Dios, ¡Qué oferta! Comentario para Matrimonios: Marcos 10, 28-31

EVANGELIO

Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10, 28-31

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús:
«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido».
Jesús dijo:
«En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más – casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones -, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».

Palabra del Señor.

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

Dios, ¡Qué oferta!

No se trata de dejar muchas cosas y hacer muchos sacrificios, sino de seguir a Jesús. Esto es, hacer lo que Él hizo: Entregarse por amor.
Puede que hagamos muchas cosas al día que nos cuestan mucho esfuerzo, pero que amemos poco en ellas. Pongamos algunos ejemplos: Las dietas, el ejercicio, ordenar, limpiar, crecer profesionalmente, corregir a los hijos… Si no lo hago con amor, no sirve. Es más, puede ser contraproducente puesto que esté alimentando mi vanidad, mi orgullo, apegarme a mis manías, etc. Hacer algo por amor, es siempre “para alguien”. Por tanto, si hago una dieta tengo que preguntarme ¿por amor a quién? O si me esfuerzo en tenerlo todo muy ordenado en casa ¿Por amor a quién?, o si corrijo a mis hijos ¿por amor a ellos para llevarlos a Dios?… no vaya a ser que me esté dejando llevar por mis manías… En cambio, si dejo muchas cosas por amor, el Señor me dará todo lo que necesito. Señor, yo me ocupo de tus cosas, ocúpate tú de las mías.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Marta: No puedo ver la casa así. Me entra un agobio tremendo… pero a mi esposo le gusta dar un paseo por el campo los sábados, y si no nos vamos ya, no va a dar tiempo antes de comer, así que ¿sabes qué te digo? Que así se queda todo. Ya recogeré a la vuelta.
Jaime (Esposo de Marta): Mañana me toca correr, porque me estoy preparando para la media maratón del mes que viene, pero me he dado cuenta de que mi esposa necesita atenciones, que la tengo un poco descuidada. Así que, a freír monas la media maratón. Tengo una misión más importante que hacer.
Marta: Estoy a dieta, pero mi esposo me dice que estoy demasiado delgada. A mí no me lo parece, pero, como lo importante es gustarle a él, ¡se acabó la dieta!
Jaime: Iba a decirles a los niños que dejasen de gritar, porque molestan. Pero me he dado cuenta de que no es un pecado gritar, por eso no van a dejar de ir al cielo. Son niños y se lo están pasando pipa, así que, aunque me molesten, que sigan jugando y se diviertan. Mira, igual, dejo lo que estoy haciendo y me uno a gritar con ellos…
Marta: Mi madre me ha dicho que vayamos a comer, pero Jaime quería ir a ver a sus padres que hace más tiempo que no los vemos. Sé que le sentará mal a mi madre que le diga que no, pero lo importante es agradar a Jaime.
Jaime: Estoy entusiasmado con mi proyecto laboral. Pero estoy llegando demasiado tarde a casa y eso no puede ser. Mi esposa lo primero, así que trabajaré lo justo, pase lo que pase con mi prestigio profesional o con mi trabajo.
(Y Jaime y Marta recibieron cien veces más en esta vida. No hay más que ver cómo se miran.)

Madre,

A nosotros, los esposos, nos toca dejar atrás padre y madre, muchas comodidades y muchos caprichos. A veces también hemos renunciado a cierto apego a los hijos para dar prioridad a nuestro matrimonio. Todo ello, por seguir a Jesús, el Esposo. Pero sabemos que Dios cumple su promesa, y aunque con cruces, nos dará el ciento por uno en esta vida. Alabado sea por siempre.

RETIRO PARA NOVIOS EN TALAVERA DE LA REINA (TOLEDO) 22-24 DE ABRIL

RETIRO PARA NOVIOS EN TALAVERA DE LA REINA (TOLEDO) 22-24 DE ABRIL

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid) os invita a participar en un retiro para Novios con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los novios en momento de discernimiento, que quieran vivir una Experiencia de Amor verdadero, y que quieran profundizar en la vocación al matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 22 de abril a las 18:00h hasta el domingo 24 de abril a las 17:30h.

LUGAR: Hotel Ebora. Av Madrid 1. Talavera de la Reina 45600. Toledo.

