Escogidos por el Señor. Comentario para matrimonios: Jn 15,18-21

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 18-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

Escogidos por el Señor.

Esta palabra del Señor nos sitúa en una verdad exigente y profundamente consoladora: hemos sido elegidos por amor. No por mérito propio, sino por una llamada gratuita. Nos invita a vivir en comunión con Él, en nuestra vocación. En el camino conyugal, esta elección se concreta en amar al cónyuge cada día como Él ama, más allá de toda dificultad.
Esposos, sacarnos del mundo no significa apartarnos de la realidad, sino aprender a amar en ella con un corazón transformado, con un amor fiel, entregado, abierto a la vida, que sabe perdonar, que busca la comunión. Un amor contrario a lo que nos vende el mundo. Por eso, cuando vivimos según este amor, es normal experimentar incomprensión o rechazo, porque vamos contracorriente. Si los esposos nos esforzamos en vivir así, nos convertimos en signo visible del Amor de Dios, un amor fiel y fecundo del que el mundo está necesitado. Esta es nuestra misión.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Luisa: Álex, ¿sabes? esta frase del evangelio de hoy me inquieta: “yo os he escogido sacándoos del mundo… y por eso el mundo os odia”. ¿Tú crees que nuestro matrimonio va contra el mundo?
Álex: Creo que sí, pero en el buen sentido. Amar como esposos, con entrega y fidelidad, no encaja con lo que se promueve hoy. Mira las series, las películas, las noticias… todo sexo sin ternura, normalizando las infidelidades, las rupturas… O recuerda la cena del otro día con los amigos, salimos cansados de oír tantas banalidades, de ver cómo se tratan…
Luisa: Parece que desde que hemos empezado este camino, las cosas de este mundo ya no nos atraen como antes. Pero veo también nos está alejando de nuestras amistades. Noto que nos miran como si fuéramos bichos raros, y me siento desplazada, como fuera de lugar. Es como que el que estemos felices juntos les produce rechazo.
Álex: Sí, llevas razón. Pero justo ahí es donde está nuestra llamada. Elegirnos cada día, perdonarnos, abrirnos a la vida… eso es vivir “fuera del mundo”.
Luisa: Entonces, aunque provoquemos rechazo ¿no es fracaso?
Álex: No, es señal de que vamos con el Señor. Nuestro amor, vivido con verdad, puede incomodar, pero también iluminará, ya lo verás.
Luisa: Me da paz pensarlo así. Elegidos… también para amar mejor. Y ser luz para otros.

Madre,

Enséñanos a vivir nuestro amor con plenitud, como Tú lo viviste, sin tener miedo a que el mundo nos rechace ¡Bendita y gloriosa seas, Madre! ¡Alabado sea por siempre el Señor!

 

La plenitud de la Ley. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 12-17

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 12-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

La plenitud de la Ley.

El Señor nos da la clave del Amor: amar como Él nos ama, hasta entregar su vida por nosotros. Tengo que amar como Él me enseña, y no en respuesta a como creo que me aman. Cuántas veces hemos escuchado estas Palabras de Jesús, pero ¿de verdad las aterrizamos a nuestra vida conyugal? Ante un mal modo, una contestación… ¿todavía me revelo y contesto para defenderme? Hoy, Señor, tomo la determinada determinación de seguir tu enseñanza y Amar como Tú amas. ¿Caeré? Sin duda, pero volveré a levantarme y mirarTe para avanzar en nuestro camino de santidad.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Pepa: Hola Miguel ¿qué tal el día? ¿Han cenado los niños? Perdona por haberme retrasado otra vez y no haberte avisado, pero teníamos que presentar hoy el proyecto.
Miguel: Hola cariño, sí ya han cenado y están esperandote para leer un cuento.
Pepa: Voy un ratito con ellos y ahora te ayudo a preparar la cena.
Miguel: No te preocupes, ya está todo preparado.
Pepa: ¡Qué maravilla! Muchas gracias porque vengo agotada, vuelvo enseguida.
(Al poco rato)
Pepa: Miguel, quería darte las gracias. No solo no te has enfadado, sino que me has recibido con una sonrisa y con la cena preparada. Gracias de corazón, yo absorta por mi trabajo y tú pendiente de todo.
Miguel: Pepa, hace unos años esto hubiera sido impensable, y tú mejor que nadie lo sabes. Gracias a que la Virgen puso en nuestro camino Proyecto Amor Conyugal y las enseñanzas de San Juan Pablo, hemos empezado a amar como Jesús Ama. Así todo es mucho más fácil ¡Gloria a Dios!

