Archivo por meses: enero 2021

Semillas para esposos. Comentario para Matrimonios: Marcos 4, 1-20

EVANGELIO

Salió el sembrador a sembrar.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme, que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó; y el gentío se quedó en tierra junto al mar.
Les enseñaba muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos:
«Escuchad: salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otro parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno».
Y añadió:
«El que tenga oídos para oír, que oiga».
Cuando se quedó solo, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas.
Él les dijo:
«A vosotros se os han dado el misterio del reino de Dios; en cambio a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”».
Y añadió:
«¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, en seguida sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; estos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno».

Palabra del Señor.

 

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Semillas para esposos.

El Evangelio de hoy, es plenamente aplicable al matrimonio. San Juan Pablo II decía, que el matrimonio es la mejor manera de prepararnos para vivir el reino de los cielos.

¿Quiénes no viven el matrimonio?
1- los que no lo entienden. El maligno siembra otro modelo de matrimonio en su lugar, y se lleva la verdad.
2- los que se casan con mucha ilusión, pero no trabajan su entrega para construir una comunión. No perseveran en su vida conyugal y queda una relación triste, sin vida.
3- los que se dejan llevar por sus pasiones y sus emociones. Éstas ahogan el verdadero amor.

Por último están los que aprenden la verdad del matrimonio, la alimentan y luchan por vivirla. Éstos darán fruto. Mucho más de lo que esperaban recibir.
Éstos son los que se forman, oran juntos y practican lo aprendido.

Aterrizado a la vida matrimonial:

1- Los que no lo entienden. ¿Casarse para qué? Es sólo un papel, y luego ¿quién te asegura que la cosa va a ir bien? Si tienes mala suerte, el divorcio sale carísimo.
2- Los que no perseveran: Nos casamos y no éramos suficientemente maduros. Realmente, no sabíamos lo que hacíamos. El tiempo ha ido pasando y nuestra relación se ha ido deteriorando. Ahora vivimos un infierno.
3- Los que se dejan llevar por sus pasiones y sus emociones: Es que ya no siento nada. Se nos acabó el amor. ¿Por qué tengo que resignarme a vivir sin amor el resto de mi vida? Eso no puede ser cosa de Dios. Dios quiere que seamos felices no que estemos amargados. Dios me pide que busque una nueva relación en la que encuentre el amor.
4- Los que se empapan de la verdad y la ponen en práctica: He aprendido que mi esposo es la ayuda adecuada que Dios me ha puesto para llegar a Él. He aprendido lo importante que es la complementariedad para hacernos uno, y que Dios quiere que salga de mí y entre en el corazón de mi esposo, que le comprenda, para no hacer más que un solo corazón. Dios quiere que unamos nuestras almas compartiendo nuestra fe, nuestra oración, nuestro sacramento. Hemos luchado juntos y poco a poco voy viéndole como Dios le ve. Me parece mentira que antes le viese tan mal. Ahora sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne.

Madre,

Qué bello es el camino de los esposos. Toda una tierra buena donde sembrar amor, donde sembrar una familia. Alabado sea el Señor.

Hace bella a la familia. Comentario para Matrimonios: Marcos 3, 31-35

EVANGELIO

El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 31-35

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dijo: – Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.
Les contestó: – ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
Y, paseando la mirada por el corro, dijo: – Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

Palabra del Señor.

 

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Hace bella a la familia.

