RETIRO PARA MATRIMONIOS JÓVENES EN MÁLAGA 9-11 JUNIO 2023

RETIRO PARA MATRIMONIOS JÓVENES EN MÁLAGA 9-11 JUNIO 2023

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

Proyecto Amor Conyugal, dentro de las propuestas de la Diócesis de Málaga, os invita a participar en un Retiro para Matrimonios jóvenes, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y descubrir la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los ESPOSOS JÓVENES unidos por el Sacramento del Matrimonio o aquellos que en el momento de la inscripción no tienen impedimento alguno para contraer el Sacramento del Matrimonio, y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 9 de junio a las 18:00h hasta el domingo 11 de junio a las 17:30h.

LUGAR: en la Casa Diocesana de Espiritualidad «San Manuel González» (Junto al Seminario de Málaga): Pasaje de los Almendrales, nº4. (Mapa: https://goo.gl/maps/Bg2JVJhrCqH2)

PRECIO: 310 euros por matrimonio. Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos.

Suplemento para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí (A partir del viernes 1 de mayo a las 20h) 

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza (Después podréis formalizar la inscripción realizando el pago del 100% del importe a la cuenta que se os indicará) o informaros de si estáis en lista de espera (En caso de que no hubiese plazas disponibles).

Si tienes alguna duda, puedes ponerte en contacto con: retiros.malaga@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Seguid las señales. Comentario para Matrimonios: Marcos 16, 15-20

EVANGELIO

 

Proclamad el Evangelio a toda la creación.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos se fueron a predicar por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Palabra del Señor.

Aviso:
Retiro en Badajoz: 28-30 de abril. Quedan plazas libres.
Inscríbete: https://wp.me/p6AdRz-48T

Seguid las señales.

Ellos se fueron a predicar (la verdad, la grandeza y la belleza del matrimonio y la familia) por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban. Con esta frase se describe la labor misionera de Proyecto Amor Conyugal, este Proyecto que tú nos encomendaste hace más de 20 años.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana está enamorada del Señor, tanto que no quiere ofenderle por nada del mundo. Esta unión con Él le da una fuerza sobrehumana para asumir situaciones difíciles en su matrimonio, situaciones en las que la mayoría de los esposos sucumbirían. Por ejemplo, ante una confrontación, ve rápidamente su pecado de soberbia y saca la bandera blanca pidiendo perdón de inmediato a su esposo por adoptar una actitud “en contra” de él, aun incluso cuando él haya empezado la trifulca.
Andrés está enamorado de su esposa, tanto que reconoce en su amor por ella el amor de Cristo que se va apoderando de su débil afectividad humana. Esto hace que frente a las injusticias que ella pueda cometer con él, él experimente una ternura sobrehumana que ni él mismo se puede explicar.
Ana y Andrés viven entre ellos una relación maravillosa que cada vez va a más. Ambos reconocen los signos de Cristo entre ellos, y también los de su alrededor. Esto les permite a ambos transmitir por todas partes el Evangelio del Matrimonio.

Madre,

¿Qué haríamos sin las señales de Cristo? Tú nos dijiste “seguid las señales”. Y realmente vemos las señales. Gracias Madre por mostrarnos el camino y acompañarnos en él.

¿Las estoy aprovechando? Comentario para Matrimonios: Juan 6, 22-29

EVANGELIO

 

Trabajad no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eterna.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 22-29

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar.
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es Esta: que creáis en el que él ha enviado».

Palabra del Señor.

Aviso:
Retiro en Badajoz: 28-30 de abril. Quedan plazas libres.
Inscríbete: https://wp.me/p6AdRz-48T

¿Las estoy aprovechando?

Señor, la vida que me has entregado, tiene un objetivo final y es que nos liberemos de todo lo que nos impide la unión total contigo. Para eso me ofreces la gracia especialmente en la Eucaristía y en nuestro Sacramento del matrimonio, para obtener la fuerza necesaria pero ¿y mi voluntad? ¿Qué he puesto hoy de mi parte para avanzar hacia ese fin último que es mi unión contigo a través de mi esposo? Todo lo que no me construye me destruye y todo lo que no me permite el desasimiento no me permite mi acercamiento al amor verdadero. Las circunstancias que me has puesto en esta vida, Señor, son las ideales para avanzar en ese desasimiento ¿Las estoy aprovechando? ¡Confío en ti!

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juana se sentó junto a Pedro y le dijo: Necesito hablar contigo. A Pedro le sonó aquello a “llamada a filas”, pero sabía que ella insistiría así que accedió a hablar. Se dio cuenta de que su matrimonio se estaba estancando y eso significaba retroceder. Hacía tiempo que no descubrían nada nuevo, ilusionante entre ellos que mantuviese su corazón caliente. Si la caridad conyugal es tan difícil de alcanzar, era imposible que no les faltase nada por aprender y practicar. Algo tendrían que hacer por esta misión de esposos, que es la más importante de sus vidas. Así que retomaron las catequesis de San Juan Pablo II en las que profundizaban juntos. Hoy han aprendido sobre el desasimiento de todo para alcanzar la espontaneidad del Espíritu entre ellos. Un tema increíblemente importante para su matrimonio con un montón de implicaciones en sus actitudes del día a día. Pedro y Juana, siguen haciendo su matrimonio nuevo todos los días con su esfuerzo y la ayuda del Espíritu Santo.

