Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 31- 37
En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.
El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es: «ábrete»).
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
Y en el colmo del asombro decían:
«Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Podemos ver la vida con los ojos y los oídos de la cara o con los de la fe. Lo que se percibe es radicalmente diferente. Es el Señor el que nos abre los oídos para escuchar Su Palabra. Es transformadora, esperanzadora, infinita, maravillosa.
Aterrizado a la vida matrimonial:
Luis: Es tan diferente ver el matrimonio con los ojos de la fe…
Esther: Desde luego. Se convierte en otra cosa. Pasa de ser una mera relación entre personas a adquirir una dimensión sagrada.
Luis: Y tú has pasado de ser el fruto de un encuentro fortuito y de una elección inmadura, a ser el mayor don de Dios que he recibido de este mundo.
Esther: ¡Benditos oídos de la fe que nos abrió el Señor a través de Su Palabra!
Madre,
La Palabra ha transformado nuestras vidas y nos ha redimido. Damos gracias a Dios por habérnosla hecho llegar.
RETIRO MATRIMONIOS MENDOZA – ARGENTINA DEL 24 AL 26 MARZO 2023
LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR
Proyecto Amor Conyugal en colaboración con el Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Familar de Mendoza os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).
¿A quién va dirigido este retiro? a todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio o aquellos que en el momento de la inscripción no tienen impedimento alguno para contraer el Sacramento del Matrimonio, y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.
FECHAS: Será desde el viernes 24 de marzo a las 18:00 h hasta el domingo 26 de marzo a las 18:00 h.
LUGAR: Seminario Nuestra Señora del Rosario (https://goo.gl/maps/5VfM9vHkR1nmWaNj8)
PRECIO: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)
– Adultos: 22.000 pesos por matrimonio.
Suplemento económico para ayuda a otros matrimonios: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.
Subvenciones: Si alguna matrimonio no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.
¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.
Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera. En caso de que no hubiese plazas disponibles.
Sobre Proyecto Amor Conyugal:https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.
Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 24-30
En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro.
Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.
Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies.
La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
Él le dijo:
«Deja que coman primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella replicó:
«Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños».
Él le contestó:
«Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija».
Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.
El Señor ve en el corazón de las personas. Él conoce la intención de mi corazón. Muchas veces luchamos por sentirnos comprendidos, incluso nos lo exigimos el uno al otro. Para mí es importante que me conozca mi esposo, que me comprenda. Lamentablemente para nosotros es imposible conocernos completamente en esta vida. Todo llegará… Pero el Señor sí me conoce. Mejor que yo incluso, y Él sabe qué hacer también en mi matrimonio. Por eso confiamos en Él, porque Él nos conoce y nos ama.
Aterrizado a la vida matrimonial:
Marta: De vez en cuando me entra la tentación de quejarme porque no me conoces, y eso me duele mucho, porque me da la sensación de que no te preocupas de conocerme. Pero he recapacitado y sé que no puedo exigirte que llegues más allá de tus limitaciones. Te pido perdón y te pido también que me lo recuerdes cuando vuelva a decírtelo.
Juan: Para mí es una sensación de impotencia grandísima. Quisiera conocerte más, pero eres un profundo misterio que nunca llegaré a conocer del todo en esta vida. Eso sí, me interesas muchísimo. Le pido a Dios que me ayude a estar presente en tu corazón como lo está Él. De todas formas, sí te digo que, en la oración, el Señor me ayuda a conocer tu alma, y eso me está ayudando muchísimo a conocerte mejor.
Marta: Sí, lo he notado. Es cierto que el Espíritu Santo nos va mostrando la belleza interior del otro de una manera que es humanamente imposible. A mí me consuela que estamos en Sus manos y que ya nos irá revelando lo que necesitemos cuando lo necesitemos. Mientras, prometo no quejarme. Bueno, al menos lo intento.
Juan: Jajaja. Uf! No quejarnos… quien pudiera prometer eso. Pedimos la gracia para que estemos siempre agradecidos a Dios por darnos la sabiduría para reconocer cada vez más el don; en mi caso el don que eres tú para mí.
Madre,
Qué paz me da que Dios me conozca tan profundamente y a la vez me ame tanto. Estando en Sus manos ¿qué puedo temer? Confío en Él, en Sus decisiones y en Sus tiempos. Gloria a Él por siempre.
Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 14-23
En aquel tiempo, llamó. Jesús de nuevo a la gente y les dijo:
«Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola.
Él les dijo:
«¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina».
(Con esto declaraba puros todos los alimentos).
Y siguió:
«Lo que sale de dentro, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».
