¿Amigos? Comentario para Matrimonios: Juan 15, 12-17

EVANGELIO

Esto os mando: que os améis unos a otros.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 12-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor.

 

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

¿Amigos?

Jesús llama amigos a aquellos con los que ha compartido las cosas de Su Padre, y actúan en consecuencia. Damos gracias al Señor por haber querido compartir Sus cosas con nosotros y habernos hecho Sus amigos.
Qué importante es fomentar la amistad en el matrimonio, que nos contemos nuestras cosas hace que dejemos de estar distantes y vivamos una relación de fraternidad sobre la que apoyar nuestro amor. No podemos construir una relación de amor si antes no hemos construido una amistad.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Teresa: La verdad es que lo nuestro me parece un poco “inconsistente”. No compartimos nuestras cosas y parece que todo lo demás que construimos sobre esa falta de amistad no se sostiene.
Julio: Comprendo lo que dices y tienes razón. Anda, ven y hablemos juntos. Estoy deseando que me hagas partícipe de las cosas que hay en tu corazón.
Teresa: (A acabar de hablar durante un rato). Ahora sí, ven y abrázame. Te necesito tanto…

Madre,

Menuda llamada la que nos ha hecho el Señor, y menuda misión. Nos encanta. Es difícil, pero damos gracias a Dios por ella. Alabado sea el Señor que ha querido ser nuestro amigo y compartir nuestra vida de esposos. Amén.

La alegría plena. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 9-11

EVANGELIO

Permaneced en mi amor para que vuestra alegría llegue a plenitud.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».

Palabra del Señor.

 

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

La alegría plena.

¿Cómo no permanecer en Tu amor Señor? Creemos en Tu promesa de que Tu amor permanecerá en nosotros y llevarás nuestra alegría a plenitud.

Aterrizado a la vida matrimonial:

La condición es cumplir los mandamientos:

1. Amaras a Dios sobre todas la cosas: Pedro y María, tienen claro que sólo así, se llenan de Su amor, se quieren más el uno al otro y se quieren más a sí mismos. Por eso no dejan ni un solo día la oración. ¡Nada nos separara del amor de Dios!

2º Respetar el nombre de Dios y respetar también todas las personas y cosas de Dios. Pedro y María tienen un sacramento, son esposos en Cristo, y respetan por encima de todo a Cristo en su relación. Imagínate cómo se tratan…

3º Necesitamos estar con Dios al menos domingos y fiestas, pero deseamos más. Pedro y María no permiten que haya otra prioridad mayor que esa. Acuden a la iglesia deseosos encontrarse con Él en familia. Descubren cómo Él los mantiene unidos.

4º Ama a tus padres, porque representan la Paternidad de Dios en la tierra. Pedro y María honran a sus padres a pesar de los errores que cometieron con ellos, porque de ellos recibieron la vida y la imagen de Dios, algo que nunca podrán devolverles.

5º Sólo Dios da y quita la vida. Pedro y María reconocen que su vida no les pertenece. Sólo Dios es el dueño de sus vidas. Tampoco critican a nadie, porque es una manera de robarle la dignidad que Dios les dio.

6º El mandamiento contra la impureza me enseña que lo que hago con mi cuerpo, lo hago con toda mi persona y no puedo pisotear mi dignidad. Pedro y María tratan su cuerpo y el del otro con muchísima delicadeza. Es el que les permite entregarse, quererse… ¡Es templo de Espíritu!

7º Ser justos con los bienes de Dios. Pedro y María, son justos y generosos con los bienes que reciben de Dios, son para utilizarlos en Su nombre.

8º Decir siempre la verdad y esforzarnos por vivir en la Verdad. Pedro y María quieren vivir siempre de cara a la verdad, por dura que ésta parezca.

9º Este mandamiento nos dice que no debemos pensar ni desear cosas inmorales. Pedro y María apartan inmediatamente los pensamientos que no son conformes a la palabra de Dios y así evitan muchas veces caer en la tentación.

10º Cuidado con lo que deseamos. Pedro y María no desean ya nada pensando en su propio beneficio, sino pensando en que el Reino de Dios llegue a este mundo para mayor gloria Suya.

En definitiva, todo se resume en Amar a Dios sobre todas las cosas y a mi esposo como Cristo me ha amado. Es como aquella frase de “Ama y haz lo que quieras”, porque no te vas a equivocar. Y si alguna vez no lo hacemos, pedimos perdón y volvemos a empezar.

La alegría de Dios está en Pedro y María ¿Qué más se puede pedir?.

Madre,

De los esposos, ruega por nosotros.

RETIRO BARCELONA 4-6 DE JUNIO DE 2021

RETIRO BARCELONA 4-6 DE JUNIO DE 2021

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

Barcelona Marzo 2019

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Parroquia de Sant Martí (Sant Celoni) os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

 

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 4 de junio a las 17:30h hasta el domingo 6 de junio a las 18:00h.

LUGAR: Casa de colonias Pare Manyanet – Begues. Carrer Morella, 14, 08859 Begues, Barcelona (https://goo.gl/maps/E1ewuuWwd9CTHqpC9 )

PRECIOS: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos): 300 € por matrimonio.

Suplemento para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí  (La inscripción se abrirá el viernes 7 de mayo a las 20:00 h)

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza (Después podréis formalizar la inscripción realizando el pago del 100% del importe a la cuenta que se os indicará) o informaros de si estáis en lista de espera (En caso de que no hubiese plazas disponibles).