Madre,

Tenemos que dar frutos para Dios. Para ello tiene que haber nuevas primaveras entre nosotros, en las que surgirán nuevas podas y nuevos brotes verdes de lo que Cristo siembra en nuestro amor. Que no nos conformemos con un horizonte terrenal, Madre. Dios tiene una promesa para nuestro matrimonio y la va a realizar, si le dejamos construir en nosotros y en nuestras circunstancias. Bendito y alabado sea nuestro Señor Jesucristo, que nos ha redimido. Amén.

Reconocer la Verdad. Comentario para Matrimonios: Lucas 24, 13-35

EVANGELIO

 

Lo reconocieron al partir el pan.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 24, 13-35

Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.
Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».
Él les dijo:
«¿Qué?».
Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».
Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.
Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón»
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Palabra del Señor.

Aviso:
Retiro en Badajoz: 28-30 de abril. Quedan plazas libres.
Inscríbete: https://wp.me/p6AdRz-48T

Reconocer la Verdad.

Los discípulos se estaban distanciando de Jerusalén, el lugar de la cruz. Y esa actitud les hace entrar en una discusión, no reconocen la historia de salvación en los acontecimientos. Tenían hasta señales, tenían a Jesús mismo entre ellos, pero no eran capaces de verlo. Es cuando Jesús les trae la Eucaristía, al partir el pan, cuando ellos le reconocen, no porque escuchen la verdad sino porque la ven y participan de ella. Es entonces cuando vuelven a Jerusalén, el lugar de la cruz.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Teresa: Experimentaba una cruz tan pesada, esa que me provocaban otros, que llegué a pensar que ese no era el plan de Dios para mí. Era imposible que Dios quisiera una cruz tan larga, y sin frutos. Treinta años, tres años o tres días, qué más da el tiempo si aún no sabemos nada de Él. Y esto me hacía discutir contigo y no estar dispuesta a seguir entregándome.
Juanjo: Y ¿qué te hizo volver a acoger el plan de Dios?
Teresa: Fue la Virgen, en oración, la que me animó a volver a Él, volver a estar dispuesta a entregarme con Él en la cruz esperando que Él hiciese lo que considerase cuando considerase como hizo Ella. Entonces descubrí que no estaba amando en mi cruz, que estaba llevándola con resignación y esperando una respuesta por parte de los demás, que consolara mi corazón. Pero no estaba amándoles en ella.
Juanjo: Entiendo. La cruz no hay otra manera de vivirla que entregándome por amor. He entendido que, el Señor ha querido necesitar de mi sacrificio para entregarse entero. Pero entonces tengo que entregarme como Él, sintiendo compasión por los que necesitan de Su sacrificio para ser salvados por Él, y no estar mirando mi dolor y mi sufrimiento.
Teresa: Él puede, Él lo puede todo. Y ahora cuando le miro en la Eucaristía, arde mi corazón.

Madre,

Tú no te vas. Tú permaneces siempre a Su lado. Alabado sea el Señor que nunca defrauda. Amén.

Aunque tarde. Comentario para Matrimonios: Juan 6, 16-21

EVANGELIO

 

Vieron a Jesús caminando sobre el lago.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 16-21

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando.
Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.
Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.

Palabra del Señor.

Aviso:
Retiro en Badajoz: 28-30 de abril. Quedan plazas libres.
Inscríbete: https://wp.me/p6AdRz-48T

Aunque tarde.

Aunque estés presente, Señor, hay veces que no te vemos y como consecuencia, vienen los miedos.
A veces también, el Señor tarda en «llegar» porque está esperando a que vivamos experiencias que fortalecen nuestra fe.
Hoy nos vuelves a decir: Soy yo, no tengáis miedo.

Comentario para Matrimonios:

Andrés: Estoy cansado de no contar con el Señor. Hay que ver lo que agota ir por nuestra cuenta ¿eh?
Marta: Desde luego. Es agotador. Es angustioso, es triste… son tantas las consecuencias de ir sin Él por la vida…
Andrés: Pero qué cabezotas somos que una y otra vez, frente a las dificultades, dejamos de pensar en Él.
Marta: Y mira que tenemos ya experiencia de que siempre nos asiste… pues nada.
Andrés: Yo desde luego, te pido que me lo recuerdes cada vez que veas que me entra la desesperanza. ¿Vale?
Marta: Vale. Y tú a mí ¿Vale?

Madre,

La confianza en el Señor es una de las llaves que abre Su corazón. Que la llevemos siempre con nosotros para que no nos echemos encima cruces que no nos corresponden. Alabado sea el Señor que siempre está.