RETIRO PARA MATRIMONIOS MÁLAGA 17, 18 Y 19 DE NOVIEMBRE 2017

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

(Completo: Abierta lista de espera)

Retiro de Málaga. Junio 2016.

Proyecto Amor Conyugal como parte y en colaboración con la Delegación de Pastoral Familiar de la Diócesis de Málaga os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal, como camino de santidad y que, movidos por la compasión de Cristo por el sufrimiento de muchos matrimonios y familias (sufrimiento que nosotros hemos padecido primero), ponemos nuestros dones (como siervos inútiles) al servicio de María para hacerles llegar Su mano misericordiosa. Descubrimos que en la mayoría de los casos son “como ovejas sin pastor” (Mc 6, 34) y necesitan orientación y acompañamiento para convertir su matrimonio en algo grande.

¿A quién va dirigido este retiro? a todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 17 de noviembre a las 18:30h hasta el domingo 19 de noviembre a las 17:30h.

LUGAR: en la Casa Diocesana de Espiritualidad (Junto al Seminario de Málaga): Pasaje de los Almendrales, nº4. (Mapa: https://goo.gl/maps/Bg2JVJhrCqH2)

Habrá servicio de guardería y catequesis para niños.

PRECIOS: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

  • Adultos (y niños mayores de 9 años): 100€
  • Niños de 3 a 9 años: 65€
  • Niños de 0 a 2 años: 20€.

Suplemento para ayuda a otras familias: La voluntad.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí: https://goo.gl/forms/jpzZ1v8b6OxzQfUI2

¿Cuándo? Lo antes posible (Fecha límite: Antes del 15 de ocubre).

(Nota: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor)

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a ProyectoAmorConyugal@gmail.com

No hubo casting. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 6, 12-19

EVANGELIO

Pasó la noche orando. Escogió a doce, a los que también nombró apóstoles.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 12-19

En aquellos días, Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Simón, llamado el Zelote; Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Después de bajar con ellos, se paró en un llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor.

Nota: El próximo 23 de septiembre a las 20h, Proyecto Amor Conyugal realizará un anuncio  sobre «La verdad y la belleza del matrimonio», en Madrid: Parroquia de Nuestra Señora de la Moraleja. Calle del Nardo, 44, 28109 Alcobendas.

No hubo casting.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Celebramos hoy el «Dulce nombre de María». Felicidades, Madre.

La elección de los apóstoles no es fruto de un casting, ni de unas pruebas de acceso, ni elige a los que mejor le caen, ni siquiera a los que parecían más fieles. Cristo toma la decisión después de una noche de oración con el Padre. La decisión es fruto de una decisión conjunta entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Jesús lo habla con Ellos en la intimidad de la oración y se apoya en la voluntad Divina.

Después cuenta el evangelista cómo salía de Él una fuerza que los curaba a todos.

Los esposos, también debemos llevar una vida de oración, que es mucho más que rezar un ratito todos los días, y poner todas las decisiones importantes en manos de Dios. De ese tiempo de relación íntima entre nosotros y con Dios, saldrán nuestras decisiones, y saldrá la fuerza que sanará a nuestro alrededor. Puede que nuestros hijos estén rodeados de un ambiente insano, pero reciben nuestra fuerza, los envolvemos también en ese ambiente de oración y quedarán sanos.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Pedro: María, se va acercando la hora de la oración en familia y todavía me queda cortar esta cebolla. ¿Me echas una mano?
María: ¡Sí, claro!
Pedro: (Al cabo de un rato, dando una voz por la casa, medio canturreando) Niños, oración familiaaaar.
Pedrito: Jooo! ¿Ahora justo? ¡Qué rollo¡
Pedro: Venga, venga, que el Señor nos está esperando.
Teresita: (Resopla) Voooooy…
Pedro: Mira, Paula ya ha llegado, antes que vosotros. Paula la primera.
María: (Por las quejas de los niños, andaba escondiendo su dolor en el amor. Sonríe y dice) ¡Muy bien! Paula la primera. Qué contento estará el Señor… Venga niños, acercaos a nosotros, aquí alrededor. Vamos a hablar con el Padre que nos ama y quiere lo mejor para nosotros.
(Y así, rezaban todos los días. Al acabar la oración familiar, Pedro y María se quedaban un buen rato hablando juntos con el Señor. De ellos salía una fuerza especial, que sanaba y liberaba a sus hijos de la acción del Demonio).
(Un tiempo más tarde, a la misma hora)
Pedro: Niños, oración familiaaaar
Pedrito: Voy Papá.
Teresita: (Sale corriendo) Hoy llego yo ¡la primera!
María: Muy bien, hija. ¡Qué alegría!
(Y así crecieron juntos, año tras año, en un ambiente de oración, de alabanza y de acción de gracias a Dios).

