
El Sacramento del Matrimonio es indisoluble, pues nos une Dios, y no nosotros, a imagen de la eterna Alianza de Cristo con su Esposa, la Iglesia.

El Sacramento del Matrimonio es indisoluble, pues nos une Dios, y no nosotros, a imagen de la eterna Alianza de Cristo con su Esposa, la Iglesia.

El Diablo es el que desune: una familia dividida, no puede subsistir. Y tú, ¿qué podrías hacer para uniros más? Es el momento de preguntar a tu esposo/a y a tus hijos.

Estoy feliz siendo HOY esposos que escuchamos la voz de Jesús llamándonos a ser santos, a llevar la antorcha de la santidad y así iluminar a cuantos aún no han conocido el Evangelio del matrimonio y la familia.

Frente a la batalla del demonio contra el matrimonio y la familia, triunfará el inmaculado Corazón de Ntra. Sra. de Fátima. Para ello necesita un ejército de apóstoles anunciando la buena noticia del matrimonio, su belleza y su grandeza.

El matrimonio es la misión por la que Dios nos envía a llevar el Evangelio al mundo. Nuestro sacramento tiene una fuerza enorme y nos acompañan signos sobrenaturales.