Archivo de la categoría: Proyecto Amor Conyugal

Las nuevas propiedades de mi yo. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 11, 28-30

EVANGELIO

Venid a mí todos los que estáis cansados
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo:
«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Anuncio en Barcelona: Jueves 14 de diciembre a las 20h en la parroquia de Santa María Reina. Avda. Esplugues 103, Pedralbes. (Entrada por c/Miret i Sans 36)
  2. Retiro para matrimonios en Barcelona 15 a 17 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Las nuevas propiedades de mi yo.

Antes me sentía cansado de luchar en mi matrimonio. Mi yugo era demasiado pesado para cargar con él. Antes estaba agobiado por la vida, las prisas, las autoexigencias… Demasiadas cargas. Pero me encontré con Cristo. No sabría decir qué ha pasado exactamente, no es explicable por ningún fenómeno tangible o medible, pero ahora mi yugo es llevadero e incluso deseable y hermoso, y mi carga es ligera.

El yugo que llevaba estaba sobrecargado por el orgullo, que me impedía ver la belleza y la grandeza del matrimonio. Si me resisto a las leyes que Dios puso en mi matrimonio, vivo un agobio constante. Si Cristo me va haciendo manso y humilde de corazón, descubro que mi yo se hace Permeable, buen Conductor, Transparente, Duro, Elástico, y Tenaz (no frágil).

  • Permeable: Crédulo. Se deja empapar del amor infinito de Dios;
  • buen Conductor: Evangelizador. Capaz de transmitir el calor del amor de Dios;
  • Transparente: Humilde. No va de protagonista y deja ver la obra de Dios;
  • Duro: Misericordioso. Disculpa las agresiones de los demás que no le rayan ni le dejan huella perdonando con facilidad;
  • Elástico: Obediente. Se adapta a la presión y acepta las dificultades de cada momento con alegría;
  • y Tenaz: Perseverante. Resistente a los golpes, y dispuesto a levantarse con humildad aunque caiga una y otra vez.

Entonces mi alma, encuentra descanso.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Diario de Pedro: Me he puesto ante el Santísimo y he dejado que me llene de su Paz. He vuelto a casa y me he sentado a escuchar a mi esposa deseando transmitirle algo de la paz que había recibido. Ella estaba un poco alucinada con mi actitud de escucha y el interés que mostraba con ella, hasta que le he explicado que venía de estar ante el Santísimo, y entonces lo ha comprendido. Era Dios el que me había infundido esa paz. Lo que más le llamaba la atención es que me estaba transmitiendo quejas sobre mí, y en lugar de responderle con agresividad, estaba totalmente centrado en comprenderla. Yo también estaba sorprendido, porque sus palabras hirientes no me hacían daño, parecía como si rebotaran en una capa que impedía que penetraran en mi corazón.
Mientras hablábamos, nos entretuvimos y se quemó la cena, así que a mitad de la conversación tuve que bajar a comprar unas hamburguesas. Me sentó fatal, porque estaba muy cansado y además estaba lloviendo a todo llover, me estaba empapando, pero en ese momento, me planteé que si Dios lo había querido, yo también. Así que lo llevé con muchísima paz por saber que era Su voluntad. No me iba a quejar encima de lo que había recibido aquella tarde.
Cuando llegué a casa y creía que aquel día estaba siendo superado, ella retomó la conversación conmigo, y me puse nervioso porque se estaba haciendo demasiado tarde para los niños. Así que dejé de escuchar y no paraba de mirar el reloj. Me preguntaba: Esta mujer ¿No se da cuenta de la hora que es? Además se estaban enfriando las hamburguesas… así que perdí toda la paz que había recibido. Ella se enfadó porque había dejado de prestarle atención. Entonces le pedí perdón, y recuperé la paz. Después de cenar, hemos seguido hablando y ella ha recibido de mí la Paz que Dios le quería transmitir.

Aquella noche, Pedro y su esposa se quedaron dormidos abrazados.

Madre,

La mansedumbre y la humildad, qué dos grandes pilares para el matrimonio. Esa apertura a todo lo que viene, con alegría, ese deseo de aprender del otro, reconocer que estoy en construcción, saberme pequeño, necesitado… En este adviento, contemplamos a Dios hecho Niño, y aspiramos a eso, a hacernos niños con Él. Hoy contemplamos la cuna vacía del Belén, deseando verla ocupada por el Salvador envuelto en pañales. Amén.

