Archivo de la categoría: Proyecto Amor Conyugal

Me siento mucho mejor. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 8, 5-11

EVANGELIO

Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 8, 5-11

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:
«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».
Le contestó:
«Voy yo a curarlo».
Pero el centurión le replicó:
«Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: «Ve», y va; al otro: «Ven», y viene; a mi criado: «Haz esto», y lo hace».
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:
«En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Queda alguna habitación libre. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Me siento mucho mejor.

En este Evangelio, Jesús me muestra que la fe consiste en reconocer Su dominio y Su poder sobre mis cosas y sobre mi vida. La salvación y la sanación de mis seres queridos, y la mía, dependen de Él, y si se lo pedimos, lo va a hacer. Señor, “una palabra Tuya bastará para sanarme”.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Marga: (Ve que Antonio, su esposo, está paralizado, sufriendo mucho porque le preocupa mucho su trabajo, y está dedicando toda su vida al trabajo) Antonio, ¿Por qué no nos dedicamos más tiempo a nosotros. Deberíamos estar más tiempo juntos, sacar un rato a diario para hablar de nuestras cosas, para rezar juntos.
Antonio: Marga, yo no tengo tiempo. Sabes lo cansado que llego.
Marga: Venga, Antonio. Cuéntame qué te pasa. Te veo sufriendo…
Antonio: Estoy hasta las narices, porque mi jefe no para de meterme presión, cada vez hay más competitividad, en cuanto pueden te atacan por la espalda…
Marga: (Reza por Antonio, delante de Antonio) Señor, mi esposo está paralizado por la presión que recibe en su trabajo, y esto nos impide seguir profundizando en nuestra relación. Sé que lo está pasando mal y que está pasando por muchas dificultades, pero también sé que Tú puedes ayudarle. Tú puedes quitarle esos agobios y transmitirle Tu paz, puedes mostrarle que Tú tienes el poder, y que juntos contigo podemos vencer. Gracias, Señor, sé que le vas a sanar.
Antonio: Después de este rato de oración me siento mucho mejor. Gracias, Marga. Gracias, Señor.

Madre,

Permítenos estar a Tu lado en este tiempo de espera de la venida de Jesús, para que cuando nazca, aunque no soy digno de que entre en mi casa, le acojamos con tanta fuerza como tú y nos hagamos uno con Él, como vosotros. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

¡Fuera desesperanza! Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 13, 33-37

EVANGELIO

Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa
Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 33-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Queda alguna habitación libre. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

¡Fuera desesperanza!

Empezamos el adviento con esta reflexión de esperanza. Todos los matrimonios hemos sido llamados a la Santidad, y no nos lo creemos. Puede que lo veamos muy difícil, y pensemos que poco a poco… a nuestro ritmo. Otras veces puedo tender pensar que el esposo no responde como debería, y eso lo hace imposible.

Me falta esperanza. Me cuesta entender que no soy yo quien lo hace ¡Es el Señor!. Por tanto, debo avanzar al ritmo que marque el Señor, no al mío. San Pablo en la primera lectura me sorprende con la siguiente afirmación: “no carecéis de ningún don” (1 Cor 3, 9). Impresionante. Que se me grabe en la cabeza y en el corazón: “NO CARECÉIS DE NINGÚN DON”.

Ya no tengo excusa. Avanzaré al ritmo del Señor.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Andrés: Yo no busco la santidad en el matrimonio. Yo quiero algo normalito.
Paco: Pues lo siento Andrés, pero no llegarás a ningún sitio. O te subes al carro del amor de Cristo o estás perdido.
Andrés: Ya, pero yo no soy nadie para aspirar a tanto amor. Para mí es imposible.
Paco: Pero para Cristo no lo es.
Andrés: ¿Y si mi esposa no responde también? Porque esto es una cosa de dos.
Paco: Tú no te preocupes. Que Dios te vea a ti hacer lo que tienes que hacer, y te aseguro que Él hará todo lo posible por ayudarla a ella también. Él puede más que tú. O es que no crees en el poder de Dios.
Andrés: Hombre, sí.
Paco: Pues demuéstraselo confiando en sus fuerzas, no en las tuyas. Él te va a dar todo lo que necesitas para ser santo, te lo aseguro.

