¿Quién más próximo? Comentario para Matrimonios: Marcos 12, 28b-34

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 28b-34

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

¿Quién más próximo que mi esposo?

En tiempos de Jesús, la observancia judía estaba estructurada principalmente en torno a la Torá (la Ley escrita), que tradicionalmente se compone de 613 mandamientos (mitzvot). Quienes se encargaban de transmitirla por escrito e interpretarla eran los escribas. El Señor no viene a anular la ley, sino a llevarla a la plenitud. En este Evangelio resume toda la Torá en dos únicos mandamientos: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser» y «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Y ¿quién es nuestro más próximo? ¿quién está en nuestro primer metro cuadrado? Esposos, si no amamos a nuestro cónyuge, no podemos decir que amamos a Dios.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Milagros: Perdona, llego tarde otra vez, pero es que cuando estoy en la Iglesia no veo el momento de salir. Tengo tanta paz, siento tanto el amor del Señor, que me quedaría allí todo el día
Francisco: Pues los niños están ya acostados, Milagros. Les he preparado la cena y se han acostado preguntando por ti. Ya es la tercera vez esta semana…
Milagros: Es que Dios me ha hecho sentir Su Amor y ahora todo lo que quiero es corresponderle
Francisco: ¿Y crees que esta es la forma de hacerlo? ¿Dejándome solo con los niños?
Milagros: Mira Francisco, piensa en todas las veces que has llegado tarde trabajando y hemos estado solos esperándote.
Francisco: Pero en eso he cambiado desde que hicimos el retiro de Proyecto, ahora mi prioridad sois vosotros. Recuerda que nos enseñaron que tenemos que encarnar nuestro amor, no estamos llamados a un amor espiritualizado. Solo te pido que lo lleves a la oración, si te parece bien, mañana por la noche cuando se acuesten los niños lo hablamos.
(Al día siguiente, Francisco llega a casa con los niños después del colegio)
Milagros: ¿Dónde están mis niños? Qué gana tenía de daros un beso fuerte, id a cambiaros que mientras hablo un momentito con papá. Querido Francisco, te pido humildemente perdón. Hoy el Señor me ha mostrado la forma equivocada en que estaba respondiendo a Su Amor. Muchas gracias por mostrarme la verdad con tanto cariño y paciencia. Me he confesado y vengo dispuesta a que tú, en primer lugar, y nuestros hijos seais mi prioridad, es en vosotros donde tengo que amar a Dios. ¡Alabado sea por siempre!

Madre,

¡Qué hermoso es el Matrimonio como Dios lo pensó! Gracias por el precioso Proyecto Amor Conyugal que está llevando luz y esperanza a tantas familias. Te pedimos que nos ayudes a perseverar y podamos llevarlo al mundo entero. ¡Gracias querida Madre!

RETIRO MATRIMONIOS INDIANA(USA) 22  – 24 MAYO 2026

RETIRO MATRIMONIOS INDIANA(USA) 22  – 24 MAYO 2026

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN MADRID 1 – 3 MAYO 2026

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN MADRID 1 – 3 MAYO 2026

El amor siempre une. Comentario para Matrimonios: Lucas 11, 14-23

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 14-23

En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo. Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron: «Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

El amor siempre une.