Madre,

Gracias por estar siempre ahí, pendiente de nosotros y cuidándonos. Queremos entrar en tu Inmaculado Corazón, es el camino más directo para encontrar a Jesús y poder amar como Él nos ama, entregando la vida. ¡Bendito y alabado sea!

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN MADRID 12 – 14 JUNIO 2026

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN MADRID 12 – 14 JUNIO 2026

Vivir con alegría. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 9-11

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».

Vivir con alegría.

A veces nos puede parecer que los mandamientos son una serie de normas que limitan nuestra libertad y nos impiden hacer lo que nos apetece, pero es todo lo contrario, nos ayudan a ser mejores ante Dios y ante los hombres, porque están basados en el Amor de Dios. Para cumplir con lo que dice el Señor en sus mandamientos tenemos el ejemplo de nuestra Madre, para ello: escucha la palabra en lo profundo de tu alma, guárdala en tu corazón como se guarda un tesoro, la meditas, la saboreas, y esa misma palabra, que viene del Hijo de Dios, al ser meditada y saboreada se va cumpliendo en nuestra vida y poco a poco, como semilla que germina, lo va llenando todo del Amor de Dios. El Señor nos habla de guardar sus mandamientos para que Su alegría llegue a nosotros, y nuestra alegría llegue a plenitud. En el matrimonio la búsqueda de la felicidad nos caracteriza como seres creados a imagen de Dios y no podemos renunciar a ello, es más, nuestro esposo y los que nos rodean necesitan que seamos felices. Si hay algo de lo que no podemos dudar respecto a la voluntad de Dios sobre nosotros, es de que Dios nos quiere alegres. La felicidad está en el Amor de Dios y renunciar a ese Amor sería perdernos.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Carmen: ¿Te parece que mañana cuando acabemos de trabajar pase a recogerte por tu oficina y nos vayamos a tomar algo?
Álvaro: Pero se nos va a hacer tarde y con lo cansado que estoy no se si me viene bien.
Carmen: Anda, anímate, nos viene bien salir un poco de la rutina y nos ayuda pasar un rato juntos, dejando el trabajo y las obligaciones familiares.
Álvaro: Pero cómo es posible que te apetezca después de un día intenso de trabajo. Además, tenemos a los niños en casa y al final es retrasar todo lo que hay pendiente en casa.
Carmen: Los niños esta noche duermen en casa de mi hermana, les apetecía mucho pasar una noche con sus primos y mañana van juntos al colegio. Así que no tenemos prisa por llegar.
Álvaro: Me cuesta mucho entender esa alegría que manifiestas en todo momento, tanto para lo bueno como para lo malo.
Carmen: Pero es todo lo contrario, la alegría que tengo la recibo desde que frecuento los sacramentos y he ido descubriendo lo bueno que hay en todo, en todos y en cualquier circunstancia. Siempre se cumple ese no hay mal que por bien no venga, solo hay que aprender a verlo.
Álvaro: ¿Ahora me vas a decir que todo te viene por ir a misa a diario y por hablar con un cura?
Carmen: Todo no, pero gracias a ello he descubierto que no tienen que cambiar los demás, sino que soy yo quien tiene que cambiar para ir transformando a los demás a través de lo que voy recibiendo. Y si, me he ido dando cuenta según me he ido acercando a Dios.
Álvaro: Pues a ver si consigues hacerme ver en que tengo que cambiar, aunque mejor empieza a cambiar a mi jefe, que me está dando una lata terrible.
Carmen: Eso solo lo puedes hacer tú. ¿Por qué no empiezas a acompañarme? Aunque sea de vez en cuando. Ya verás como los resultados los ves enseguida. Sin darte cuenta el Señor te va cambiando la mirada y sin saber cómo irá transformando esa tristeza en alegría que irás derramando por todos los lados.
Álvaro: Tal y como me lo estás diciendo estoy deseando que llegues a recogerme para contagiarme con tu alegría.

Madre,

Enséñanos a guardar y cumplir todo lo que viene de tu Hijo con la alegría de ser hijos de Dios. Bendito y alabado sea el Señor.

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN VALENCIA 19 – 21 JUNIO 2026

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN VALENCIA 19 – 21 JUNIO 2026