruto de mis esfuerzos y de mi trabajo? ¿Y del de nuestros hijos? Con todo lo importante que me parece lo que hago cada día, con toda la responsabilidad que siento, sólo el amor que ponga en lo que hago, permanecerá. Sólo lo que contribuya a que mi esposo y mis hijos vayan al cielo, permanecerá. Pero eso que puedo aportar es hermoso, es una gran oportunidad que Dios me da para que colabore con Él.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Pedro: María, he tenido un sueño. Llegaba el fin del mundo, y veía cómo, entre fuertes temblores y fogonazos se iba destruyendo todo. Simplemente se desintegraba. Veía el mueble ese que tantos berrinches me costó cada vez que me parecía que Pedrito lo iba a arañar con su triciclo, y lo veía astillarse y pulverizarse hasta desaparecer. Me pregunté, ¿Y para qué hice sufrir tanto a nuestro hijo por aquel mueble? Mi reloj de pedida, el que siempre escondía para que no me lo robara la asistenta, se fundía. El oro se mezclaba con el acero y chorreaba y se perdía por las rendijas del suelo hasta no dejar rastro… Después de lo mucho que lo protegí, y lo cuidé como un auténtico tesoro, por su valor, por los recuerdos… pero se esfumó. Poco a poco íbamos viendo desaparecer todo lo que tanto nos ha costado conseguir y mantener, la casa misma, se volatilizaba ante nuestros ojos atónitos… Quedábamos tú, yo y nuestros hijos, sin nada ¡Nada más!. Quedaban también nuestros vecinos, unos 100 metros más allá.

De repente aparecieron como unas luces y unas sombras que empezaban a girar en torno de cada uno de nosotros. Nos observaban para ver cómo nos mirábamos. Vi cómo entre los vecinos crecía una especie de muro que los aislaba a unos de otros, hasta que quedaban completamente encarcelados. Vi como a nuestro alrededor empezaban también a formarse esos muros. Eran nuestros rencores, nuestras heridas que nos separan y que no hemos sabido perdonarnos. Eran nuestros desprecios, nuestro orgullo, nuestros egoísmos… Pero a la altura de la rodilla se interrumpían y surgían unos lazos blancos que se entrelazaban uniéndonos entre nosotros. Era el amor que nos tenemos, que impedía que continuasen creciendo aquellas cárceles de piedra.

Entonces apareció un gigantesco Rey. Era Cristo envuelto en una potente luz. Y mandó a las luces y a las sombras que actuasen.

Las sombras se llevaban a los vecinos, a Clara, a Marcos, y a los tres chavales, entre sollozos y gritos desgarradores, y rompí a llorar sumido en una profundísima tristeza desconocida hasta entonces, el inmenso dolor de haber perdido a nuestros amigos para siempre. Después, las luces nos envolvieron y nos rescataron a nosotros, impidiendo el acceso de las sombras que arremetían ferozmente para intentar alcanzarnos.

El sueño acababa con una voz que decía: “Será antes de lo que creéis”. Y me desperté sudando, con la sensación de que, si esto ocurriese hoy, acabaríamos encerrados en una torre de nuestro individualismo y arrastrados por las sombras.

María, siempre he pensado que iríamos al cielo, pero no lo tenemos garantizado. No debemos confiarnos. Debemos luchar mucho más y trabajar por lo eterno, entre nosotros y con nuestros hijos. El resto lo hará el Señor.

Madre,

Es verdad que sin querer, me veo entre los salvados. Me parece como que los malos son otros. Pero no tengo ninguna garantía de que vaya a ser así. ¿Y si me llevo la horrible y desgarradora sorpresa de perder la vida eterna? No debo confiarme, Madre. Tengo que construir muchos lazos de amor con mi esposo primero y con mis hijos después… El Señor me anima siempre a estar alerta. Señor, ten piedad y misericordia de nosotros. Amén.