RETIRO MATRIMONIOS SALAMANCA 11-13 SEPTIEMBRE DE 2020

RETIRO MATRIMONIOS SALAMANCA 11-13 SEPTIEMBRE 2020

Retiro Noviembre 2019

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Parroquia Nuestra Señora del Buen Suceso (C/ de la Princesa, 43 – Madrid) os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 11 de septiembre a las 18:00h hasta el domingo 13 de septiembre a las 17:30h.

LUGAR: Centro de espiritualidad “San Vicente de Paúl”. Avenida de los Padres Paúles, 14.
Santa Marta De Tormes, Salamanca. Geolocalización: https://maps.app.goo.gl/5YrEw

 

PRECIOS: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

– Adultos: 280 € por matrimonio.

Suplemento económico para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

 

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí:  https://forms.gle/przqoEh56AEyVTvj9 (a partir del miércoles 12 de agosto a las 20h):

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera. En caso de que no hubiese plazas disponibles.

 

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Siembra generosa. Comentario para Matrimonios: Juan 12, 24-26

EVANGELIO

A quien me sirva, el Padre lo honrará.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 24-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.
El que ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiere servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sierva, el Padre lo honrará».

Palabra del Señor.

Aviso:

Siembra generosa.

Celebramos hoy el día de San Lorenzo, mártir. El Evangelio nos propone ser trigo que cae en tierra y muere para dar mucho fruto. San Pablo en la primera lectura, dice una frase muy reveladora: “El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará”. Pues así son las cosas del Señor, en la medida que te entregues, así recibirás.

Esta ley se cumple también en el Sacramento del Matrimonio, como camino de santidad que es: Si me entrego a mi esposo tacañamente, tacañamente cosecharé. Si mi entrega es generosa, mi cosecha lo será también y dará fruto abundante.

Aterrizado a la vida matrimonial:

María (abuela de Pedro): Pedro ¿Cómo vas con tu amigo ese que tenías problemas?
Pedro: Ahí voy, abuela. Es una persona difícil y provoca muchos conflictos. Pero mis padres dicen siempre, que la relación de amor consiste en poner yo lo que el otro no es capaz de poner. Así se mantiene el vaso siempre lleno.
María: Sabia propuesta la de tus padres.
Pedro: Sí, mi padre siempre dice que eso lo aprendieron del abuelo y de ti. Me cuenta que cuando uno de los dos estaba más nervioso o más enfadado, el otro se ponía más cariñoso y más servicial, para que el amor entre vosotros nunca flojeara.
María: ¡Ay! El abuelo. Cuánto lo echo de menos. Desde que falleció, yo le sigo amando y ofrezco todos los sacrificios por él, para que vaya al cielo y nuestro amor siga vivo eternamente.
Pedro: Qué bonito abuela. Cuando me case, me gustaría tener una esposa como tú.
María: El Señor te bendiga, hijo, con una mujer de Dios.
Pedro: Cuando te mueras, abuela, te prometo rezar por ti, para que Dios te lleve también con el abuelo y estéis eternamente juntos en el cielo.
María: Amén.

Madre,

Me ofrezco como semilla que se hunde humillada en esta Tierra, donde reina lo material, lo frívolo. Haz de mí una espiga fecunda que brote para alimentar a muchos esposos y familias que lo necesitan. Alabado sea mi Maestro, que me enseña día a día el camino del amor. Amén.

Primero verle. Comentario para Matrimonios: Mateo 14, 22-33

EVANGELIO

Mándame ir hacia ti andando sobre el agua.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 22-33

Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y, después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo.
Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
Jesús les dijo en seguida:
«Ánimo, soy yo, no tengáis miedo».
Pedro le contestó:
«Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre el agua».
Él le dijo:
«Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
«Señor, sálvame».
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo:
«Realmente eres Hijo de Dios».

Palabra del Señor.

Aviso:

Primero verle.