María,

Qué importante es la oración para llenarnos del amor de Dios, para dejarnos guiar por Él realmente. Él nos da la fuerza, una fuerza que emana de Él y va a nuestro esposo, nuestros hijos y otras personas de nuestro entorno. No podemos prescindir de nuestra intimidad con Él. Es nuestro alimento, lo es todo. Alabado sea el Señor.

Misericordia irresistible ¡Aprovéchate!. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 6, 6-11

EVANGELIO

Estaban al acecho para ver si curaba en sábado.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 6-11

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.
Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada:
«Levántate y ponte ahí en medio».
Y, levantándose, se quedó en pie.
Jesús les dijo:
«Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo:
«Extiende tu mano».
Él lo hizo y su mano quedó restablecida.
Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.

Palabra del Señor.

Nota: El próximo 23 de septiembre a las 20h, Proyecto Amor Conyugal realizará un anuncio  sobre «La verdad y la belleza del matrimonio», en Madrid: Parroquia de Nuestra Señora de la Moraleja. Calle del Nardo, 44, 28109 Alcobendas.

Misericordia irresistible ¡Aprovéchate!

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Señor, tu misericordia es más fuerte que las malas intenciones, más fuerte que la acusación, que el pecado, que las enfermedades. Entonces ¿Qué te impide invadir del todo mi corazón? Yo mismo. Que a veces desconfío o simplemente estoy mirando para otro lado.
Allá por donde vas, curas, sanas, reconstruyes, alimentas. Los fariseos sabían que no ibas a poder resistirte y curarías a aquel enfermo. Yo sé que no puedes resistirte a curarme.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: (Rezando) Señor, otra vez está mi esposa en un plan insoportable. Borde, exigente, con el careto… Pero yo sé que tienes un deseo de misericordia irresistible. Lléname de ti, Señor, lléname de Tu amor para que con Tu amor apague su fuego, su angustia. Aquí, postrado ante Ti, en el Santísimo Sacramento, te pido que me llenes de Tu amor. Quiero darle lo que Tú quieres darle. Sé que está en un momento de tribulación y quieres ayudarla. Haz que yo sea instrumento Tuyo, que ponga paz en su angustia, alegría en su tristeza, esperanza en su hartura. Lléname Señor, lléname de Tu Espíritu, lléname de Tu misericordia. Alabado seas Señor.
(Y llegó a su casa, y el Señor permitió que fuera instrumento de Su misericordia y él experimentó cuánto la amaba Dios).

Madre,

Cuánta esperanza produce conocer a Cristo, Sus sentimientos, Sus motivaciones. No puede evitar amarme, no puede evitar perdonarme, no puede evitar sanarme. Alabado sea el Señor que tiene un corazón Grande para Amar.

¿Se está perdiendo y no me importa? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 18, 15-20

EVANGELIO

Si te hace caso, has salvado a tu hermano
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.
En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.
Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Palabra del Señor.

Nota: El próximo 23 de septiembre a las 20h, Proyecto Amor Conyugal realizará un anuncio en Madrid: Parroquia de Nuestra Señora de la Moraleja. Calle del Nardo, 44, 28109 Alcobendas.

¿Se está perdiendo y no me importa?