Se ruega precaución en los contactos los días previos y VIGILANCIA de los posibles síntomas que puedan sugerir la presencia de infección por COVID.

PRECIO: 145 € por persona. (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

Suplemento económico para ayuda a otros novios: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros novios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si algunos novios no pueden asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

 

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción podéis pinchar aquí (La inscripción se abrirá el lunes 7 de marzo a las 20:00 horas)

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza o indicaros si estáis en lista de espera en caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiro.jovenes@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

De un hilo. Comentario para Matrimonios: Marcos 10, 17-27

EVANGELIO

Vende lo que tienes y sígueme.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10, 17-27

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó:
«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».
Jesús le contestó:
«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre».
Él replicó:
«Maestro, todo eso lo he cumplido desde juventud».
Jesús se le quedó mirándolo, lo amó y le dijo:
«Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme».
A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
«¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!»
Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jesús añadió:
«Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».
Ellos se espantaron y comentaban:
«Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo:
«Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».

Palabra del Señor.

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

De un hilo.

Una paloma no puede volar, esté atada por un hilo o por un grueso cordel. El amor conyugal exige la totalidad de la persona y no puede volar (ser gobernado por el Espíritu Santo) si mi alma no se libera de todas sus ataduras.
El joven rico, no podía volar, una cosa le faltaba, renunciar a sus riquezas. ¿Qué me impide ser un esposo cristiano auténtico? ¿Qué me impide entregarme totalmente en mi matrimonio? Siempre resonarán en nuestros oídos esas palabras del Señor: “una cosa te falta”. ¿Será el orgullo de querer llevar razón? ¿La soberbia de no reconocer mis vicios? ¿La vanagloria de quedar bien delante de los demás? ¿La falta de templanza de mi carácter? ¿Mis deseos carnales? No sé tú, pero yo prefiero que mi matrimonio despegue y vuele hasta lo alto.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Matrimonio Tutor: ¿Qué os impide o impedía entregaros totalmente el uno al otro?
Laura: Mi esposo no tiene fe, y eso hace nuestra relación imposible.
Ramón: Llego tarde de trabajar y cuando llego, mi esposa está ya dormida. Pero no puedo llegar antes porque podría perder el trabajo.
Lucía: No me comprende.
Jaime: No tenemos tiempo para rezar juntos y dedicarnos a nuestra relación.
Alicia: Es demasiado dependiente de su madre, y ella siempre se está metiendo en todo.
Andrés: No es capaz de olvidar lo malo que le hice.
Paula: No soporto que me mienta.
Javier: Es muy violenta y me dice cosas muy duras.
Matrimonio Tutor: No somos capaces de amar en cada una de esas situaciones, porque “una cosa nos falta” para ser esposos cristianos. Esposos cristianos son esposos que aman como Cristo en Su Pasión. Entrad por la puerta estrecha de la cruz y descubriréis la grandeza del amor de Dios entre vosotros. Ni a soñar que os echéis…

Madre,

Muéstrame la belleza y la grandeza del amor, para que no desee otra cosa. Que mi deseo sea siempre la voluntad de Dios. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

De lo que hablo. Comentario para Matrimonios: Lucas 6, 39-45

EVANGELIO

De lo que rebosa del corazón habla la boca.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 39-45

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:
«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?
No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo», sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.
Pues no hay árbol sano que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.
El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa del corazón habla la boca».

Palabra del Señor.

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

De lo que hablo.

Hoy me fijo en la última frase: El hombre malo, de la maldad saca mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca. Con esta frase, el Señor nos enseña aquello que solemos decir. La solución para mi matrimonio no es el diálogo, porque si en mi corazón hay pecado mi boca hablará de ese mal que guardo en nuestro corazón.
La solución para mi matrimonio está en la conversión de mi corazón: Que no me fije en la mota de mi esposo sino que saque primero la viga del mío. Entonces, veré claro… y empezaré a atesorar bondad en mi corazón. Ahora sí es el momento de dialogar, cuando mi corazón rebosa bondad, porque lo importante no es comunicarse, sino comunicarse un bien. ¡Alabado sea el Señor que nos habla tan claro!

