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Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 20-24
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».
¡Que sí!
Estamos ante uno de los pocos momentos del Evangelio en el que se nos muestra el profundo lamento de Jesús ante quienes no se convierten. Es el dolor de su Corazón por aquellos que, aun teniendo a su lado testigos que los animan a recorrer el camino del amor, no creen, no cambian y no llegan a gustar la bienaventuranza eterna, que ya puede comenzar como primicia aquí en la tierra. Es el lamento del Corazón de Dios por los hijos que se pierden porque no quieren transformar su corazón; porque siguen aferrados a sus rencores, al pasado, al dolor, al juicio y a la desesperanza, y no se abren a un camino nuevo desde la esperanza. Muchos corazones que han sufrido tantas heridas que ya no saben qué creer… pero os decimos a vosotros, ¡queridos esposos, que sí! ¡Que es posible! Haced caso a esa pequeña luz dentro de vosotros que sin saber cómo ni por qué os impulsa a un sí aunque sea débil… Ahí está Dios llamándoos, atrayéndoos y diciéndoos: Es posible resucitar a un amor nuevo, a un amor que jamás habéis conocido. ¡Es verdad que Jesús hace nuevas todas las cosas! ¡Que sí! Seguid adelante. Agarraos a todas las manos que se os tiendan. Subid a la camilla que ponen delante de vosotros y dejaos llevar hasta Jesús. Tal vez todavía no lo conocéis del todo, pero dejaos llevar por los corazones que sí lo conocen. Somos muchos los matrimonios que damos testimonio de que sí: ¡Él lo hace! Creed. Dejaos hacer. Él lo hará. Con vuestro sí, Él lo hará. Y dejándoos transformar por Él, consolaréis el Corazón de todo un Dios. ¿Es grande o no es grande el plan?
Aterrizado a la Vida Matrimonial:
Elena y Javi cuentan a sus tutelados brevemente su historia:
Elena: Mirad, cuando nosotros llegamos a Proyecto estábamos tan mal que nuestros familiares no sabían que estábamos siendo acompañados por un matrimonio e intentando salvar nuestra familia. Ellos no querían ni oír hablar de eso. Habíamos sufrido mucho muchos años y creían imposible que fuéramos felices juntos.
Javi: Así es. Pasamos un tiempo muy difícil y muy duro porque entre nosotros también había mucha desconfianza en el camino la verdad, también mucho dolor, resentimiento por lo vivido… pero algo dentro de nosotros nos hacía seguir caminando. Hasta a nosotros nos sorprendía ¿verdad Elena?
Elena: Sí Javi… No os vamos a decir que es fácil o rápido, os vamos a decir que es posible y que es verdad lo que habéis escuchado. Que no estáis perdiendo el tiempo porque nosotros somos testigos de que tener esperanza no es de tontos. Aquí hemos encontrado la vida y el amor que nunca hubiéramos imaginado para nosotros, algo que cuando veíamos en los demás nos parecía ficticio e imposible y hasta nos molestaba.
Javi: Bueno, y sobre todo, jamás hubiéramos imaginado estar ahora acompañando a otros matrimonios que están como estábamos nosotros; hablándonos del camino que hemos recorrido. Eso sí que ha sido otra sorpresa. Por eso os decimos: ¡ánimo! ¡creed y veréis la gloria de Dios! Si nosotros llegamos, ¿por qué vosotros no?
Elena: Dejaos sorprender por Su poder cuando encuentra corazones que dicen si, ¡no dejéis de decir si!
Madre,
Gracias por darnos este Proyecto de Amor que muestra el camino verdadero y nos ha devuelto la vida. ¡Alabado sea el Señor!