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Es hermoso cómo este Evangelio nos muestra que el que ama, desea para el amado lo mejor, y por tanto, desea que llegue al cielo. Dios desea el cielo para cada uno de nosotros, y quiere que seamos medios Suyos para mi esposo, hijos y demás alcancen ese fin.

El cristiano está obligado a realizar la corrección fraterna. Lo dice también San Agustín: «Si le dejas estar, peor eres tú; él ha cometido un pecado y con el pecado se ha herido a sí mismo; ¿no te importan las heridas de tu hermano? Le ves perecer o que ha perecido, ¿y te encoges de hombros? Peor eres tú callando que él faltando» (Sermón 82).

Por tanto, tengo que ser administrador del Amor de Dios y comunicarle ese bien. San Agustín nos dice a este respecto: «Debemos pues, corregir por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de lograr su enmienda… ¿Por qué le corriges? ¿Por qué te ha molestado ser ofendido por él? No lo quiera Dios. Si lo haces por amor propio, nada haces» (Sermón 82) Por eso, antes de corregir, tengo que dirigir mis afectos hacia Cristo, rezando: Jesús ¿Esto lo quieres Tú, o me estoy buscando? ¿Hay dolor, resentimiento o quejas en mi corazón? ¡Ven Espíritu Santo y ayúdame!. Y tampoco me puedo olvidar de corregir a solas.

Si lo he hecho bien y no hay cambios, puedo hacer mucho: Rezar por el otro, unidos en familia.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Ramón: Cariño, he estado rezando mucho por ti, y creo que te tengo que hablar sobre algo.
Marta: Sí, por supuesto ¿Cuándo?
Ramón: ¿Quedamos esta noche a las 10?
Marta: Muy bien.(beso)
(Después de cenar en familia, a solas)
Ramón: ¿Lo ponemos en manos del Señor?
Marta: Sí
Juntos: En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Ven Espíritu Santo…
Ramón: Señor, tú sabes que no quiero nada para mí, ni busco mi complacencia, ilumíname para transmitirle a mi esposa lo que tú quieres transmitirle para poder ayudarla a llegar hasta ti. Amén.
Marta: Amén.
Ramón: Marta, he observado que en tus conversaciones hablas mucho de ti ¿Tú como lo estás viviendo?
Marta: ¡Uf! Ramón, ahora cuando me lo has dicho, lo primero que he sentido es dolor, y ganas de excusarme y defenderme, pero me he dado cuenta que eran tentaciones del Diablo. No había observado lo que dices, creo que es porque necesito que se me conozca. ¿Tú qué crees?
Ramón: Una vez leí que cuando uno habla mucho de sí mismo es por orgullo, es ponerme yo como el centro, desplazando a Dios, incluso a los demás. Yo también veo en que en ocasiones pongo mi “yo” antes que a ti o a Dios… Quizás no se me nota tanto, porque soy más callado, pero veo que en ti los demás también lo notan y me duele por ti.
Marta: ¡Jo! Pues no me había dado cuenta. Estaré más pendiente e intentaré cambiar el centro de mis conversaciones. Muchas gracias por quererme tanto. Sé que esto no ha sido nada fácil para ti tampoco.
Ramón: Te damos gracias Señor por este don.
Marta: Gracias por este rato, por mi esposo, mi ayuda adecuada que es tu instrumento y me muestra lo que Tú quieres mostrarme.
Ramón: Ayúdanos a que mengüemos para que seas Tu quien reines y superar nuestras tentaciones. En Ti confiamos. Amén.
Marta: Amén.

Madre,

Nuestro orgullo nos impide hacer y recibir bien la corrección fraterna, especialmente entre los esposos. Sabemos que Dios lo quiere por nuestro bien. Ayúdanos Madre a corregirnos con amor, por amor e inmersos en el Amor. Por Jesucristo, tu Hijo nuestro Señor. Amén.

