Archivo por meses: enero 2026

¿Buscamos el encuentro con Jesús? Comentario para matrimonios: Marcos 3, 7-12

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 7-12

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

¿Buscamos el encuentro con Jesús?

Imaginamos a Jesús rodeado de una gran muchedumbre, acuden a él de muchos lugares, todos quieren tocarle, todos quieren ser sanados. Creen, como la mujer que padecía flujos de sangre, que si le tocan, sólo rozarle, serán sanados. Tienen fe porque saben que ha sanado a otros.
Nosotros hoy ¿buscamos ese encuentro con Jesús, acudimos a Él? Porque hoy no sólo podemos rozar su manto o tocarle. Hoy podemos hacernos uno con él cada día cuando comulgamos en gracia su Cuerpo y su Sangre. ¿Con qué deseo y agradecimiento le recibimos?
Jesús ha querido necesitar que para sanarnos acudamos a Él. Dios nos amó primero, pero espera nuestro “permiso“ para sanarnos ¡Qué gran misterio de amor!

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Luis: Ayer en la oficina hablé con Felipe porque está inquieto, preocupado y agobiado. Me contó que le habían recomendado acudir a unas técnicas orientales de relajación que le darán una gran paz y no sé que otras cosas.
Marisa: Y tú ¿que le dijiste? Creo que realmente está desorientado, eso no es muy propio de un cristiano ¿no ?
Luis: Pues no, claro. Yo le dije que la paz verdadera solo la encontramos en Dios. Que Jesús nos dijo que su paz nos la da Él y que acudamos él los cansados y agobiados, que él nos aliviará.
Marisa: Que pena, cuantas veces buscamos la paz en el lugar equivocado. ¿Y qué te dijo Felipe?
Luis: Me dio las gracias y me pidió ayuda para volver a Dios. Se ha alejado de Él y ha abandonado los sacramentos, la confesión y la Eucaristía.
Marisa: ¡Ay que alegría! Gracias a Dios que ha hecho de ti mediación para Felipe. ¡Gloria a Dios!
Luis: ¡Gloria a Él por siempre!

Madre,

Gracias por darnos a Jesús. Ayúdanos a recibirle en la Eucaristía con la pureza, humildad y devoción con que tú le recibiste. Bendito y alabado sea por siempre. Amén

RETIRO MATRIMONIOS BADAJOZ 6 – 8 MARZO 2026

RETIRO MATRIMONIOS BADAJOZ 6 – 8 MARZO 2026

La medicina es Tu Palabra. Comentario para matrimonios: Marcos 3, 1-6

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 1-6

En aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo.
Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada:
«Levántate y ponte ahí en medio».
Y a ellos les pregunta:
«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?».
Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre:
«Extiende la mano».
La extendió y su mano quedó restablecida.
En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él.

La medicina es Tu Palabra.

Mi buen Jesús, me amas infinitamente. Me lo ha demostrado mil veces, sobre todo dando tu vida por mí en una pasión horrible… ¿Qué te hace sufrir? En este Evangelio lo dices: “dolido por la dureza de su corazón”. Te duele mi dureza de corazón. Y yo no quiero que te duela nada sino que estés muy contento conmigo. Pero sé que tengo dureza de corazón porque muchas veces no veo a mi cónyuge con Tus Ojos, le hablo mal, acuso, juzgo, no disculpo,… A veces ignoro mi dureza de corazón y eso es peor, porque está, te duele, y si no la veo, no puedo luchar.
Por favor, ayúdame a reconocer mi dureza de corazón, a estar muy atento para descubrirla en mi día a día. Si creo que apenas tengo, es que tengo mucha, porque está detrás de todo pecado.
Ayúdame a sanarme con la “medicina del corazón”, Tu Palabra: “Escucha, amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”, “niégate a ti mismo, abraza la cruz de cada día”, “orad, orad”… Un camino de oración y sacramentos, de humildad, de purificación del corazón. Buscar sólo Tu Voluntad, huir de la mía, que la mía nunca sea el criterio.
Gracias, Señor, contigo lo conseguiré.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Marta: Álvaro, perdóname por esta semana que llevo. Vengo de confesarme y de estar largo rato con el Señor y he vuelto a ver la luz. Perdóname. He estado sobrepasada de trabajo y apenas he hecho oración. Y ahora veo el daño que os he hecho. Sin oración no puedo escuchar al Señor. Entonces sólo me escucho a mí misma, y empiezo a juzgarte, a ver todo sólo desde mi lado, a hablarte mal,… y me justifico, porque no hay derecho con todo lo que hago,… El mal me ciega. Me llama tanto la atención cómo con alejarme un poco del Señor, ya todo se tambalea.
Álvaro: Te quiero mucho. Me alegra tanto oírte. Estos días he tratado de ayudarte más, de que no descuidaras la oración, de no reaccionar mal,… y me parecía que no servía de nada, nada te valía. Perdóname porque no me he puesto en tu lugar lo que debía. Está clarísimo, como descuidemos la oración diaria, el Señor no nos puede guiar porque no le escuchamos, y entonces ya sabemos quién nos guía. Y sin nuestra oración conyugal, nos cuesta ver el corazón del otro, compartir nuestra intimidad, y ya sabemos quién se aprovecha.
Marta: Sí. Por favor, ayudémonos a ser muy disciplinados con esto. Ni un día sin oración para aprender a vivir con Jesús, en Jesús. ¡Nos quiere tanto!

