
En el corazón están todos los tesoros que gano para la eternidad. ¿Qué voy a atesorar en mi matrimonio este nuevo año que Dios me concede? Pidamos a María guardar ahí, como ella, los dones de Dios.

En el corazón están todos los tesoros que gano para la eternidad. ¿Qué voy a atesorar en mi matrimonio este nuevo año que Dios me concede? Pidamos a María guardar ahí, como ella, los dones de Dios.

Esposos, escuchad al Señor en una oración pausada para conocer Su voluntad y no errar el camino. Si lo hacemos, Él nos da poder para hacernos Sus hijos.

Tenemos que esforzarnos por ver “las cosas de Dios” en las situaciones entre los esposos, aunque sean dolorosas, sabiendo que hay un don en ellas.

El Espíritu Santo nos lleva y nos trae, siempre y cuando estemos en comunión con Dios.

Cuando estoy de parte del Señor, Él me protege y me cuida. El mal existe, pero si busco la voz de Dios y le obedezco de inmediato, me pida lo que me pida, me salvará.