Madre,

Voy a ir a diario a la Eucaristía, para pedirle una y otra vez al Esposo que haga nuestro matrimonio a imitación del Suyo. Le alabaré cuando el sacerdote lo eleva en la consagración. Ahí está el maestro Esposo. Encomiéndanos a Él. Vayamos juntos, oremos juntos, leamos juntos y pidámosle incesantemente por nuestra unión conyugal. Él nos quiere santos. Amén.

De embota-dos a enamora-dos. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 34-36

EVANGELIO

Estad despiertos, para que podáis escapar de todo lo que está por suceder
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.
Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, hoy día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete antes del día 4 de diciembre. Accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

De embota-dos a enamora-dos.

Dios nos lo da todo, también el tiempo, con el propósito de que lo utilicemos para volver a Él. Pero ¡Hay tantas cosas que hacer! Llegan los agobios de la vida que nos embotan la cabeza y nos impiden centrar nuestros esfuerzos en lo importante. Nos quedamos sin tiempo para alimentar nuestro matrimonio y nuestra relación con Dios, nos quedamos sin el tiempo que Dios nos dio.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana: Es que ya no me da la vida. El trabajo, la casa, los niños, mis padres… Llega la noche y estoy reventada.
Manolo: Ya, Ana, si te entiendo, si a mí me pasa igual. Pero ¿Qué tiempo nos dedicamos el uno al otro? Y ¿Qué tiempo le dedicamos a Dios? Luego nos quejamos de que no somos felices, de que discutimos, que hay malos rollos en casa, que no les estamos dando un buen ejemplo a nuestros hijos. Seamos francos ¿De qué sirve todo lo demás que hacemos si no trabajamos nuestro matrimonio? ¡Es nuestra vocación!, La llamada que Dios nos ha hecho.
Ana: Tienes razón, Manolo. Estamos como encerrados en un círculo vicioso. Esto no puede ser. No, lo digo muy en serio. No puede ser. No nos vamos a dejar llevar por la vida ni por una rutina vacía. Vamos a tomarnos en serio nuestra misión en la vida para no ser unos desgraciados y no hacer desgraciados a nuestros hijos.
Manolo: ¡Esta es mi Anita! Tenemos un proyecto ilusionante por delante. El Proyecto que diseñó Dios para ti y para mí. ¿Qué nos hará descubrir? ¿Qué experiencias quiere que vivamos? Tiene que ser impresionante.
Ana: ¿Sabes? Este nuevo reto me hace un montón de ilusión.

Madre,

El Señor nos anima a que estemos siempre despiertos y que pidamos fuerza. Hoy, como todos los días, hacemos un hueco en nuestros quehaceres, para pedirte que intercedas por nuestros matrimonios, para que el Señor nos envíe fuerzas y apartemos todo esto que embota nuestra mente y como esposos, nos mantengamos en pie ante el Esposo (Con mayúsculas). Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

El verano del amor. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 21, 29-33

EVANGELIO

Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 21, 29-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:
«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.
Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.
En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

El verano del amor.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

El amor no es llamativo ni coarta la libertad del amado con grandes aspavientos. Dios es amor y vino al mundo, y la señal era “un niño envuelto en pañales recostado en un pesebre”. Sólo se puede amar desde la humildad, desde la humillación de uno mismo. Lo malo de las grandes estrellas es que todo lo que les rodea queda en sombra, porque brillan tanto… Dios no es así. A veces se ve en la tele a esposos que hacen algo muy llamativo delante de todos, declarando su amor a su cónyuge. Nos preguntamos si no será más amor, un acto nuevo al día por un bien común mayor, sin que nadie se entere.

En mi camino de fe, tampoco debo esperar grandes cosas muy llamativas. Cristo lo compara con los árboles diciendo: “cuando echan brotes, os basta verlos para saber que el verano está cerca”. Pues eso. Cuando camino según el Evangelio y veo que empieza a cambiar mi vida, es que Dios está cerca. No lo veo, pero experimento los brotes.

