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Tres palabras del anuncio de la Resurrección:
“Alegraos”. La primera palabra del Señor Resucitado. Ser testigos de la Resurrección del Señor es vivir en alegría y contagiar alegría.
“No tengáis miedo “, que se dice dos veces. Hay que decir muchas veces porque el miedo nos puede y nos paraliza. Ser testigo de la Resurrección es optar siempre por la confianza.
“Galilea”. Es la vida cotidiana. En la vida diaria nos espera el Señor, el va “por delante de nosotros”.
Gracias, muchas gracias….
Yo agregaría, que el ángel fue claro con el mensaje, gran motivo para alegrarse, pero que sentirían en su corazón: el temor, ver que se habían llevado a su maestro… Sin embargo el mismo Jesús se manifiesta, él lo quiere, él va, es protagonista y menciona La Palabra clave: ALEGRAOS.
Necesitamos el encuentro con el maestro, sus palabras dirigidas al corazón para resucitar con él diariamente… Para vencer con él nuestras falsas actitudes, nuestro mediocre compromiso en nuestro matrimonio… Necesitamos dejarle que se acerque dentro de nuestro matrimonio para que nos alegremos profunda y verdaderamente con el.