Archivo por días: 19 octubre, 2021

Sólo por hoy. Comentario para Matrimonios: Lucas 12, 35-38

EVANGELIO

Bienaventurados los criados a quienes el señor, al llegar los encuentre en vela.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 35-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y , acercándose, les irá sirviendo.
Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos».

Palabra del Señor.

 

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Sólo por hoy.

El Amor de Dios no acaba de sorprenderme. ¿Yo sentado en la mesa y Él sirviéndome? ¿Sólo por encontrarme respondiendo a mi vocación? Es impresionante. Da hasta cierto escrúpulo pensarlo ¿Cómo voy a permitir que me sirva a mí el Hijo de Dios? Me sobrecoge, me asombra…
De lo que sí tengo experiencia es de que, cuando trabajo para Él, Él hace las obras que yo intento hacer y no llego. En cierto modo, Él se pone a mí servicio. Me impresiona… No deja de sorprenderme.
Ahora yo, no puedo fallarle.

Aterrizado a la vida matrimonial:

(Compromiso diario de San Juan XXIII, “Sólo por hoy” adaptado a la vida conyugal).

1. Sólo por hoy trataré de vivir las dificultades de mi matrimonio con mi esposo exclusivamente de este día, sin querer resolver los problemas de mi matrimonio todos de una vez.
2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado en ser cortés en mis maneras, no le criticaré y no pretenderé mejorarle o disciplinarle, sino a mí mismo.
3. Sólo por hoy seré feliz en mi matrimonio, en la certeza de que he sido creado para la felicidad en mi vocación, en este mundo.
4. Sólo por hoy me adaptaré a los gustos y deseos de mi esposo, sin pretender que mi esposo se adapte a los míos.
5. Sólo por hoy dedicaré al menos media hora de mi tiempo a mi esposo en la oración conyugal; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así mi dedicación a Dios con mi esposo es necesaria para la vida de mi matrimonio y de mi alma.
6. Sólo por hoy haré una buena acción por mi esposo y no se lo diré.
7. Sólo por hoy haré por mi esposo al menos una cosa que no deseo hacer.
8. Sólo por hoy, si me sintiera ofendido por mi esposo en mis sentimientos procuraré que no se entere.
9. Sólo por hoy me guardaré de dos amenazas para mi matrimonio: la impaciencia y dejarme arrastrar por el mundo.
10. Sólo por hoy creeré firmemente en mi esposo y en nuestro matrimonio aunque las circunstancias del día me hagan dudar de que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si no existiese nadie en el mundo.
11. Sólo por hoy no tendré miedo al plan de Dios para mí. En particular contemplaré sólo lo bello y lo bueno en mi esposo y en nuestro matrimonio, convencido de que todo lo que ocurra es para un bien mayor.

Madre,

Dame fortaleza en este compromiso diario, para que sea fiel. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.