
Los esposos hemos sido elegidos en la persona de Cristo, ungidos por Dios para realizar Su misión. Es un honor, un don inmenso y también una responsabilidad porque vamos en Su nombre.

Los esposos hemos sido elegidos en la persona de Cristo, ungidos por Dios para realizar Su misión. Es un honor, un don inmenso y también una responsabilidad porque vamos en Su nombre.
Señor, has querido estar en nuestro matrimonio y, por nuestro orgullo, te hemos dejado solo y crucificado. Pero sabemos que no desprecias un corazón contrito y humillado. Sigue leyendo

De las traiciones resurge Tu gloria, Señor. Amar a mi esposo/a es saber seguir amando ante una traición. Tengo que liberarme de mi orgullo para ser capaz de amar.
Quien se sabe amado/a por Dios, hace lo que le agrada a su esposa/o agradando así también a Dios. El amor es cortés. Sigue leyendo
Al igual que Jesús obedece al Padre, a través de la obediencia a mi esposa/o he salvado mi matrimonio y a mis hijos. Sigue leyendo