Aunque le haya herido muchas veces. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 18, 12-14

EVANGELIO

Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Anuncio en Barcelona: Jueves 14 de diciembre a las 20h en la parroquia de Santa María Reina. Avda. Esplugues 103, Pedralbes. (Entrada por c/Miret i Sans 36)
  2. Retiro para matrimonios en Barcelona 15 a 17 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Aunque le haya herido muchas veces.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

A veces, cuando recuerdo lo perdido que llegué a estar, siento vergüenza. Y si en algún momento, quizás en una discusión, mi esposo me saca los trapos sucios del pasado, seguramente me sentiré traicionado. Siempre que se me reprocha algún momento en que me he desviado del camino, me sienta mal, y puede incluso que esto me haga caer en responder con la misma moneda.

Mi pasado oscuro me avergüenza, pero hoy me siento bien recordando las veces en que me he alejado de Dios, porque en todas esas ocasiones, Él ha venido y me ha rescatado, y se ha alegrado por cada arrepentimiento más que si nunca le hubiese fallado.

Así me quiere mi Señor, así me valora mi Señor. Para Él soy importante haga lo que haga. Para Él es una alegría que esté a Su lado aunque le haya herido muchas veces. Así me ama mi Padre. Así tengo que amar yo a mi esposo.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana: Tú nunca has estado conmigo cuando te he necesitado. Todavía recuerdo aquella vez que estaba con la depresión y me regañaste porque estaba todo el día llorando. ¿Se puede ser más cruel?
Rafa: Ana, ya te pedí perdón por aquello. Reconozco que fue algo terrible, y me hace daño que me lo sigas recordando. (Pensando: Yo también le podría recordar aquella vez que me dijo… ¡No!, ese no es el camino) Mira Ana, yo te pedí perdón, entiendo que sufrieras mucho con aquello, pero por favor, no me lo sigas teniendo en cuenta. Dios ya me ha perdonado y me ha acogido de nuevo en sus brazos. Si en algún momento no te he sabido querer, ahora sí que te quiero, independientemente de lo que hagas o digas. Te amo mucho, Ana, y eres lo más importante del mundo para mí. Quiero estar en todos tus momentos difíciles. No quiero que te vuelvas a sentir sola ¿Vale?

Madre,

El Señor nos muestra Su misericordia, y es necesario que yo ame a mi esposo con Su amor misericordioso, o de lo contrario, no soy de Cristo. A mí me consuela que Dios me quiera aunque sea imperfecto, y quiero que mi esposo sienta también ese consuelo en mi manera de amarle. Te lo pido por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Seguro que algún día… Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 5, 17-26

EVANGELIO

Hoy hemos visto maravillas
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 5, 17-26

Un día, estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor estaba con él para realizar curaciones.
En esto, llegaron unos hombres que traían en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron con la camilla a través de las tejas, y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Él, viendo la fe de ellos, dijo:
«Hombre, tus pecados están perdonados».
Entonces se pusieron a pensar los escribas y los fariseos:
«¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?».
Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondió y les dijo:
– «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil: decir «Tus pecados te son perdonados», o decir “Levántate y echa a andar”? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados – dijo al paralítico-: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa”».
Y, al punto, levantándose a la vista de ellos, tomó la camilla donde había estado tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios.
El asombro se apoderó de todos y daban gloria a Dios. Y, llenos de temor, decían:
«Hoy hemos visto maravillas».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Anuncio en Barcelona: Jueves 14 de diciembre a las 20h en la parroquia de Santa María Reina. Avda. Esplugues 103, Pedralbes. (Entrada por c/Miret i Sans 36)
  2. Retiro para matrimonios en Barcelona 15 a 17 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Seguro que algún día…

