Un paso más. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 5, 38-42

El pecado de mi esposo/a le apresa. ¡Necesita mi ayuda! Voy a liberarle amándole para que triunfe el bien en nuestro matrimonio.

EVANGELIO

Yo os digo que no hagáis frente al que os agravia.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 38-42En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo, diente por diente». Pero os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas».

Palabra del Señor.
Avisos:

  • Retiro en Córdoba: 21 a 23 de junio (Casa San Antonio) (Posibilidad de inscripción con hijos) Infórmate e inscríbete aquí: http://wp.me/p6AdRz-1Lx
  • Retiro en Madrid:12 a 14 de julio (Casa de Espiritualidad Emaús – Oblatos): Completo.
  • Retiro en Bilbao: 19 a 21 de julio (casa espititualidad Larrea) Infórmate e inscríbete aquí:http://wp.me/p6AdRz-1N0
  • Retiro de Palma de Mallorca: del 26 al 28 de julio. Infórmate aquí: https://forms.gle/mc8nacYhiTBmeGcV6

(Retiros pendientes de apertura de inscripciones. Informaremos más adelante)

Un paso más.

Jesús nos muestra cuál debe ser el espíritu generoso de la caridad, que debemos tener los que le seguimos. Él da un paso más y no deja que le quiten la vida, la da Él. Va más allá de la razón, superando una justicia que se puede reclamar por derecho, estando dispuesto a dar todo lo que se pueda con tal de vencer el mal con el bien’ (Rom 12, 21). Para generar vida, donde hay muerte, amor donde hay odio. Donde hay ira, dar sosiego; donde hay avaricia poner generosidad; donde hay orgullo, entregarse con humildad.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ana se da cuenta de que el pecado de su esposo es como un virus que le afecta a todo él causándole malos ratos, frustración, preocupaciones, infelicidad, tristeza, falta de paz… Su esposo tiene deseos de sobresalir, y exige atenciones menospreciando a los demás.

Ana ha aprendido que el orgullo se manifiesta “no valorando al otro”. Por ejemplo: Su esposo piensa que ella no es lo suficiente inteligente, o capaz, y termina tratándola de manera despectiva y haciéndola sentir inferior. En las decisiones no tomará su decisión en cuenta, y no valorará sus opiniones. Esto se debe a que el orgullo le impide aceptarla tal como es, magnifica lo malo de ella. Su esposo no tiene capacidad de ver lo bueno de ella, ni es agradecido con ella. Tiende a ser obstinado y terco, evitando escuchar y nutrirse de las ideas de ella.

Ana: ¡Oh pobre Juan! Me necesita ¡Está en una terrible cárcel! Y me he dado cuenta de que si le respondo también con orgullo, defendiéndome, le hundiré más en su pozo oscuro. Voy a liberarle amándole. Voy a emprender un camino para contribuir al triunfo del bien para nuestro matrimonio.

(Al día siguiente)

Ana está poniendo todo su esfuerzo en pintar el cuarto de los niños. Él critica su trabajo, pero Ana, en lugar de defenderse o quejarse de que no la valora, recuerda el “virus” del orgullo de su marido y decide ponerle una inyección de humildad:

Ana: Cariño, estoy deseando escucharte y que me expliques cómo debería hacerlo, estoy tan agradecida a ti y a tus habilidades. Te admiro mucho. Preparo una Coca-Cola para los dos y te escucho (le da un beso).

Madre,

Te suplicamos que nos liberes de cualquier forma de ese exceso del «yo» que nos impide amar en la dificultad y vencer el mal con el bien junto a Ti. Concédenos la humildad que nace de Tu Corazón, que no sabe mirar el mal y ofrece siempre respeto, confianza, amor, ternura… Por Jesucristo, Tu Hijo Ntro. Señor. Amén.

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