Una lista interminable. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 6, 15

EVANGELIO

¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 15

Un sábado, iba Jesús caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos.
Unos fariseos dijeron:
«¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?».
Respondiendo Jesús, les dijo:
«¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre?
Entró en la casa de Dios, tomó los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él».
Y les decía:
«El Hijo del hombre es señor del sábado».

Palabra del Señor.

Nota: El próximo 23 de septiembre a las 20h, Proyecto Amor Conyugal realizará un anuncio en Madrid: Parroquia de Nuestra Señora de la Moraleja. Calle del Nardo, 44, 28109 Alcobendas.

Una lista interminable.

(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Dice San Juan Pablo II que en cada tiempo, el hombre tiende a adaptar la Ley de Dios a sus costumbres y debilidades de la época. Los fariseos, adaptan la fiesta del sábado (que significaba descanso) a su estilo legalista, imponiendo 39 leyes como no preparar alimentos, no recoger leña y muchas otras. La Ley del amor de Dios es transformada en una especie de corsé que somete a las personas.

Nosotros, en nuestro hogar, también adaptamos la Ley de Dios a nuestras costumbres y debilidades, y a veces pretendemos encorsetar a nuestro cónyuge y a nuestros hijos en un montón de normas en las que ponemos todo nuestro empeño, olvidando que el Señor es el Rey de nuestro hogar y de todas sus normas. Olvidando que debemos actuar en el nombre del Señor y orientar en Su nombre. Los esposos a veces nos volvemos muy exigentes los unos con los otros, y tenemos que aprender a aplicar la ley del amor y gloriarnos en las debilidades de nuestro esposo, mirando a Cristo y amando.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Jaime: Un día me dediqué a escribir en los azulejos de la cocina, todas las normas que recordaba de nuestra casa. Después, cada vez que nos corregíamos mi esposa y yo o corregíamos a nuestros hijos, me iba a la cocina y apuntaba la norma. Hasta que acabé llenando toda la cocina de normas. Había normas sobre las puertas de casa, sobre las ventanas, la ropa, los cajones, los armarios, los muebles, las plantas, el suelo, los juguetes, las cortinas, los artículos de aseo personal, el papel higiénico, la tapa del wáter, la ducha, la música, la televisión, los videojuegos, los estudios, etc, etc, etc.
Ángel: ¡Qué curioso! Y ¿Lo hiciste con algún fin?
Jaime: Sí. Caer en la cuenta de que es imposible que cumplamos todas las normas que nos autoimponemos, y que hay que priorizar las que tengan que ver con el amor entre personas. Así que, una noche, nos leímos todas las normas mi mujer y yo y borramos las que no tenían nada que ver con el Evangelio.
Ángel: Sí, señor. Muy interesante. Y ¿Qué pasó?
Jaime: Nos quedaron muy pocas, y nos dimos cuenta de que nos faltaban otras que eran importantísimas, como sacrificarse por el otro, aceptar las humillaciones, etc. Decidimos no corregirnos en nada que no tuviese algo que ver con el Evangelio. El resultado es que los niños se siguen dejando los cajones abiertos, o no ponen el papel higiénico cuando lo gastan, pero ahora todos tenemos claro que Dios y el amor al prójimo es lo importante en nuestra vida.
Ángel: Bueno, da un poco de vértigo ¿Cómo no corregir a tu hijo si está arañando un mueble con un juguete? Por poner un ejemplo…
Jaime: Le corriges, pero no por el mueble, sino por el acto de desamor que supone romper las cosas que sus padres han comprado con su esfuerzo y cuidan para tener un hogar acogedor y hermoso, para la familia. Y por él mismo, que no le hace bien ir a lo suyo y romper las cosas.
Ángel: Ahora entiendo. Toda corrección orientada hacia el amor a Dios o a otra persona.
Jaime: Eso es.

Madre,

La Ley de Dios es perfecta, es la que nos salva, nos construye. Alabado sea el Señor, porque nos ha hecho conocedores de Sus Leyes, para que podamos como esposos y padres, alcanzar la verdad del amor, para mayor gloria de Dios.