Pequeños, grandes esposos. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 11, 25-27

EVANGELIO

Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-27

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Si, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Palabra del Señor.

Nota: Testimonio de Marcus y Maribel sobre el retiro de junio de Proyecto Amor Conyugal. Accede aquí:

http://movil.religionenlibertad.com/articulo_rel.asp?idarticulo=58139&accion=

Pequeños, grandes esposos.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Es la única vez en todo el Evangelio que Jesús se refiere al Padre como “Señor de cielo y tierra”. El Gran Dios, el Todopoderoso, se fija en los más pequeños y se esconde ante los que se creen grandes. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Teresa: Rafa, tenemos que aceptar esta dura situación como una oportunidad para purificar nuestro corazón. Hay demasiado orgullo entre nosotros.
Rafa: Eso ¿Cómo va a ser? Dios no quiere que suframos. Esto es del Demonio y no estoy dispuesto a creer en tus tonterías. Pienso ponerles una demanda. Se van a enterar.
Teresa: Rafa, con eso, lo que vas a hacer es empeorar las cosas. No devuelvas mal por mal. Los vecinos son muy difíciles en el trato, pero eso no significa que nosotros tengamos que pagarles con la misma moneda. Aceptemos esta humillación en el nombre del Señor y ofrezcamos nuestro sufrimiento en reparación por nuestro orgullo.
(Meses más tarde…)
Rafa: Tenías razón, Teresa. Menos mal que me dejé influir por ti. Ahora, los vecinos están peleados con toda la comunidad menos con nosotros. Doy gracias a Dios por haberte hecho mi esposa, y haberme mostrado Su camino a través de ti. Ahora entiendo mejor Sus criterios. Gloria a Dios.
Teresa: Y yo le doy gracias por tu docilidad a Él. Alabado sea el Señor Todopoderoso.

Madre,

Nos empeñamos en ser grandes y nos perdemos lo más Grande, a Dios mismo. Nos perdemos la grandeza de nuestra vocación por culpa de la vanidad y el orgullo de pretender ser más de lo que somos. Te damos gracias, Madre, por todas las situaciones de purificación que pones en nuestro camino, para ayudarnos a mirarnos con la mirada del Creador. Alabado sea el Dios, Señor de cielo y tierra.

Rodeados de milagros. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 11, 20-24

EVANGELIO
El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 20-24

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».

Palabra del Señor.

Nota: El 19 de julio a las 20:00, primer encuentro de Proyecto Amor Conyugal en Barcelona. Para más info:

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Rodeados de milagros.
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Yo puedo estar viviendo en mi propio Cafarnaún, rodeado de milagros que no valoro. Porque ¿Qué es más fácil, separar las aguas del mar Rojo o unir a un matrimonio herido? O simplemente el milagro de hacer uno a un hombre y una mujer.

Aterrizado a la vida matrimonial:
María: Pedro, hemos presenciado cómo el Señor ha rescatado muchos matrimonios que se han salvado. Hemos visto cómo ahora para ellos la prioridad es el matrimonio. Hemos oído su testimonio. Y darán vida, y este Proyecto de Amor se prolongará y se trasmitirá a sus hijos y a los hijos de sus hijos, si son fieles, generación tras generación, por obra de la Santísima Virgen.
Pedro: Y nuestro propio milagro. El Señor nos ha revelado mutuamente la belleza del otro, una belleza como criaturas Suyas, que no se ve con los ojos de este mundo. Es la belleza del que sufre por ti, del que se entrega por ti, de la que es madre, del que es padre, de los que trabajan, se caen y vuelven a levantarse, de los que se animan mutuamente… Es la grandeza de que Dios te dé un esposo. Es la belleza de dos que comparten una vida y se hacen entrega de su intimidad. Y sólo ellos pueden ver su belleza mutua juntos en oración ante Dios. Es el increíble milagro del don de los hijos…
María: La verdad es que estamos rodeados de milagros. Tenemos que dar muchas gracias a Dios. Pedro, no podemos fallarle, nos ha dado mucho y mucho se nos pedirá.
Pedro: Sí, no somos dignos. Es impresionante la grandeza y la belleza de las cosas de Dios. Alabado sea nuestro Señor.
María: Alabado sea por siempre.

Madre,
Recuérdame todos los milagros que Dios hace a mi alrededor, cada vez que vaya a quejarme, cada vez que vaya a ser orgulloso. Debería dedicar todo mi tiempo de negatividades a alabar al Señor por lo generoso que ha sido conmigo. Gloria y alabanzas a Dios por los siglos. Amén.