También nosotros, que colaboramos con muchos matrimonios en su camino hacia la caridad conyugal, vemos en muchos esos brotes. En cuanto se toman en serio su relación, empieza a haber frutos. Los principios son difíciles, son como un parto, pero la Palabra no pasará y el Señor nos promete una vida plena. Pensemos en la alegría que nos promete el Señor, como la parturienta que va a dar a luz. Cuando vemos esos brotes, no hay mayor alegría, el verano del amor está al llegar.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: ¿Qué os han dicho?
Marta: Que para que nuestro matrimonio se sane y crezca necesitamos 3 cosas:
1- Hacer presente a Dios, rezando juntos y acudiendo a los sacramentos con frecuencia (Confesión y Eucaristía)
2- Al menos una vez al mes dedicamos un par de horas a trabajar en grupo temas del magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio.
3- y acudir a nuestro Sacramento del Matrimonio ¿Cómo? Haciendo esfuerzos por aplicar lo que aprendemos con un compromiso diario de acogida al esposo y entrega por él/ella.
Paco: Y ¿Lo vais a hacer?
Marta: Dicen que no falla. Habrá que intentarlo.
(1 mes más tarde)
Paco: Qué, ¿Cómo va la cosa?
Marta: Hay brotes verdes, Paco. Una pasada. Esto apunta a algo bueno, muy bueno.

María,

Mediadora de todas las gracias, muéstranos la belleza del plan de Dios, para que teniendo la sagrada familia como modelo, nos esforcemos por entregar realmente nuestras vidas por esta hermosa misión. Haz que seamos una familia unida para toda la eternidad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Busque, compare y si encuentra algo mejor… Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 4, 18-22

EVANGELIO

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 4, 18-22

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Palabra del Señor.

Notas: 

  1. Proyecto Amor Conyugal realiza un Anuncio en Madrid, sobre la verdad y la belleza del matrimonio, el día 2 de diciembre a las 12h. en el colegio Montealto. Calle La Masó 76
  2. Retiro para matrimonios en BARCELONA 15 a 17 de diciembre. Se han quedado libres 3 habitaciones. Inscríbete y accede a toda la información aquí: https://wp.me/p6AdRz-PN

Busque, compare y si encuentra algo mejor…

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

El Evangelio de hoy nos ayuda a reflexionar sobre el misterio de la llamada de Dios a cada uno de nosotros: Nuestra vocación.
Yo he recibido la llamada fundamental como hijo de Dios por el bautismo, y dentro de ella, otra llamada a servir de una manera concreta: la vocación al amor en el matrimonio.

La llamada implica siempre un cambio radical del que ha sido llamado. También implica siempre un seguimiento de Jesús, pues Él es el camino, la verdad y la vida.

Como esposo, tengo que renunciar radicalmente a una vida como persona individual y construir algo totalmente nuevo con mi cónyuge. Un cambio de rumbo, un sí a Dios definitivo a la nueva misión que me ha puesto por delante. Si lo hago, viviré un futuro, mucho más rico, más libre y más santo.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juan: Me tiré diez años resistiéndome a mis obligaciones como esposo. Quería seguir con mi manera de pensar, buscaba mis comodidades… y que mi esposa me hiciese feliz. Hasta que descubrí que esa actitud me estaba destruyendo a mí, a mi esposa, a nuestro matrimonio y a nuestros tres hijos.
Alberto: Pues en eso estoy yo, pero pensaba que la culpa era de mi mujer, que debería cambiar y centrarse más en mí y menos en los niños o en la casa o en sus padres…
Juan: No, Alberto. Por mucho que cambie tu mujer, si no dices “sí” a tu vocación, a la llamada que Dios te hace personalmente a ti, no serás feliz nunca, ni habrá paz en tu interior.
Alberto: Y ¿Cómo digo “sí”?
Juan: Ya no eres tú solo. Adáptate a tu vida con ella, esfuérzate por comprenderla, por servirla, por hacerla feliz. Esfuérzate a tope, porque es lo que Dios te pide. Cuanto más busques tu complacencia, tu bienestar, tus derechos… más triste estarás, más necesidades tendrás… En cambio, cuanto más te entregues por amor, más la querrás, más libre serás, más feliz serás. Parece un contrasentido, pero es así. Esto es como decía aquel anuncio: “Busque, compare y si encuentra algo mejor, ¡Cómprelo!” Hasta que no lo pruebes, de verdad, con todo tu corazón, no lo vas a descubrir. Dios nunca defrauda, Alberto.

Madre,

Recuérdame una y otra vez aquel “haced lo que Él os diga” de las bodas de Caná. Que esté abierto y dispuesto a morir a mi individualidad y dejar que Dios re-cree nuestro futuro como esposos siendo uno. Los apóstoles lo dejaron todo de inmediato. Yo también quiero. Alabado sea el Señor que cuenta conmigo para construir Su reino. Amén.