Archivo por días: 16 julio, 2026

La carga es ligera. Comentario para matrimonios: Mateo 11, 28-30

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

La carga es ligera.

A través de la humildad reconocemos la verdadera relación entre Dios y el hombre, viendo el sitio que ocupamos ante Dios. La vida Cristo, desde su nacimiento hasta su muerte, fue un acto perfecto de humildad estando sometido plenamente a la voluntad del Padre, y alcanzó su punto culminante en la cruz. Por nuestro pecado ante la dificultad tendemos a olvidarnos de Dios, intentado solucionarlo con nuestras propias fuerzas, que nos llevan a cansarnos y agobiarnos, donde el amor propio se hace dueño de nuestros actos y nos aleja de la voluntad de Dios. Pero Cristo nos pide que acudamos y aprendamos de Él, que es manso y humilde de corazón, enseñándonos a ser mansos para acudir a Dios y humildes para cumplir Su voluntad. Cada dificultad, cada prueba, cada cruz está pesada en la balanza del Amor de Dios, no tengas miedo, el Señor siempre está a tu lado y esperando que acudamos a Él para acompañarnos.
En el matrimonio Cristo se revela a través de nuestro esposo, estando siempre dispuesto a acompañarnos, a acogernos y a compartir todo. La gracia del sacramento hace a los esposos mansos para entregarse entre ellos y humildes para cumplir juntos la voluntad de Dios. En un matrimonio manso se manifiesta el rostro de Cristo, mostrando Su Corazón que es manso y humilde.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Daniel: Carmen, te noto un poco rara ¿va todo bien?
Carmen: Qué bien me conoces, pero no quería contarte nada porque ya tienes bastante con lo que estás viviendo, entre tu búsqueda de trabajo y la salud de tu madre, no quería preocuparte con más cosas.
Daniel: Querida Carmen, todas mis dificultades te las he contado para compartir mis sentimientos contigo y sentirme apoyado por ti en todo. Necesito compartirlas para poder soportarlas mejor.
Carmen: Ya lo se Daniel, pero ya tienes bastante y lo mío es solo temporal y se pasará.
Daniel: Eso espero, pero también necesito saber que puedo ser tu apoyo ante tus dificultades por poco que sea, estoy a tu lado y quiero que acudas a mi para poder ayudarte en todo.
Carmen: Tienes razón, perdóname, creía que te hacía un favor sin contártelo y es al contrario, te he sumado otra preocupación por que me lo has notado. Pensé que sola con mis propias fuerzas iba a poder solucionarlo y no es así. Me he dejado llevar por mi amor propio.
Daniel: No hay nada que perdonar, todo lo contrario, siempre estoy aquí para lo que sea, a pesar de mis dificultades, eres lo más importante para mí y la mejor manera de demostrártelo es estar a tu entera disponibilidad.

Madre,

Ayúdanos a no tener miedo y que acudamos a tu Hijo para que nos enseñe a ser mansos y humildes de corazón ante la dificultad. Bendito sea Dios