Desde que vino Jesús a este mundo, por el bautismo, nos ofrece otro tipo de relación que va mucho más allá de la relación carnal o de consanguinidad. Los lazos que nos unen con un amor imperfecto, olvidadizo y egoísta, son elevados a una unión que sólo la hace posible el Espíritu Santo.
Jesús en el Evangelio nos habla de la gente que había sentada a su alrededor. Cuando la familia se sienta alrededor de Jesús cada día, todas las cosas se renuevan, se trasforman y se embellecen. El trato entre los esposos adquiere una belleza y una comprensión nuevas. De los padres hacia los hijos florece la paciencia y de los hijos a los padres el respeto y la obediencia, entre los hermanos desaparece lo grotesco: ni se insultan, ni se desprecian, sino que se apoyan entre ellos, desean estar juntos y se echan de menos.
La familia que se reúne alrededor de Jesús, irradia la luz de Jesús, pues Él comparte con ellos Su corazón, Sus sentimientos, el deseo por lo bello y el bien común… Éstos son una verdadera Familia. La familia que reza unida, permanece unida para siempre, siempre… Tienen claro que sus lazos en la carne son pasajeros y ponen su objetivo en la eternidad. Convirtamos nuestra familia en la Familia del Señor, cumpliendo Su voluntad.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juanjo: (Hijo) Es una pena que mis amigos de clase (Bachillerato), a pesar de estar en un colegio religioso, no crean.
Rafa (Padre de Juanjo): Y tú ¿Por qué crees?
Juanjo: Porque he experimentado la presencia de Dios en mi vida y en la vida de nuestra familia. He visto cómo ha actuado. He comprobado cómo eran las cosas antes de que rezásemos juntos y cómo son ahora, cómo nos ha unido, y también he experimentado lo que pasa cuando dejo de rezar. Entro como en una oscuridad, una falta de paz, tengo menos paciencia y soy menos comprensivo con los demás…
Rafa: ¿Y tú crees que eso lo hace el Señor?
Juanjo: No tengo la menor duda.
Rafa: Me gusta que ayudes a otros a unirse más. Te he oído varias veces ocupándote de resolver conflictos entre amigos tuyos, aconsejando e intercediendo. Veo que además de estar unido a Jesús, intentas hacer su voluntad y vas en Su nombre. Enhorabuena, Juanjo.

Madre,

Ata a nuestros hijos a Tu corazón, tuyos son. Nosotros te necesitamos, queremos pertenecer contigo a la santa Familia de Dios.

ESPOSOS@DIOS.AMOR Comentario para Matrimonios: Marcos 16, 15-18

EVANGELIO

Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-18

En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y se bautice se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».

Palabra del Señor.

 

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ESPOSOS@DIOS.AMOR

Hoy celebramos la conversión de San Pablo. El que se convierte es como una extensión del Amor de Dios. Digamos que entra a formar parte de Su dominio. La vida cambia radicalmente y se experimenta una necesidad de cuidar especialmente al que sufre, porque lo que más favorece la curación es que la persona se sienta comprendida y amada. Es una lengua nueva, es el lenguaje de Dios, el lenguaje del Amor.
Esposos, entremos a formar parte del “dominio” de Dios: NUESTROSNOMBRES@DIOS.AMOR

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juan: No sabemos qué pasa, pero después de hablar con vosotros salimos con mucha paz. Un efecto que viene a durarnos alrededor de una semana.
Marisa: Sí, yo coincido con Juan. Nos costó venir y pediros ayuda para sanar nuestro matrimonio, pero hay algo en vosotros que nos infunde paz. No es lo que decís, aunque nos ayuda mucho, ni siquiera cómo lo decís. Es algo más trascendental.
Ramón: Es el Espíritu Santo, que se derrama a través de nosotros, porque vamos en Su nombre. De hecho, ya hemos experimentado que cuando no vamos en Su nombre, la cosa no sale bien. Cuando intento ayudar con mis fuerzas, no funciona.
María: Él nos cambió la vida, nos transformó y ahora nos pide que vayamos a anunciarlo a otros. Él es muy grande, Marisa y Juan. Conocerle es una pasada, y seguirle es impresionante. Exige mucho esfuerzo, pero no os arrepentiréis si le decís “sí”.
(Y Juan y Marisa dijeron “sí”, se convirtieron, y ahora sirven al Señor)

Madre,

Cuántas gracias tenemos que dar porque el Señor se haya fijado en nosotros los cristianos. Reconocemos que Cristo ha puesto su mirada en cada uno de nosotros, nos ha comprendido y nos ha amado. Alabado sea el Señor que ha sido grande y generoso con nosotros.

Sacarlos del abismo. Comentario para Matrimonios: Marcos 1, 14-20

EVANGELIO

Convertíos y creed en el Evangelio.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 14-20

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
«Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».
Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.
Jesús les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Palabra del Señor.

 

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Sacarlos del abismo.