Aterrizado a la vida matrimonial:

Andrés: Querida Ángela, te escribo esta carta para pedirte perdón por estos años de matrimonio en los que te he hecho sufrir tanto. Me casé contigo para hacerte feliz, y me he dedicado a buscar mi comodidad y mis gustos. Desde esa actitud, todo lo que he hecho es corregirte de malas maneras aquello que estorbaba a mis planes o mi tranquilidad. Te exigía la perfección como si eso fuese lo que yo merecía. Pero entonces me llamó el Señor, y poco a poco me fue mostrando mi corazón. Un corazón que sólo se mira a sí mismo, acusador, que te hunde, que se pone por encima, que no valora lo bello y lo bueno que hay en ti. He aprendido que estoy a tu lado para comprenderte, para amarte tal como eres, para descubrir en ti ese valor no suficientemente apreciado. Estoy aprendiendo a amarte, cariño.
Ángela: Querido Andrés, me ha gustado mucho tu carta y me ha llenado de esperanza. Yo te pido perdón, porque en estos años te he visto como un ogro, he huido de ti para que no me hicieses daño, y me he centrado en mi dolor, en mi desgracia, regodeándome en mi victimismo. Pero el Señor me ha hecho ver que no eres malo, sino que eres pequeño, y tienes ese tipo de debilidades. Que estás falto de cariño y por eso reclamas atenciones. Ahora mi corazón se conmueve por ti, se llena de misericordia y deseo quererte más.
(Y juntos, construyeron una comunión)

Madre,

Llena nuestro corazón de bondad, para que rebose bondad y nos la contagiemos el uno al otro, y así lleguen también a nuestros hijos. Queremos amarnos más, Madre. Alabado sea el Señor que nos da la esperanza de atesorar bondad en nuestro corazón.

Sin parpadear. Comentario para Matrimonios: Marcos 10, 13-16

EVANGELIO

Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10, 13-16

En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
«Dejad que los niños se acerquen a mi: no se lo impidáis; pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».
Y tomándoles en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES pincha aquí:  http://wp.me/P6AdRz-D1

Sin parpadear.

Los niños son contemplativos. Se admiran por todo tanto que ni siquiera parpadean. Así tiene que ser mi mirada ante las cosas de Dios, de admiración constante ante Él, ante Su grandeza, ante las maravillas de Su plan, ante Sus dones…
Todavía me admiro contemplando a mi esposo. Aun no puedo creerme que Dios lo/a haya creado para mí. Muchas noches al acostarnos le pregunto ¿puedo quedarme a dormir contigo? Otras veces, cuando estamos en la calle le pregunto ¿te vienes conmigo a casa? Otras veces le pregunto ¿Te quieres casar conmigo? Una y otra vez contemplo a mi esposo y no me puedo creer qué don tan inmenso me ha hecho Dios con él/ella. No me quiero acostumbrar y mirarle con indiferencia. ¿Ante quién estoy? A veces me quedo mirándole… y me pregunto: Pero ¿quién eres cuando te miro? Y cada mañana doy gracias a Dios por la oportunidad de vivir un día más para él/ella. Así, cada día, vivo con admiración el Reino de los Cielos entre nosotros.
No tengo palabras más que estas: ¡Alabado seas Señor por los siglos!

Aterrizado a la vida matrimonial:

Luis: Me parece un milagro que te hayas querido entregar a mí para toda la vida. ¿Quién soy yo para merecer esto?
Miriam: y ¿Quién soy yo para merecerme existir para ti? Todo esto son las cosas de Dios. Es el don de piedad que nos permite vernos en relación al Padre. Es Cristo quien transforma todo lo nuestro en algo divino.
Luis: Mi parte humana se somete a tu parte divina. Mi humanidad se postra ante tu divinidad y por tanto, ante Su Divinidad. Eres hija del Altísimo. No paro de admirarme ante este milagro, ante tanta dignidad, ante tanta sacralidad…
Miriam: Dios, por Su misericordia, ha querido hacernos demasiado grandes. Alabado sea el Señor.
Luis: Alabado sea. ¿Puedo admirarte un poco más…?

Madre,

Contemplo y contemplo y cada vez me admiro más de Dios, de nuestra vocación, de Su plan para nosotros. No puedo dejar de admirarme ante Él. ¡Alabado sea mi Señor por siempre!