RETIRO MATRIMONIOS MADRID 13 – 15 MARZO 2026

RETIRO MATRIMONIOS MADRID 13 – 15 MARZO 2026

RETIRO MATRIMONIOS JÓVENES CÁDIZ-CEUTA (PUERTO DE SANTA MARÍA) 20 – 22 MARZO 2026

RETIRO MATRIMONIOS JÓVENES CÁDIZ-CEUTA (PUERTO DE SANTA MARÍA) 20 – 22 MARZO 2026

En la salud y en la enfermedad. Comentario para matrimonios: Marcos 1, 29-39

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Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, cuando todavía era muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
«Todo el mundo te busca».
Él les responde:
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».
Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

En la salud y en la enfermedad.

Ha terminado el tiempo de Navidad y esta semana ha comenzado el tiempo ordinario. La pedagogía de la Iglesia al iniciar este tiempo litúrgico nos conduce con los evangelios al origen de la vida cristiana; el lunes una llamada, Jesús nos invita a seguirle. El martes descubrimos que Jesús enseña con autoridad y libera del mal. Hoy y los días siguientes vemos como entra en nuestra vida cotidiana y nos sana.
La vida cristiana comienza dejándonos amar y sanar por Jesús y continúa cuando ese amor recibido lo gastamos amando y sirviendo a los demás. “Se le pasó la fiebre y se puso a servirles”. La salud se nos ha dado para entregarla, para que la empleemos en servir a Cristo y al prójimo, empezando en nuestro caso por nuestro esposo, hijos… Cuando hemos sido tocados por el Señor aprendemos que la vida se vive dándose, no reservándose.
Si lo importante fuera tener salud, todos estaríamos abocados a la desgracia porque tarde o temprano la salud se pierde. Pero si lo que importa es servir y amar a Dios entonces la salud sirve para gastarla y la enfermedad para ofrecerla junto a la cruz y salvar con ella almas. De este modo en la salud y en la enfermedad, siempre podemos entregarnos y siempre podemos amar.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Rosa: ¿Te has dado cuenta de cómo están Marta y Luis? Cada vez que hablamos con ellos parece que se entienden menos, no hacen más que reprocharse el uno al otro, echarse en cara lo que cada uno hace o deja de hacer, no se valoran… Tenemos que rezar por ellos porque están cada vez más alejados el uno del otro.
Pablo: Sí ¡cuanto dolor! Creo que además de mucha oración y sacrificios por nuestra parte les vendría bien si nos acercamos a verlos, a estar con ellos, escucharles…
como Jesús en casa de Pedro, que se acercó al que estaba sufriendo y le tomó de la mano.
Rosa: Sí, estar cerca…aunque confieso que a veces no sé qué decirles.
Pablo: ¡Vamos! quizá esta presencia cercana puede ayudarles más que mil palabras. En el camino rezamos un rosario y lo ponemos en manos de la Virgen, Ella sí sabe.

Madre,

Nuestro corazón está herido y damos gracias porque en cada comunión Jesús se acerca para tocarnos y sanarnos. ¡Cuánto necesitamos su cercanía! Gracias por traernos a Jesús. ¡Bendita y alabada seas por siempre!

¡Cállate! Comentario para matrimonios: Marcos 1, 21-28

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Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 21-28

En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen». Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

¡Cállate!

¿Recordáis haber escuchado esto?: “si no vas a transmitir un bien, mejor quédate calladito”. ¿Cuántas veces hemos lanzado por nuestra boca palabras que como flechas hirientes se clavan en el corazón del esposo/a? Quizá acallamos la conciencia con un: “le dije la verdad”; pero también era verdad lo que decía aquel demonio sobre Jesús, y Él lo calló. ¿Por qué? Porque la verdad no puede caminar jamás separada del amor. ¿Qué te empuja a gritar esa verdad? Examina tu corazón. Si no es amor lo que te mueve, ¡deja que Jesús te calle!, frena tus pasiones, amarra el juicio, somete tu voluntad, pero no uses la verdad para golpear, sino para amar, que Jesús es la verdad. Y cuando te veas en esa tentación, ¡llámalo!, invoca su Santo Nombre, reza despacio un Padre Nuestro, con todo el corazón pidiendo auxilio; deja que Jesús expulse de ti ese demonio que te empuja a usar la verdad para herir y no para construir, y ponerla al servicio de Dios. Entonces, si sostenido por la gracia logras someter la lengua, descubrirás que en un momento así, la mayor fortaleza estaba en conseguir callar y no en hablar. Si, aún así, llegaras a caer, no tengas miedo de mirarte con verdad. No te escondas ni te defiendas. Preséntale al Señor tu fragilidad, reconoce con sencillez tu falta y pide perdón a tu esposo y a Dios, con un corazón contrito, que Dios jamás lo desprecia y además te hará crecer en humildad. Todo aprovecha al amor.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Marina y Manolo acaban de volver de un retiro que han coordinado el fin de semana. Durante la oración conyugal ya en casa:
Manolo: Marina, creo que, durante el retiro, me he pasado con el tema de la puntualidad una vez más. Sé que tú también te has dado cuenta, aunque no me hayas dicho nada… cuánto me falta por mejorar.
Marina: Manolo, todos estamos en camino, pero yo sí he notado que has avanzado en ese tema. Para empezar lo reconoces y eso es el primer paso imprescindible para el cambio y lo has dado.
Manolo: Ya… (tono triste). No somos nada…
Marina: No lo somos no. A veces es simplemente ordenar… la intencionalidad es buena, pero por el camino a veces se malogra. Tú quieres hacer las cosas bien para el Señor.
Manolo: Qué bonita eres.
Marina: Bueno, no hace mucho hubiera usado esa actitud tuya para reprocharte, criticarte, lanzarla para atacarte y sacar a relucir tu debilidad … en fin… qué obra hace el Señor en nuestros corazones.
Manolo: No hay nada imposible para Dios
Marina: Gloria a Dios esposo mío, ¡gloria a Dios!

Madre,

Enséñanos como tú a guardar silencio en el corazón, para que sea Dios el que hable en él y no nosotros. ¡Alabados sean los Sagrados Corazones de Jesús y de María!