Jesús nos llama y nos invita a ir en pos de Él. Esto significa ir tras Él y por tanto, nunca ir por delante de Él marcando el camino. ¿Cómo hago para ir en pos de Jesús en mi día a día? Buscando en el Evangelio una circunstancia semejante a la que vivo yo y mirando lo que Jesús hacía o decía en esa situación. Después, le imito. Si lo hago Él me hará pescador de hombres, es decir que me dará el poder para salvar a otros (en especial a mi esposo e hijos) del oscuro abismo en que pueden encontrarse sumergidos.
Si voy en pos de Él, me hará partícipe de Su Reino de amor.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Fernanda: (Piensa: ¡Uf! Estoy cansadísima, deseando llegar a casa. En cuanto llegue, me quito los tacones, me pongo cómoda y me tiro al sofá a ver mi serie favorita. Menos mal que hoy Ramón llegaba antes y quedamos en que se encargaba de los niños. Cuando llegue, deberían estar acostados).
1h más tarde Fernanda entra por la puerta de su casa… Se encuentra un escenario muy diferente al que esperaba. A Ramón se le ha complicado la tarde con el trabajo y aún no ha bañado a los niños, ni han cenado. Encima, Ramón está nervioso y desesperado, grita a los niños que no colaboran en agilizar el cierre del día.
Fernanda: (De su interior brota una rabia hacia Ramón por no tener las cosas resueltas como acordaron. A ella se une un intenso dolor de verle gritar así a los niños.
Pero decide contenerse y busca en el Evangelio a Jesús en una situación parecida a la suya. Se lo encuentra llegando a casa de Pedro, cansado, después de un largo día de trabajo, como ella. Jesús se encuentra a la suegra de Pedro con fiebre. Fernanda mira a Jesús que lo tiene delante, muy cerca de su corazón, pues lo tiene presente en todo y ve cómo Él no mira su cansancio, no protesta, ni se queja. Con cariño coge la mano de la suegra de Pedro y le cura la fiebre.
Fernanda: (Le coge la mano a Ramón y le da un beso de saludo) ¡Vaya cariño! Tranquilo, que ya estoy aquí. Nos ponemos juntos para acabar antes ¿Vale?
Ramón: Hola bonita, no sabes cómo te lo agradezco, estoy desesperado, una tarde horrible, que gran alivio tenerte. Muchas gracias.
(Aquella noche, Fernanda consoló a Ramón y lo sacó de su estado de nervios. A la mañana siguiente, Ramón se levantó antes y se puso a servirla, preparando el desayuno a su esposa)

Madre,

Sólo imitando al Señor, podemos sanar a nuestros esposos. Damos gracias a Cristo que es Camino, Verdad y Vida. Amén.

Locura sí, pero de amor. Comentario para Matrimonios: Marcos 3, 20-21

EVANGELIO

Su familia decía que estaba fuera de sí.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 20-21

En aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.

Palabra del Señor.

 

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Locura sí, pero de amor.

Cuando a la gente le parece ya exagerado lo que uno se entrega a los demás o lo que uno ama a Dios, piensan que uno está fuera de sí. A tal intensidad llega el amor de Jesús por la gente que permite que le dejen ni comer. De cara al mundo actual, para ser cristiano hay que estar un poco loco ¿O no es la cruz una locura? ¿O no es la confianza en la providencia un poco de locura? ¿O no puede parecer una locura estar realizando misiones en plena pandemia?

Aterrizado a la vida matrimonial:

La madre: Hija, eso ya no es normal. Que te quedes casi sin comer por ir a ver a tu marido un rato y tomar café con él. Un día te va a dar algo. Si total, lo vas a volver a ver esta noche ¿Para qué tanta prisa? Quédate un rato más, comes tranquilamente, descansas y te vas directamente a recoger a tus hijos del cole.
María: Mamá, quiero verle ¿Vale? Podemos estar juntos un rato. Él me dice que le sienta fenomenal estar conmigo, que le relaja y se despeja muchísimo, y que los días que no puedo ir, me echa mucho de menos y lo nota un montón.
La madre: Hija, qué bendición tiene tu marido contigo. Y este fin de semana ¿os volvéis a ir de misión con Proyecto Amor Conyugal?
María: Sí, Mamá.
La madre: Hija, no descansáis ni el fin de semana. Estáis locos. Vais a perder la salud.
María: Mamá, la vida está para entregarla por amor. Amor a Dios, amor a mi esposo, amor a nuestros hijos, amor a otros matrimonios… Ya descansamos en el Señor.

Madre,

Yo sé que tú prefieres que ame al Señor antes que a ti, porque amándole a Él, te hago feliz a ti. Eso es lo que tiene ser tan santa. Enséñanos Madre, a descubrir dónde está la locura y dónde la cordura, para que sepamos realmente ser fieles a la entrega total que nos pide Cristo. Por Él te lo pedimos. Amén.