Dios nos da un corazón puro, de nosotros depende mancharlo con las impurezas que introducimos en él. Estas impurezas hacen que nuestro corazón, que ha sido creado para amar, oriente sus afectos hacia otras intenciones y otros objetivos. ¿Cómo evitar la impureza del corazón? Por un lado controlando aquello que lo hace impuro para que deje de albergarse allí y sobre todo llenándolo de amor. ¿De qué amor? Del de Dios para que así se llene también del amor a nuestro esposo y desde ahí a nuestros hijos y resto de personas de nuestro entorno.
¿Y cómo me enamoro de Dios? Ponlo en tu escaparate. Sí. Si nos ponemos a mirar bolsos, nos acabaremos “enamorando” de alguno. Si nos ponemos a mirar coches, nos acabaremos “enamorando” de alguno. Si dejamos de mirar y nos centramos en mirara al más atractivo de todos, que es Dios, nos enamoraremos de Él y en consecuencia de nuestra vocación y en consecuencia de Su plan… y eso será lo que llenará todo nuestro corazón. No habrá sito para nada más.
Aterrizado a la vida matrimonial:
Carlos: Cuanto más leo a los que están enamorados del Señor, más me enamoro de Él. Ahora me estoy leyendo un librito de San Manuel González que habla sobre qué hace y dice el Corazón de Jesús en el Sagrario. Es maravilloso.
Cristina: A medida que te vas enamorando de Jesús, más te interesa y más te apasiona.
Carlos: Pero tenemos el peligro de olvidarnos de nuestra vocación porque yo estoy llamado a amarle a través de ti. Por eso me ayuda tanto saber y aprender sobre el Sacramento matrimonial. También es apasionante y es como un misterio inagotable porque a través de él, el Señor ha querido que manifestemos en el mundo quién es Él.
Cristina: Tienes razón. Es importante conjugar las dos cosas: La fe y la vocación. No pueden ir separadas porque ambas están estrechamente unidas. Si no lo hacemos así, nos podemos desviar del camino.
Carlos: Pero si conjugas las dos, el resultado es precioso. Mira, yo ahora, estoy llevando todo lo que aprendo del amor de Cristo a nuestro matrimonio y ¡es brutal lo que estoy descubriendo!
Madre,
Que todos seamos uno como el Padre y el Hijo son uno en el Espíritu Santo. Tú sabes cómo hacerlo, Madre. En ti confiamos. Bendita seas.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 1-13
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseos y los escribas le preguntaron:
«¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
«Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.»
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: «Honra a tu padre y a tu madre» y «el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte». Pero vosotros decís: “Si uno le dice a su padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».
Cogemos las cosas de Dios y nos empeñamos en meter “de lo nuestro”. Así desviamos Su plan y por lo tanto no llegamos a buen puerto. En todos los tiempos, la sociedad, impulsada por diferentes ideologías construidas por hombres, ha vivido tendencias que, vestidas de bien, nos llevan al desastre. Y esas tendencias se nos cuelan en nuestros hábitos, en nuestros hogares, son inoculadas a nuestros hijos hasta límites insospechados…
Por eso tenemos que estar muy fuertes en la fe, en el Señor, en la Palabra, en la doctrina. Ahí reside la Verdad, de ahí proviene el bien de la humanidad, y es inmutable. ¿De qué maestro nos fiamos?
Aterrizado a la vida matrimonial:
Luis: Me doy cuenta de cuánto nos afectan las ideologías que nos vienen impuestas. Nos las meten en la publicidad, en las películas, en las noticias a lo bestia… Me da miedo porque sin querer nos desvían, influyen en nuestras prioridades, e influyen tremendamente en nuestros hijos. No sé qué hacer para aislarnos de este ambiente que adultera la verdad y amenaza con destruirnos.
Laura: Da miedo. Veo cómo está afectando a las familias de alrededor. Familias que siempre han sido buenas familias, pero los esposos se divorcian, los hijos se “arrejuntan”, algunos, cada vez más, empiezan a tener un lío tremendo con respecto a su identidad sexual. ¡Es tremendo! Es como la carcoma que destruye desde dentro y tira abajo hasta las estructuras más firmes.
Luis: Pero no podemos perder la Esperanza. Experimento el Santo Temor de Dios. ¿Qué hacemos para evitar alejarnos de Él y de Su plan?
Laura: Pues eso, acercarnos a Él de manera drástica, vivir en Él, vivir en Su corazón. Introducir nuestro hogar en Su Sagrado Corazón. Ya no basta por vivir siendo católicos. Tenemos que vivir en Cristo, impregnados permanentemente de Él. Que Su reino sea nuestro ambiente. Rodeémonos de gente de Dios, absorbamos su fe, aprendamos de ellos…
Madre,
Acógenos en Tu manto y protégenos para que vivamos siempre en el Señor. Alabado sea Dios que es mucho más fuerte y nos ama tanto que no va a permitir que nos perdamos.