Para ser capaz de caminar sobre las olas de la vida, es importante que antes vea a Jesús. Ya lo dice Santa Teresa, los principiantes no pueden empezar con esfuerzos de cambiar sino sobre todo con esfuerzos por encontrarse con Jesús. Después de conocerle, ya sacarán las fuerzas para empezar a cambiar cosas. Primero descubrir el tesoro, después venderlo todo.
Igual ocurre con el matrimonio: O descubre uno la belleza primero y se enamora de su vocación, o tendrá pocas fuerzas para luchar por ser fiel al matrimonio tal como Dios lo pensó. Por eso insistimos tanto en que se profundice en el conocimiento de esta maravillosa vocación. Merece la pena.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Marta: Está aquí, entre nosotros. Puedo sentir su olor a nardos.
José: Creo que nos dice: No temáis, yo Soy, alegraos, estoy con vosotros.
Marta: Sííí. ¿Qué podemos hacer para agradarle? para sacar de Él una sonrisa.
José: Creo que darle gracias. Yo Señor, quiero darte gracias por esta esposa tan maravillosa que me has dado, y estos hijos que son un don tan preciado para nosotros. Gracias por la vida, por la dignidad que nos has dado a Tu imagen. Gracias porque podemos entregarnos el uno al otro y así, crecer juntos, gracias por las tentaciones, las dificultades, los sufrimientos, gracias por darnos la oportunidad de crecer. Gracias por este Proyecto de Amor, difícil pero hermoso. Gracias por la oportunidad de purificarnos para llegar al Padre, gracias por hacernos sus hijos…
Marta: Me emociono solo de pensar en lo mucho que nos ama. Él ha conquistado nuestros corazones con Su amor, y estamos deseosos de corresponderle amándonos y entregándonos por otros.

Madre,

Hoy queremos arrancar una sonrisa del rostro de Jesús, dándole gracias por nuestra vocación. Es un camino de santificación precioso. Alabado seas, Señor, por siempre.

Con Su poder. Comentario para Matrimonios: Mateo 17, 14-20

EVANGELIO

Si tuvierais fe, nada os sería imposible.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 17, 14-20

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas le dijo:
«Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre mucho: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo».
Jesús contestó:
«¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo tendré que soportaros? Traédmelo».
Jesús increpó al demonio y salió; en aquel momento se curó el niño.
Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte:
«¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?».
Les contestó:
«Por vuestra poca fe. En verdad os digo que, si tuvierais fe como un grano de mostaza, le diríais a aquel monte: “Trasládate desde ahí hasta aquí”, y se trasladaría. Nada os sería imposible».

Palabra del Señor.

Aviso:

Con Su poder.

Hay poderes que Dios nos otorga de por vida, y que tendremos hagamos lo que hagamos, como los recibidos por el bautismo, el matrimonio o el sacerdocio. Pero en otros casos, no son poderes recibidos y ya está, sino que dependerán de nuestra unión con el que ostenta ese poder, que es Dios. La fe es el vínculo con el que puedo unirme a Él, si mi relación con el Padre fuera tan fuerte como fue la de Jesús, el poder de Dios podría fluir libremente a través de mí y lograr grandes cosas, todas aquellas que Dios querría hacer.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Teresa: Estoy cansada de luchar por nuestro matrimonio. Hemos hecho de todo y no mejora. Quizás un poco, en algún aspecto, pero no hay un cambio profundo, que es lo que necesitamos.
Pablo: Bueno, sí, hay un poco más de comunicación, pero seguimos estando muy lejos el uno del otro. No acabamos de construir nuestro amor juntos.
Teresa: Los métodos de relajación, están bien, pero eso es actuar a un nivel muy superficial, y las técnicas de comunicación son muy artificiales. Necesitamos algo más sincero, más profundo, que actúe en nuestra relación desde la raíz.
Pablo: Lo que necesitamos es acudir a nuestro Creador. Él hizo en nosotros lo bueno que tenemos, y nosotros nos hemos empeñado en destruirlo por la dureza de nuestro corazón. Necesitamos acoger todo lo que Él quiera darnos.
Teresa: Y eso ¿Cómo se hace? Podemos probar.
Pablo: No, no es una técnica más. Es algo definitivo, pero tenemos que lanzarnos a ello con todo. Lo llaman “conversión”. Es como lo que ocurre con el gusano de seda, que se convierte en mariposa. Pues igual, entras en un proceso en el que entregas tu voluntad y te va transformando hasta convertirte en otra cosa, hasta convertir nuestro amor también en otra cosa.
Teresa: Yo quiero.
Pablo: Yo también.
(Y su matrimonio se salvó).