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Quizás sea torpe, o quizás esté paralizado. Las cosas no van como yo esperaría, no me comporto como me gustaría, pero no importa, porque tengo personas que me quieren y rezan por mí, especialmente mi esposo. Y me lleva con su oración todos los días ante el Señor. Ya no tengo miedo, ni desesperanza, porque el Señor no me va a dejar así, no me va a dejar paralizado. Cuando me ve delante de Él tan necesitado, seguro que se compadece de mí y en su momento, cuando considere, me sanará. En cada confesión me dice: Tus pecados están perdonados, pero seguro que algún día, cuando Él considere, me dirá: Ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa. Hoy descanso pensando en ese día, porque sé que llegará.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: Ana, otra vez hemos afrontado el tema de los problemas con mi familia de origen, y hemos acabado fatal. He intentado entender tus argumentos, y aun así, te sigues sintiendo incomprendida, sigues pensando que no te escucho, que no valoro tus esfuerzos y que no pongo de mi parte. Lo siento pero no he sabido hacerlo mejor.
Ana: Pues no te creo, sé que no valoras mis esfuerzos porque me pides más y eso significa que crees que hago poco. Es imposible que no lo entiendas. Tú siempre te pones a favor de ellos, porque como son los tuyos… a ellos sí los comprendes, a ellos sí los excusas y a ellos no les pides más esfuerzos. Al final, la mala soy yo y los buenos son ellos, encima de que no me han aceptado y encima de las borderías que me sueltan.
Paco: No, Ana, lo que quiero es que dejes de sufrir. Tú me importas mucho más que ellos. Los he dejado y me he casado contigo ¿no? No hay comparación entre lo que te amo a ti y lo que les quiero a ellos. De hecho, estoy muy afectado por el daño que estás recibiendo. Sólo quiero que comprendas que son así, para que no creas que van expresamente contra ti, sino que es su manera de ser. No quiero que sufras más.
Ana: ¿Ves? Ya los estás defendiendo otra vez…
(Una hora más tarde y después de no llegar a ningún sitio …)
Paco: (Rezando) Señor, ya ves que lo intento, pero no hay manera, es como si hablásemos idiomas distintos. Le intento decir que es mi prioridad, intento hacerla ver que sólo me importa que ella no sufra, pero no hay manera de que no se sienta amenazada…
(Unos días más tarde)
Juan: En la catequesis de hoy veremos las diferencias entre hombre y mujer. Hablamos lenguajes diferentes, ellas son más emocionales y ellos más conceptuales, y mientras que ellas hablan de sentimientos, ellos de conceptos. Ellos tienen que intentar sentir lo que ellas expresan, porque ellas hablan de sentimientos. No se trata de razonar, sino de sentir ¿Entendido?
Paco: (Pensando para sus adentros) ¡Gracias Señor! Esa es la clave que me faltaba.

Madre,

El Señor se compadece de nosotros siempre. Tengo que tener esperanza, seguir luchando, rezar, pedir que recen por mí… y Él lo hará posible. Él me sacará de mis pozos, de mis oscuridades. Alabado sea el Señor que no defrauda nunca. Amén.

¿Habrá Navidad en mi matrimonio? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 1, 1-8

EVANGELIO

Enderezad los senderos del Señor
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 1-8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.
Una voz grita en el desierto: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.»»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
– «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Anuncio en Barcelona: Jueves 14 de diciembre a las 20h en la parroquia de Santa María Reina. Avda. Esplugues 103, Pedralbes. (Entrada por c/Miret i Sans 36)
  2. Retiro para matrimonios en Barcelona 15 a 17 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

¿Habrá Navidad en mi matrimonio?

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Me hace falta un bautismo de conversión, que era el que realizaba Juan, para poder recibir el bautismo en el Espíritu, que es el que realizará Jesús. Esto significa que primero me tengo que convertir y decidir cambiar mi vida, dejar de seguir la lógica mundana o mi lógica, por muy razonable que me parezca, dejar las actitudes mundanas y seguir las pautas que marca el Evangelio, en mi matrimonio (Para empezar).

