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Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 46-50
En aquel tiempo, se suscitó entre los discípulos una discusión sobre quién sería el más importante.
Entonces Jesús, conociendo los pensamientos de sus corazones, tomó de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo:
«El que acoge a este niño en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado. Pues el más pequeño de vosotros es el más importante».
Entonces Juan tomó la palabra y dijo:
«Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no anda con nosotros».
Jesús le respondió:
«No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro».
Como niños,
Jesús hoy nos presenta como camino para lograr la felicidad, el camino de la sencillez .
Esposos, estamos llamados a hacernos sencillos, a hacernos muy pequeños ante Dios y por ello, ante nuestra principal mediación, nuestro esposo. Cuántas veces perdemos el tiempo y la paz, dando vueltas y razonando lo que nos ha hecho o ha dejado de hacer nuestro esposo y comparándonos con lo que yo hago o dejo de hacer por él .
Hagámonos niños, abandonémonos en los brazos del Padre para ser levantados como Hijos De Dios; para ello contamos con la Gracia del sacramento y ella nos levanta, si dejamos que actúe .
Hoy es un buen día para reflexionar , ¿como vivo yo las pruebas diarias ? ¿Confío y lo acepto como un niño o me revelo, lo razono, me dejo llevar por lo que dice el mundo y siento que no me lo merezco ?
Aterrizado a la vida Matrimonial:
María: Cariño qué contenta estoy, hoy veo que el Espíritu Santo confirma que el camino que estamos viviendo en Proyecto Amor Conyugal, viene de El.
Ángel: Yo no tenía ninguna duda pero, ¿por qué te viene hoy esa confirmación?
María: Estoy viendo que hay realidades de la Iglesia con carismas diferentes al que tiene Proyecto , que están empezando a hablar del matrimonio de forma más específica e incluso haciendo jornadas con enseñanzas y experiencias que concuerda con lo que vivimos en Proyecto. Al principio tenía la tentación de juzgarles y pensar “menudos copiones”, pero hoy el Señor nos dice que quien no está contra nosotros, está a favor nuestro y me ha dado mucha alegría confirmar la grandeza de la Iglesia y ver cómo el Espíritu Santo no para de “trabajar” en la defensa del matrimonio y su indisolubilidad.
Ángel: Pues tienes razón, es una maravilla que nos apoyemos las diferentes realidades en fortalecer la vocación del matrimonio, porque si realmente entendemos que nos une algo muy sagrado y que Dios a través del sacramento se implica en el matrimonio, no debería haber tantas separaciones como vemos en matrimonios que dicen tener y vivir la Fe.
María: Sí, es una pena porque el Señor todo lo hace nuevo si le dejamos que Él dirija nuestro matrimonio. Él no da ningún matrimonio por perdido.
Ángel: Claro que no, al fin y al cabo todo es mediación que el Señor permite, para nuestra santidad y felicidad.
María: Eso es, pero el problema surge cuando queremos bajarnos de la prueba; a veces vivimos pensando que no merecemos esa relación tan «tóxica» y convertimos nuestro sacramento en una mera relación humana que se puede romper ante el sufrimiento.
Ángel: Cuánto dolor tiene que tener el Señor ante gente que incluso dice que ha visto que la voluntad de Dios es que se separe. Eso es no entender lo que es el Sacramento.
María: Recemos a partir de ahora por todos los matrimonios y por todas las realidades de la Iglesia, para que perciban la necesidad de profundizar en la sacralidad del matrimonio y se consiga vivir el matrimonio tal y como Dios lo instituyó.
Ángel: Buenísima idea, nada es nuestro, todo viene de Él y es todo para Su Gloria
Madre,
Gracias por acompañarnos siempre con tu ejemplo de sencillez y fidelidad a la Voluntad De Dios. Alabada seas.