El demonio divide a través del pecado y pretende que pensemos que puede ser la solución, no porque nos muestre nuestro pecado, al contrario, lo disfraza para que lo justifiquemos y pensemos que es la mejor opción para nosotros. Es muy típico pensar que, si divido mi tiempo un poco para Dios y el resto para “mis cosas” es suficiente, sin darme cuenta que lo que hacemos es separar a Dios de “mis cosas”, cuando lo que tenemos que aspirar y buscar es siempre la presencia de Dios en todo y en todos. En el amor ocurre algo parecido, usándolo a nuestra manera y pensando que amar a ratos es suficiente, pero cuando amamos con condiciones lo que conseguimos es todo lo contrario, hay que amar siempre. El Señor a los esposos, a través del sacramento del matrimonio nos da la gracia para entregar nuestro tiempo y nuestro amor a nuestro cónyuge siempre y sin condiciones, nos invita a poner amor donde no hay amor y a través de la entrega y la renuncia obtener una victoria contundente consiguiendo un total amor de comunión.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Iñigo: Acabo de hablar con nuestro hijo pequeño y estaba un poco disgustado por cómo le habías hablado.
María: Tú como siempre le vas a dar la razón antes de preguntarme sobre de que hemos hablado ¿no?
Iñigo: Ya estamos otra vez, no he empezado a hablar y ya me estás criticando. Solo venía a preguntarte qué había pasado, pero me has juzgado antes de tiempo.
María: Ya nos conocemos y siempre es lo mismo, antepones tus criterios a los míos y eres tú quien siempre me lleva la contraria en todo.
Iñigo: Puede que tengas razón, pero intento cambiarlo y esta vez solo quería pedirte que me contaras que había pasado para ver si podía interceder entre los dos.
María: Vaya, cuánto lo siento, siempre me adelanto y de nuevo he metido la pata defendiéndome.
Iñigo: La verdad en parte es culpa mía, ya que siempre me he antepuesto a ti, pero como ya te he dicho, estoy intentando cambiarlo y he visto que era un buen momento para intentarlo.
María: Gracias de corazón y perdóname, me he pasado un poco con nuestro hijo y antes de contarte nada le voy a pedir perdón y luego hablamos.

Madre,

Enséñanos y ayúdanos a alcanzar el amor de comunión al que estamos llamados a través de nuestro matrimonio. Gloria a Dios.

Plenitud y Esperanza. Comentario para matrimonios: Mateo 5,17-19

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 17-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos»

Plenitud y Esperanza.

¡Qué esperanza nos regala este Evangelio! Jesús ha venido a traernos plenitud, a que podamos llegar a ser aquello para lo que fuimos creados desde el principio. Para ello necesitamos mirar la vida desde la perspectiva de Dios, desde la eternidad, y desde ahí todo toma su sentido. Desde ahí vemos que hemos sido creados para la unión con Dios, y que nuestro matrimonio es el camino concreto para llegar a Él. Estamos llamados a vivir nuestro amor como Dios lo pensó, a amarnos como Él nos ama. Por eso Jesús nos recuerda que hasta la última tilde hecha con amor cuenta, cada gesto por pequeño que sea hecho con amor trasciende el momento presente y queda para la eternidad. Gracias Señor por traer plenitud a nuestro matrimonio, ahora no se trata solo de compartir una vida, una casa, unos hijos o unas tareas, ahora todo tiene sentido de eternidad, ahora el deber se convierte en entrega y la convivencia en comunión. ¡Gracias Señor!

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Laura: Padre… ya no sé qué hacer, siempre lo mismo, promete que va a cambiar, pero al final vuelve a caer…he perdido la esperanza…
Sacerdote: Te entiendo Laura, es dura la situación que estás viviendo, pero dime una cosa, ¿cuándo miras a Manuel, ves solo lo que está siendo ahora o también lo que puede llegar a ser?
Laura: Sinceramente ahora mismo solo veo sus caídas.
Sacerdote: Te animo a unirte al Señor y mirar a Manuel como lo mira Él. No pongas la mirada en la herida y en el daño que te causa. El Señor no mira sólo su pecado, ve toda su dignidad y todo lo que está llamado a ser… Manuel hoy lucha con su adicción y el Señor ha dado su vida por él. Ha sido comprado a precio de la Sangre de Cristo y tomar conciencia de esto te ayudará a amarle…
Laura: Ya…pero a veces siento que está todo perdido.
Sacerdote: La desesperanza nunca viene de Dios. No mires solo este momento, no lo mires solo desde su caída. Míralo también desde la esperanza de lo que Dios puede hacer en él. Pero el Señor necesita tu entrega. Igual que Él se entregó por su esposa la Iglesia y así nos rescató del pecado y de la muerte, ahora es el momento de unirte al Señor y entregarte por Manuel para su salvación.

Madre,

Dios siempre cumple sus promesas, ayúdanos a permanecer en tu Corazón y desde ahí ver todo con tus ojos misericordiosos. Madre de la Esperanza, ruega por nosotros.