Son esas pautas que dicen que Dios debe ser lo primero en mi vida, y amar a mi esposo como Dios me ama a mí (Nada menos). Esto implica mucho sacrificio y mucha humildad. Y si no me preparo para ello purificando mi corazón con esfuerzos, con oración… en este adviento, no seré capaz de acoger al Niño en mi vida. No habrá Navidad en mi matrimonio por muchos adornos que haya fuera. Dios va a nacer ¿Voy a allanarle el camino? ¿Voy a prepararle un sitio en mi casa? O tendré mi puerta cerrada cuando llame María para darle a luz. Tengo el convencimiento de que el Señor querrá venir a mi casa y me va a ayudar también a preparar mi corazón. Yo quiero recibirle.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Otra vez la he fastidiado, Marisa. Otra vez te he juzgado mal. Otra vez te he hablado en un tono que no te mereces. Te pido perdón, y me ofrezco para servirte en lo que necesites, para reparar el daño que te he causado.
Marisa (esposa de Carlos): No, Carlos. Yo también te he hablado mal. Yo también te he juzgado mal. Perdóname tú a mí también. Vamos juntos a pedir perdón al Señor y pedirle misericordia.
Ambos: Señor, lo estábamos intentando, y no íbamos mal, pero otra vez hemos caído y hemos roto nuestra comunión, y nuestros hijos nos han oído discutir. Perdónanos, Señor y danos fuerzas para hacerlo bien la próxima vez. Es el orgullo lo que impide que estemos el uno en el otro, es el egoísmo el que nos impide estar más pendiente del esposo que de mí. Es la vanidad la que me convierte en una persona exigente que se ve mejor que el otro. Danos, Señor, la humildad necesaria para recibir al otro con la dignidad que merece, con la dignidad que tú le has dado. Señor, queremos hacerte hueco en nuestro amor. Que Tu amor nazca en nosotros esta Navidad. Amén.

Madre,

Tú que eres portadora del Amor, tráelo a nuestra casa, a nuestro matrimonio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

¿Argumento o enamoro? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 9, 35-10, 1. 5a. 6-8

EVANGELIO

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 35-10, 1. 5a. 6-8

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el Evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«ld a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis».

Palabra del Señor.

Nota: Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

¿Argumento o enamoro?

El matrimonio es una buena noticia, pero ¿Cómo transmitirla si no la vivo? Si hablo de la buena noticia, puedo convencer, pero si he llegado a vivir un poquito del matrimonio como Dios lo quiere, puedo llegar a enamorar a los esposos de su hermosa vocación.

El Señor quiere sanar a muchos matrimonios que están confundidos, quieren amarse pero están ciegos y no saben cómo. Se ven como enemigos, como un estorbo el uno para el otro. Están hundidos en un fango que se han ido forjando a base de desplantes, de malos humores, de echarse en cara miles de cosas… Pero el Señor me ha dado autoridad para curarles de toda enfermedad del amor, para mostrarles la belleza de su matrimonio, el camino para purificar el corazón y descubrirse como un tesoro el uno para el otro. El Señor me ha liberado gratis y gratis tengo que transmitir que con Cristo, la buena noticia del reino de Dios ha llegado a nuestro hogar.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Antonio: Antes estaba hasta el gorro de mi esposa. Me molestaba todo de ella. Todas esas cosas suyas que me habían enamorado o habían desaparecido, o les había tomado manía. Me costaba mirarla a los ojos me costaba admirarla por algo. Pero el Señor me ha enseñado a verla pequeña, a ver que lucha con sus limitaciones, que desea vivir conmigo el amor que Dios había pensado para nosotros y que ha puesto grandes tesoros en ella. Antes sacaba lo peor de mi esposa y la desesperaba, ahora la ayudo a mejorar, la intento comprender aunque esté enfadada, y la animo a seguir luchando. Le doy esperanza, porque Dios quiere algo grande de ella, y yo soy su ayuda para hacerlo posible. Ahora estoy realmente enamorado de mi vocación. Me encanta la misión que Dios me ha encomendado. Alabado sea el Señor.

Madre,

Es increíble que Dios quiera contar con nosotros para su misión de salvar matrimonios que son víctimas del desamor, la enfermedad más grave y más dolorosa que existe. Es increíble que nos haya dado poder para ello, pero es así. Es increíble que podamos ser sus manos para levantar al caído, sus brazos para abrazar al que se siente solo, sus hombros para ofrecer un apoyo al que sufre… Todo eso en Su nombre. Alabado sea el Señor que cuenta con nosotros para construir Su reino. Amén.