Madre,

Que yo mengüe para que Él pueda crecer en mí, que yo me haga pequeño para que Él me haga grande. Aumenta mi fe, para que el Señor pueda actuar y salvar a muchos. Te lo pido por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¿Sabes discernir? Comentario para Matrimonios: Mateo 16, 24-28

EVANGELIO

¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su alma?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 24-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí ,la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.
En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre en su reino».

Palabra del Señor.

Aviso:

¿Sabes discernir?

La vida, hay veces que te exige unos sacrificios mayores y otras más pequeños pero que se repiten de manera cotidiana y se hacen también muy cuesta arriba. Los sacrificios más duros, nos descolocan y nos hacen replantearnos muchas cosas. Los cotidianos suelen quemar bastante, hartar incluso. Ayer hablábamos con un matrimonio mayor, padres de un matrimonio del Proyecto. Llevan 62 años casados y él tiene 93 años. Con la sabiduría que da la experiencia, me preguntaba una y otra vez ¿sabes discernir el bien del mal? Éste había sido su “secreto” en la vida. Y es cierto que la vida depende de saber discernir el bien y el mal y ser consecuente con ese discernimiento. Así, cuando me vengan estas circunstancias complicadas, mi entendimiento se adueñará de la situación y no me dejaré arrastrar por deseos o pasiones desordenadas, sino por lo que debo hacer según la voluntad de Dios. Es decir: que cada uno, tome su cruz de cada día y siga a Jesús. De esto depende la salvación de nuestra alma… y de muchas otras.

Aterrizado a la vida matrimonial:

(Era la primera noche que podían tener relaciones, después de casi un mes de reservarse para respetar el ciclo. Laura había tenido un par de gestos demasiado cariñosos con Luis, su esposo, con caricias que les llevaron a hacer un esfuerzo enorme por contenerse, y Luis, estaba contando las horas y los minutos para poder unirse a Laura. No era un tema físico solamente, era un deseo bueno, por amor, según la voluntad de Dios. Luis invita a cenar a su esposa para preparar “el terreno”. Pero al llegar…)
Laura: Cariño, ¿Lees tú el Evangelio?
Luis: (Luis piensa ¿Hay que rezar justo ahora? Pero entrega su vida y se pone a rezar.) Vale… (Durante la oración, Luis se pone a acariciar a Laura por el escote. Para ellos, la unión conyugal está enmarcada por la oración)
Laura: ¡Ay! Déjame, que estoy rezando.
Luis: ¿Sabes que esta noche ya podemos hacer el amor?
Laura: Eso será mañana.
Luis: No, esta noche ya “se puede”.
(Siguen rezando. A Luis le cuesta concentrarse en la oración, pero decide de nuevo entregar la vida…)
(Luis mira a Laura y la ve leyendo el whatsapp)
Luis: Pero ¿no estabas rezando?
Laura: ¿Rezamos el rosario?
Luis: ¡Pero si todavía no hemos terminado de rezar el Evangelio!
(Siguen rezando el Evangelio, hasta que acaban y lo comparten juntos)
Luis: Hoy son los misterios… dolorosos (Me vienen que ni al pelo, piensa).
(Y rezan el rosario, mientras Laura no para de bostezar.)
Luis: Te doy ya las buenas noches, porque seguro que te quedas dormida antes de que acabe el rosario.
(Pero acaba el rosario y Laura no se ha dormido. ¡Bien! Todavía hay esperanza, piensa Luis)
Laura: Voy al servicio. ¿Me esperas en la cama?
(Laura vuelva del servicio se tumba junto a Luis, cierra los ojos y se duerme casi de inmediato. Luis se queda con los ojos abiertos más que espabilado y… qué os vamos a contar… Pero al final, se duerme agradecido al Señor por haber podido entregar su vida y unirse a Jesús aquella noche, negándose a sí mismo y tomando su cruz por su esposa)

Madre,

¿Cuánto valen nuestros pequeños sacrificios? Desde que el Señor estableció el sufrimiento como camino de purificación, santificación y redención, vale mucho. Vale todo el valor que Dios le ha querido dar, y es inmenso. Si no te ha dolido hoy, no has amado suficiente. Alabado sea Dios. A Él la gloria y la alabanza por los siglos.