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RETIRO MATRIMONIOS CIUDAD REAL (HERENCIA) 11-13 JUNIO DE 2021

RETIRO MATRIMONIOS CIUDAD REAL (HERENCIA) 11-13 JUNIO DE 2021

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Delegación de Pastoral Familiar de Ciudad Real os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 11 de junio a las 18:00h hasta el domingo 13 de junio a las 17:30h.

LUGAR: Casa Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana. Ctra. de Alcázar. 13640 Herencia (Ciudad Real)

PRECIO: (Incluye alojamiento, pensión completa, test de antígenos y gastos diversos)

  • Adultos: 290€ por matrimonio.

Suplemento económico para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

 

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí. A partir del martes 18 de mayo a las 20h

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera. En caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a toproyectoamorconyugal@gmail.com@gmail.com

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Que fluya. Comentario para Matrimonios: Marcos 16, 15-20

EVANGELIO

Fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Conclusión del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos se fueron a predicar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Palabra del Señor.

 

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Que fluya.

A los esposos que creen, les acompañarán estos signos (Papa Francisco Amoris Laetitia 163):
“El amor que nos prometemos supera toda emoción, sentimiento o estado de ánimo, aunque pueda incluirlos. Es un querer más hondo, con una decisión del corazón que involucra toda la existencia. Así, en medio de un conflicto no resuelto, y aunque muchos sentimientos confusos den vueltas por el corazón, se mantiene viva cada día la decisión de amar, de pertenecerse, de compartir la vida entera y de permanecer amando y perdonando. Cada uno de los dos hace un camino de crecimiento y de cambio personal. En medio de ese camino, el amor celebra cada paso y cada nueva etapa.
…El vínculo encuentra nuevas modalidades y exige la decisión de volver a amasarlo una y otra vez. Pero no sólo para conservarlo, sino para desarrollarlo. Es el camino de construirse día a día. Pero nada de esto es posible si no se invoca al Espíritu Santo, si no se clama cada día pidiendo su gracia, si no se busca su fuerza sobrenatural, si no se le reclama con deseo que derrame su fuego sobre nuestro amor para fortalecerlo, orientarlo y transformarlo en cada nueva situación.”
El Espíritu Santo es quien nos une, pero el Espíritu Santo es muy “sensible” a nuestra libertad. Si ponemos alguna frontera entre nosotros, no puede fluir entre los dos. Quitemos de en medio los placeres que dificultan nuestra unión, quitemos de en medio las pasiones que nos alejan, que tampoco se haga mi voluntad ni nos fiemos de mis criterios. Si lo hacemos, entonces, el Espíritu que está en lo más profundo de nosotros, fluirá entre los dos y podrá hacer su gran obra. Su inmensa obra de Amor.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Jorge: Ya no busco lo que me gusta, ni mi comodidad. Ya no te rechazo cuando mis sentimientos me impulsan a hacerlo. Ya no me ofusco en mi voluntad y soy dócil. Ya desconfío de mis criterios, porque Dios es muy grande y yo puedo estar equivocado ahora como lo estuve en el pasado. Y es ahora cuando experimento lo que el Espíritu Santo puede hacer en nuestra unión.
Marisa: Ahora sí que experimentamos lo que es la contemplación juntos, ahora vivimos la alegría plena. Las experiencias que estamos viviendo son indescriptibles, esposo.
Jorge: Te miro y me pregunto ¿quién eres? Aún no he descubierto toda la grandeza que Dios ha querido darte.

Ven Espíritu Santo,

Ven a nuestro matrimonio. Danos la fortaleza y el coraje de decidir amarnos a pesar de las circunstancias; danos el consejo para discernir ante las situaciones complicadas; danos la sabiduría de Dios para mirar nuestra relación desde Su Verdad; danos la inteligencia para comprender la Verdad del misterio de nuestro sacramento, Danos la ciencia de valorar a nuestro esposo como hijo de Dios; la piedad para abrirnos a la ternura del Padre y para con el esposo; y el temor de Dios, el miedo a ofenderle y desear permanecer en el amor. Espíritu Santo, transforma nuestro matrimonio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

En el nombre de… Comentario para Matrimonios: Juan 16, 23b-28

EVANGELIO

El Padre os quiere, porque vosotros me queréis y creéis.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 23b-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Palabra del Señor.

 

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En el nombre de…

Pedir en el nombre de Jesús no significa pedir lo que yo quiera y mencionarle en el momento de hacer mi petición, sino pedir lo que Él pediría ¿Puede haber algo mejor? Como hace Él, que actúa en el nombre del Padre. Así que, me he propuesto que cualquier cosa que vaya a empezar, lo haré en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, porque esa debe ser mi motivación. Por supuesto, mis oraciones, pero empezar a vivir cada día en Su Nombre, ser esposo en Su Nombre, ser padre/madre en Su nombre, trabajar en Su nombre… y recibiré, como dice Jesús, para que nuestra alegría sea completa.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ángela: En casa de la beata Madre Carmen, en Antequera, vi una cruz que ella tenía y que llevaba siempre en el bolsillo. Estaba desgastada. Ella tenía mucho carácter, sin embargo, se casó con un hombre insoportable, bebedor, jugador… que la maltrataba. Se casó en contra de la voluntad de sus padres, porque sentía la llamada de salvar a aquel hombre en el nombre del Señor, y lo salvó, desde luego, después de mucho sufrimiento. Él llegó a pedirle perdón a ella públicamente. Después, al poco de su conversión, falleció y ella se quedó viuda ingresando en un convento. De ahí lo de “Madre Carmen”.
Pedro: ¿Y lo de la cruz?
Ángela: ¡Ah, sí! Como te decía ella tenía mucho carácter, y cada vez que sentía la tentación de dejarse llevar por su temperamento, apretaba fuertemente el crucifijo que llevaba en el bolsillo. Así conseguía aplacar su ira. Realmente ella actuaba en el nombre del Señor.
Pedro: Me gusta. Voy a llevar siempre un crucifijo en el bolsillo para actuar en Su nombre, en todo momento.
(Pedro, se santiguaba al levantarse, antes de entrar a trabajar en la oficina, cada mañana, antes de entrar en casa al volver al trabajo… antes de tener un rato de conversación con su esposa, antes del abrazo conyugal… antes de tener una conversación profunda con sus hijos… Siempre, todo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo).