Madre,

Por favor, ayúdanos a perseverar en la oración. Queremos vivir en ti y, así, en Tu Hijo. ¡Bendito y alabado sea el Señor!, ¡gloria a Dios!

RETIRO PARA NOVIOS EN SEVILLA 6-8 MARZO 2026

RETIRO PARA NOVIOS EN SEVILLA 6-8 MARZO 2026

Normas, normas, normas. Comentario para Matrimonios: san Marcos 2, 23-28

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 23-28

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.
Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».
Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, como entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que sólo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a los que estaban con él?».
Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Normas, normas, normas.

¿Cuántas normas de la sociedad seguimos? ¿A quién queremos agradar, a Dios o a los hombres? Si os dais cuenta, el mundo, la sociedad, nos quiere decir qué debemos hacer, qué debemos pensar, cómo debemos hacerlo, cómo debemos actuar, cómo debemos vestir… y, muchas veces, lo hacemos porque así quedamos bien y no quedamos como los “raritos”.
Debemos ordenar nuestras prioridades, saber Quién es nuestro Señor y seguirle a Él, ordenar nuestra vida según Él manda. En nuestro matrimonio ocurre igual, no nos debe dar apuro ir a misa cada día, ir juntos a los planes, hacer oración, darnos la mano, tener muestras de cariño, quizás, renunciar a algún plan porque no nos parece adecuado… debemos mostrar la gracia de ser hijos de Dios y la belleza del sacramento del matrimonio y la familia.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Marina: Cariño, Laura me ha ofrecido ir, en Semana Santa, cuatro días a su casa de la playa con todas las amigas.
Juan Pablo: ¡Qué planazo! ¿Qué días sería? porque así, me organizo para trabajar desde casa y vigilo a los nenes. Así descansas un poco y desconectas.
Marina: No estoy segura si esto es lo que “debo” hacer, me voy a misa y lo voy a poner en oración, así seguro que lo veré más claro.
(Al volver de misa)
Juan Pablo: Marina, no sé qué te ha dicho el Señor, pero yo también lo he rezado y creo que es mejor que no vayas, porque es una época que siempre vivimos toda la familia en oración, preparándonos para la muerte del Señor. Por otro lado, de cara a los nenes, no es un buen ejemplo… ¿no crees?
Marina: ¡Juan Pablo cómo te quiero!, el Señor me ha dicho lo mismo. Quiero mucho a mis amigas, pero estas fechas son para vivir en familia, en oración e intentando unirnos a Su Pasión. También es bueno que los niños vean que seguir al Señor, a veces, puede suponer decir que no a algunos planes; no digo que sea malo el plan, ni que vayamos a hacer ningún escándalo, pero en este momento no es lo que debo hacer.

Madre,

Que sepamos discernir qué quiere el Señor en nuestra vida, nuestro matrimonio y para nuestra familia y tengamos la fortaleza de hacerlo. ¡Bendito sea el Señor!