El ejército de María. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 10, 34-11,1

EVANGELIO
No he venido sembrar paz, sino espadas
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 34-11,1

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mi; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, sólo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Palabra del Señor.

Nota: El 19 de julio a las 20:00, primer encuentro de Proyecto Amor Conyugal en Barcelona. Para más info:

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El ejército de María.
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Aterrizado a la vida matrimonial:
María: Cariño, estamos empezando a descubrir la belleza de nuestro matrimonio. El Señor está cambiando nuestra manera de verlo y de vivirlo.
Pedro: Sí, empezamos a saborear la maravilla del plan de Dios para nosotros. Pero me da la impresión que se nos escapa de las manos, somos demasiado frágiles y en cuanto hay un descuido, volvemos a caer y la fastidiamos.
María: Ya, estamos afectados por nuestras propias tentaciones, bombardeados por un mundo que es enemigo de Dios y de Sus criterios a través de la televisión, de la publicidad, de las películas, de las corrientes de opinión…
Pedro: Tenemos que luchar a fondo, redoblar nuestros esfuerzos, nuestros sacrificios el uno por el otro, nuestra oración, recurrir a los Sacramentos incluido el nuestro, de entregarnos y acogernos el uno al otro para que Cristo se haga presente entre nosotros. Tenemos que profundizar en la verdad revelada y seguir nadando contracorriente, pero yo quiero seguir creciendo contigo, quiero el Proyecto de Dios para nosotros, por encima de todo. Nada nos separará del amor de Dios, así que merece la pena mantener las espadas en alto, luchar contra el mal que hay en mí mismo, olvidándome de mí y entregándome a ti. Lo deseo, María.
María: Qué bonito, y qué importante. Se lo pedimos a Dios.
Pedro: Te lo pedimos, Señor. Amén.

Madre,
Somos Tu ejército, el ejército que vamos a luchar por la reforma del matrimonio, por recuperar la esencia y la belleza del matrimonio. No dejes que nos relajemos, queremos seguir fortaleciendo nuestra relación de comunión, para estar listos en la batalla contra las potestades y dominaciones. Sabemos que estás con nosotros. Bendita seas, Madre.

¿Nos falta tiempo? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 13, 1-9

EVANGELIO
Salió el sembrador a sembrar
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y toda la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló muchas cosas en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.
Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.
Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.
Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor.

Nota: El 19 de julio a las 20:00, primer encuentro de Proyecto Amor Conyugal en Barcelona. Para más info:

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¿Nos falta tiempo?
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

El que quiera escucharlo, que lo escuche, porque debemos estar bastante cerrados para no enterarnos de lo que hoy nos dice el Señor. Somos limitados y esto implica que tenemos unas capacidades. Por ejemplo el tiempo, es un don de Dios, pero es limitado. Todos nos quejamos de que nos falta tiempo, pues queremos abarcar más de lo que podemos asumir. Dios no puede haberse equivocado en el número de horas que tiene un día. La pregunta que tengo que hacerme es: Me falta tiempo ¿para qué? Si la respuesta es que me falta para las dos cosas más importantes de mi vida, que son Dios y mi esposo, mal vamos. Tendré que sacar otras cosas de mi agenda para que éstas no falten.

De eso va el Evangelio de hoy. Si introduzco distracciones, será como la semilla que cae al borde del camino. La gracia que Dios derrama sobre mí, se la llevarán las distracciones y no calará. Otras veces será dejarme llevar por las emociones: Subidón que cae a la misma velocidad que subió. Necesitaré poner mi voluntad por encima de las emociones, para que a la primera caída no se pierda la gracia recibida. Y por último, mis pecados, el orgullo, la vanidad… pueden hacer que la Gracia pierda su efecto. Tengo que ir purificando mi corazón, para dejar hueco a la Gracia.

Por estos tres motivos, se derrama la gracia que Dios nos da en el Sacramento del Matrimonio. Si mi matrimonio es igual que el de otra pareja que no tenga el Sacramento, es que estoy derramando la Gracia que Cristo nos da. Ordenando mis prioridades, seré tierra fértil donde el Señor podrá sembrar. Luego los frutos serán más o menos, pero habrá frutos.