Madre,

Que dejemos de perseguir nuestros intereses, y vivamos siempre y en todo, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Y nuestra alegría será plena. Amén.

¡Por la alegría! Comentario para Matrimonios: Juan 15, 9-17

EVANGELIO

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor.

 

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¡Por la alegría!

Más claro, agua ¿no esposo mío? Que si queremos que nuestra alegría sea plena, tenemos que amarnos tú y yo, y no hay amor más grande que el que da la vida. Luego no habrá alegría más grande que la de dar la vida por ti ¿no? Esto es para lo que nos ha elegido el Señor, y esto es para lo que nos ha destinado. Pero esto es lo que el demonio se empeña en que no veamos, porque si lo hacemos, permanecemos ¡en el amor de Dios! Ni más ni menos. ¿En qué otro sitio podemos ni soñar permanecer? Así de grande es el Señor. Esto es lo que nos tiene reservado.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Pedro: Me sorprendo a mí mismo muy serio muchas veces, cuando me levanto y me miro al espejo, cuando me encuentro con alguien por la calle y noto que tengo que cambiar el gesto para sonreír… Me falta alegría, María. Me doy cuenta del planazo que me pierdo si no cumplo la voluntad del Señor. ¿Cuesta? ¡Claro! Pero ¿no merece la pena estar alegre en vez de amargado? Pero esto de estar alegre no es algo que dependa de mi decisión solamente, depende sobre todo de que aspire con esperanza a lo más grande, que es participar del Amor de Dios. Así que, me propongo amarte, esposa, , buscando el bien para ti. El Señor me lo manda porque quiere lo mejor para nosotros y nuestra unión.
María: Tienes razón, Pedro. Nos falta alegría a los dos. Yo también voy a centrarme en buscar el bien para ti y así que nuestra alegría sea plena. Menudo planazo.

Madre,

Te queremos. Gracias por llevarnos al camino del Evangelio en nuestro matrimonio. Eres portadora de mi alegría, bendita Madre.

Cambio tristeza por alegría. Comentario para Matrimonios: Juan 16, 16-20

EVANGELIO

Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 16-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de «dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver», y eso de «me voy al Padre»?»
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese «poco»? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver»? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor.

 

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Cambio tristeza por alegría.

Este Evangelio forma parte del discurso de Jesús durante la última cena. Se está refiriendo por tanto a los acontecimientos de Su muerte (tras la que llorarán) y posterior resurrección (tras la que se alegrarán poco después).
Hoy en día parece que está prohibido sufrir. Lo que no sea diversión o entretenimiento, queda descartado. Jesús nos enseña que para poder vivir la alegría de la resurrección, antes hay que vivir el sufrimiento. Él muere amando hasta el extremo y resucita plenamente una sola vez. A nosotros nos toca “morir” un poquito todos los días para poder “resucitar” también todos los días.
“La alegría matrimonial, que puede vivirse aun en medio del dolor, implica aceptar que el matrimonio es una necesaria combinación de gozos y de esfuerzos, de tensiones y de descanso, de sufrimientos y de liberaciones, de satisfacciones y de búsquedas, de molestias y de placeres, siempre en el camino de la amistad, que mueve a los esposos a cuidarse: «se prestan mutuamente ayuda y servicio»” (Amoris Laetitia 126)

Aterrizado a la vida matrimonial:

Julia: ¿Por qué hay tristeza en nuestras vidas? Lo que nos hace sufrir realmente es resistirnos a creer en el Amor. Si estamos dispuestos a amar en el sufrimiento, la cosa cambia, y si no estamos dispuestos es porque en el fondo no creemos en la resurrección.
Ramón: Perdona, Julia, pero no entiendo ni papa.
Julia: Dime una dificultad que tengamos en este momento.
Ramón: ¿El problemón de nuestra hija?
Julia: Vale. Y ¿Qué nos impide amarnos en esta situación? ¿Por qué esto se tiene que convertir en una oposición entre los dos? Unámonos para vencer esta dificultad y entreguémonos los dos para ayudar a nuestra hija a salir del agujero donde se ha metido.
Ramón: Tienes razón. Renunciemos a todo lo que nos distancia y entreguémonos juntos.
Julia: No sé si lo conseguiremos o no, pero nuestro matrimonio saldrá reforzado, y esa será nuestra pequeña victoria. En cualquier caso, seguro que tenemos muchas más posibilidades de ayudar a nuestra hija juntos. Al menos, verá que estamos unidos en esta situación.
(La hija al principio no reaccionó, pero con el tiempo le ayudó a creer en el camino del Amor.

Madre,

Hoy es Tu día. ¡Felicidades! Bendita Madre. Infinitas gracias por todo lo que nos has dado y por todo lo que nos das. El trece de mayo, la Virgen María, bajó de los cielos a Cova de Iría…