Archivo por días: 10 abril, 2026

RETIRO MATRIMONIOS CHILE 15 – 17 MAYO 2026

RETIRO MATRIMONIOS CHILE 15 – 17 MAYO 2026

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Parroquia María Madre de Misericordia (Cam. Real 4334, Lo Barnechea, Región Metropolitana),  os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 15 de mayo a las 17:30h. hasta el domingo 17 de mayo a las 18:00h.

LUGAR:
Casa Retiro Padre Hurtado (José Luis Caro 210, Padre Hurtado, Región Metropolitana, Santiago
https://maps.app.goo.gl/Ck1YiJcAchGdEDzZ6

PRECIOS:  280.000 pesos por matrimonio. (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos): 

Suplemento para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí  La inscripción se abrirá el jueves 16 de abril a las 21:00 h (hora local)

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera, en caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a  chile@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

En Vos confío. Comentario para Matrimonios: Juan 21, 1-14

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1-14

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice:
«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

En Vos confío.

Los apóstoles vuelven a vivir otro episodio de una pesca milagrosa, el primero fue cuando el Señor llamó a Simón Pedro a que lo siguiera, al comienzo de su vida pública. Ahí lo invitó a dejar las redes y convertirse en pescador de hombres. Y ahora el episodio se repite; al estar sin su Maestro, los apóstoles vuelven a esa vida que habían dejado atrás, se van de pesca y, de nuevo, no sacan nada. En ese momento aparece Jesús y les dice que vuelvan a echar la red, y sale completamente repleta de peces. Aún así, el único que reconoce al Señor es el discípulo amado, y él sirve de testigo para sus hermanos. Así nosotros tenemos que confiar en el Señor y ser testigos por si la fe de nuestro esposo/a, en algún momento, flaquea.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Ana: Martín, ¡no puedo más! Es la última vez que te lo digo, de verdad ¿me estás escuchando?
Martín: Como para no escucharte, te escucho yo y todos los vecinos, pero dime cariño ¿qué te ocurre?
Ana: Es verdad, disculpa, no tenía que haberte gritado. Y gracias por no contestarme en el mismo tono, podíamos haber liado una buena pelea, como antiguamente.
Martín: Ven aquí y siéntate conmigo y me cuentas (Martín la abraza cuando se sienta, porque sabe que eso le gusta y la tranquiliza)
Ana: Ay ¡qué a gusto estamos! Esto es lo que necesitaba, gracias porque hasta se me ha olvidado lo que iba a decirte, está claro que no era tan importante…
Martín: Aquí estoy para lo que necesites, y disculpa tú también si estaba un poco distraído cuando me has hablado.
Ana: El Señor todo lo hace nuevo, y desde luego nos está haciendo un nuevo Matrimonio. Sólo tenemos que confiar en Él y estar pendientes de cuando el otro flaquea, Señor, danos confianza en ti para que aun pasando una noche sin pescar, confiemos en Él y volvamos a echar las redes ¡Gracias, Señor!

Madre,

Gracias por tu SI, gracias por darnos a Tu Hijo y acompañarlo hasta la Cruz, gracias por ser nuestra Madre, gracias por no dar ningún Matrimonio por perdido. ¡Bendita seas por siempre!