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Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 16-18
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Nuestra Salvación.
Hoy celebramos la Santísima Trinidad; qué día más bonito para recordarnos que por nuestro Sacramento estamos llamados los esposos a reflejar el Amor Trinitario en nuestra vida, y así, entregarnos como se entrega Cristo por su esposa la Iglesia, y darnos la Salvación. Dios nos llama a amar con ese amor de entrega total para la salvación de mi esposo.
Si creemos en Cristo y que con su Gracia podemos colaborar en la salvación de mi esposo, Él nos dice que nos salvará, lo hará posible, a pesar de nuestra pobreza.
Qué misión tan hermosa es esta. Esposos pedid al Espíritu Santo que os ayude a amar así, con entrega total.
Aterrizado a la vida Matrimonial:
Susana: Samuel, ¿Te has fijado en ese matrimonio que teníamos delante en la iglesia? Son los que vimos el otro día en el parque.
Samuel: Sí, cómo no me voy a fijar, y cómo no me voy a acordar. Esa forma de tratarse, de hablarse. Tienen algo que no sabría explicar, pero que me llama la atención, como si algo me empujara a acercarme y preguntarles.
Susana: Exacto. A mí me llama la atención la delicadeza con que se tratan, haciendo las cosas sin prisa, cuidándose como si fueran una pareja de enamorados pero con la experiencia de muchos años de tratarse, de cuidarse.
Samuel: Es como si todo lo que hacen formara parte de un baile dirigido por un maestro, ¿no?
Susana: Sí, ¿Te fijaste cómo se tomaban de la mano al ir a comulgar?
Samuel: Claro, por eso yo también quise hacerlo…
Susana: Pues, si quieres, el próximo día también vamos a comulgar así de unidos, ¿te parece?
Samuel: Me parece genial, ir a misa siempre que podamos y comulgar juntos, cogidos de la mano. Algo me dice que eso tiene un significado más profundo. ¿Les preguntamos el próximo día que les veamos?
Samuel: Ay, claro que sí.
Madre,
Que nuestro matrimonio refleje el Amor Trinitario llenando nuestro día con pequeños gestos de amor y de cariño.
¡Alabado sea Dios!