Aterrizado a la vida matrimonial:
Pedro: Cariño, llegamos por la noche, nos ponemos a leer todos los whatsapp del día, y al final nos quedamos casi sin oración conyugal.
María: Pues tienes toda la razón.
Pedro: Si te parece, a las 10 de la noche apagamos el wifi ¿Vale?
María: Vale, mi amor. Lo que pasa, es que a esa hora ya no soy persona, y no aprovecho bien la oración contigo. ¿Qué te parece si nos acostamos a esa hora y nos levantamos antes?
Pedro: Uy! A mí me va a costar, porque por las mañanas me cuesta arrancar, pero vale, vamos a intentarlo.
(Y Dios ayudó a Pedro, y comenzaron a tener unas oraciones preciosas que les unieron muchísimo).
Pedro: Cariño, me he dado cuenta que, después de rezar contigo, mi día se hace más alegre, voy con más ganas a trabajar. Además me hace tomar conciencia de que estoy en este mundo para amarte, y me ayuda a aplicarlo durante el día.
María: Alabado sea Dios.
Pedro: Alabado sea por siempre.

Madre,
A veces el problema es no saber, pero otras veces, sabemos qué es lo importante y no queremos darle la prioridad que merece. El Demonio nos tienta, nuestra carne se hace perezosa, y el mundo nos invade con sus distracciones. Pero tenemos un firme deseo de no dejarnos llevar. Es mucho lo que nos perdemos. Alabado sea el Señor que nos da Su gracia. Señor, quiero acogerte completamente. Amén.

Verdaderos testigos. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 10, 16-23

EVANGELIO

No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 16-23

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.
Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Nota: El 19 de julio a las 20:00, primer encuentro de Proyecto Amor Conyugal en Barcelona. Para más info:

Anuncio Barcelona 19-07-17

Verdaderos testigos.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Pues sí, nos guste o no, la única manera de dar testimonio de Cristo, es desde la cruz. Los muchísimos mártires que han derramado su sangre por el Señor, son los que, soportados por el Espíritu Santo, con su testimonio, han mantenido en pie la fe de la Iglesia. Nos vienen al recuerdo los primeros cristianos, que con la ofrenda de sus vidas, acabaron convirtiendo a sus enemigos. El Imperio Romano cayó, y la Iglesia perdura.

Esos esposos por ejemplo, que han sido traicionados por sus cónyuges y se mantienen fieles (a pesar de los consejos de la gente que no lo entiende e incluso se lo recrimina), son un gran ejemplo para nosotros. Conocemos a alguno que, a pesar de todas las dificultades y sufrimientos que le ha provocado su esposo, sigue rezando por él aunque lleve viviendo muchos años con otra pareja. En ese esposo que se mantiene fiel, vemos a Cristo crucificado. Después de conocer su vida y su sufrimiento en soledad, no tenemos derecho a quejarnos de nada los que seguimos juntos. Damos muchas gracias a Dios por su testimonio.
¿Y yo? ¿Hasta dónde estoy dispuesto a llegar por ser testigo de Cristo?

Aterrizado a la vida matrimonial:

Mantenían una relación fría y distante, víctimas de la rutina, después de muchos años de no haberse preocupado de su matrimonio. Un hombre empezó a cortejar a su esposa, y ella acabó cayendo en sus brazos. Meses después, él lo descubre todo, y el mundo se le viene encima, queda destrozado. Pero tras un tremendo duelo, decide perdonarla y dedicarse más a ella. Le lleva flores, le invita a cenar… Ella vuelve con él, pero no por él, sino por sus hijos que también se acaban enterando. Ella tiene dudas de si le ha querido alguna vez.
Él vive una dura travesía, un largo desierto. Muchos le aconsejaron en su día que la abandonase, pero él, sigue fiel a su promesa. Fue un compromiso entre tres, en el que Cristo se comprometió también, y él no quiere abandonar. De vez en cuando necesita un hombro donde llorar, donde desahogar su amargura. Quizás él no lo sabe, pero está dando testimonio del amor de Dios, que ama a los que le tratan con tibieza. Damos gracias a Dios por este esposo. Que el Señor le dé el consuelo que necesita. Amén.

Madre,

A veces pensamos que los testimonios tienen que ser bonitos, y muchas veces, los más duros, son los que nos muestran la verdad de nuestra fe y de nuestra vocación. Amar en las dificultades, en el sufrimiento, es una verdadera demostración de amor. Tenemos que estar dispuestos a pasar por lo que sea, con tal de dar testimonio de nuestro Señor. Sólo así seguiremos Sus pasos. Alabado sea el Señor, que nos hace partícipes de Su Cruz. Después, nos promete la resurrección y la Vida.