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiros.bcn.proyectoamorconyugal@gmail.com

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Plantas “samurái”. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 1-8

EVANGELIO

El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.

 

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

Plantas “samurái”.

Esto de la poda, parece que nos hace poca gracia. Andamos intentando escabullirnos de ella. Me imagino a las plantas en tiempo de poda esquivando las tijeras de podar en plan Matrix, para evitar el tajo. El Espíritu me quiere podar aprovechando las circunstancias del día a día, con las diferencias de mi esposo que me incomodan, o con sus pecados, o con los míos. Todo ello me saca de mi zona de confort. Hace mi corazón más elástico, abierto a otros, sencillo, tierno. Y yo me resisto, y me quejo. Pero luego pido humildad, pido mansedumbre, pido que haya amor en mi vida… ¿Pero si no te has dejado? Le diría el jardinero a la planta “samurái” que en primavera vive las consecuencias y no echa flores.
Si quiero que haya frutos de amor, tengo que dejarme podar. Ahora duele, pero luego llega la alegría.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Antonio: Señor, gracias porque arreglé la silla de la cocina y mi esposa no me lo ha agradecido. Tengo la oportunidad de hacer un servicio sin recibir nada a cambio. Gracias porque intenté dejarlo todo como a ella le gusta, la ventana abierta, las zapatillas en su sitio… pero anoche me olvidé de bajar la basura, y eso le ha molestado. Gracias Señor porque descubro mi amor limitado y me ayuda a no exigirle a ella la perfección. En la cena, me volvió a sacar aquel daño que le hice cuando éramos recién casados, y me lo recriminó como si se lo hubiera hecho hoy mismo. Gracias Señor porque me ayudaste a mirarla con misericordia y ver su corazón herido en lugar de reaccionar defendiéndome.
Marta: Señor, quedé con él a las 5 de la tarde, y llegó tarde y sin avisar. Gracias porque tuve la oportunidad de amarle en esa situación, me ayudó a crecer en paciencia y no mirarme a pesar de sentirme poco valorada. Y cuando se ha puesto nervioso por el tráfico que tanto le molesta, te pedí ayuda para no responder mal y me ayudaste y conseguí tranquilizarle con cariño. Gracias Señor porque me ayudaste a salir de mí para entrar en su corazón y sanarlo.
Ambos juntos: Gracias Señor porque en Tu plan has contado con nuestras debilidades y todo lo que ocurre en nuestras vidas. Con todo ello, construyes.

Madre,

El Señor poda a los que más le aman. A veces nos cansamos y otras veces nos parece que la poda no acaba nunca y no terminamos de ver los resultados. Pero el Señor sabe más. Confiamos en Él. Gracias por esas florecillas que vemos salir ya de nuestras ramas, porque nos llenan de esperanza. Alabado sea el Señor que hace nuevas todas las cosas.

Amor misterioso. Comentario para Matrimonios: Juan 14, 27-31a

EVANGELIO

Mi paz os doy.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 27-31a

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.
Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo».

Palabra del Señor.

 

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

Amor misterioso.

Qué misteriosa relación esa que os une, Señor. Impregnada de humildad (el Padre es mayor que yo), de obediencia (como el Padre me ha ordenado, así actúo), de amor (es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre), y de paz (mi paz os doy). ¿Qué experiencia de amor es esa, Señor? Esa que quieres compartir con nosotros y que nosotros no queremos acoger. ¿Qué ves cuando miras al Padre? ¿Cuánto hay de Él en tu Corazón? ¡Amor misterioso! Profundísimo, pleno, lleno…
Claro que yo quiero alcanzar ese amor en nuestro matrimonio pero ¿Estoy dispuestos a beber de la copa de la humildad? ¿Y de la de la obediencia? ¿Y Tu paz? Esa que construyes como el grano de trigo que cae en tierra y muere. Que no se turbe mi corazón, Señor, y me atreva a dar el paso de creer en tu camino, pero de verdad.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: Parece que estamos un poco estancados. Hemos tenido momentos buenos, otros muy buenos, pero ahora, parece que no avanzamos. De vez en cuando tenemos crisis como las de antes.
Matrimonio Tutor: Santa Teresa, en Las Moradas, hablaba del orgullo. Es como un barrera en el camino espiritual que no te permite avanzar al siguiente nivel, por así decir. ¿Tiendes a pensar bien de tu esposa? ¿Tiendes a verla mejor que tú? ¿La admiras a menudo? ¿Le das las gracias con frecuencia? Esas son las preguntas que te pueden hacer descubrir si hay o no hay humildad en tu corazón.
Paco: Pues el diagnóstico está claro. Y ¿Qué puedo hacer?
Matrimonio Tutor: Para empezar, pedir la Gracia y mucha oración, para que el Señor te muestre quién eres realmente. Pero además, te vendría muy bien hacer actos de obediencia. ¿Tu mujer te corrige?
Paco: A menudo.
Matrimonio Tutor: ¿Y cómo reaccionas?
Paco: No me sienta muy bien, la verdad. Le veo tantos defectos que no entiendo que encima me corrija a mí.
Matrimonio Tutor: ¿Y si aprovechas esas situaciones para crecer en humildad y prepararte para amarla más? No te pierdas la experiencia del mayor don que te ha dado Dios, el don del amor.

Madre,

Gracias por introducirnos en este Proyecto de Amor. Gracias por hacerme vivir estas experiencias, gracias a Dios por el don del amor. No soy digno de que compartáis estas experiencias conmigo. Os amo. ¡Alabado sea Dios!