
Dios nos creó para vivir una unión tan grande y divina que es indisoluble. No renunciaremos a la grandeza de nuestro matrimonio como Dios lo pensó.

Dios nos creó para vivir una unión tan grande y divina que es indisoluble. No renunciaremos a la grandeza de nuestro matrimonio como Dios lo pensó.
Jesús me ha elegido para construir un amor de comunión con mi esposo/a. Sólo el amor que entregue permanecerá para siempre. Sigue leyendo
El mandamiento del amor es lo más grande que Dios puede desear para mí. Desea que yo ame a mi esposo/a porque sólo así podré ser feliz. Sigue leyendo

Contemplo la obra de Dios en mi esposa/o. He descubierto que hay mucha belleza en ella/él. Así me engancho a Dios y desconecto de otras cosas.
Señor, quiero alcanzar en nuestro matrimonio ese amor que te une al Padre. ¿Estoy dispuesto a beber de la copa de la humildad y de la obediencia? Sigue leyendo