Archivo del Autor: Esposos Misioneros

RETIRO PARA NOVIOS EN BUENOS AIRES 11 – 13 JULIO 2025

RETIRO PARA NOVIOS EN BUENOS AIRES 11 – 13 JULIO 2025

RETIRO MATRIMONIOS BUENOS AIRES 27  – 29 JUNIO 2025

RETIRO MATRIMONIOS BUENOS AIRES 27  – 29 JUNIO 2025

¿Creer a cualquiera? Comentario para Matrimonios: Marcos 16, 9-15

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Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 9-15

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.
Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.
Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.
También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.
Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

¿Creer a cualquiera?

Jesús echa en cara a los Apóstoles su incredulidad ante el testimonio de las mujeres. ¿Tanto peso tiene el testimonio? ¿Nos debemos creer cualquier testimonio? No. El testimonio debe ser iniciativa de Dios y no es solo para el que lo recibe, sino para llevarlo a otros. Las mujeres recibieron el encargo de comunicar a los Apóstoles que Cristo había resucitado, algo que previamente había sido anunciado por Cristo según las Escrituras.
Por tanto, cualquier testimonio tiene que ser acorde con la verdad del Evangelio, o no es testimonio, y debe ser confirmado por la Iglesia en la persona del Obispo, que discierne si la experiencia vivida es o no obra del Espíritu Santo.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Lourdes: He leído en unas revelaciones privadas que el final de los tiempos llegará en 2030.
Juanjo: Y ¿Crees en ello?
Lourdes: Yo tiendo a creerme todo, pero creo que hasta que la Iglesia no se manifieste sobre el asunto, debo ser prudente.
Juanjo: Sabía decisión.
Lourdes: Mientras, seguiré preparando mi corazón para amarte mejor y no me distraeré con otras historias.
Juanjo: Tú si que eres un testimonio para mí.

Madre,

Hoy nos ratificamos en nuestro credo. Alabado sea Dios uno y Trino.

El truco del almendruco. Comentario para Matrimonios: Juan 21, 1-14

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Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1-14

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.
Simón Pedro les dice:
«Me voy a pescar».
Ellos contestan:
«Vamos también nosotros contigo».
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice:
«Muchachos, ¿tenéis pescado?».
Ellos contestaron:
«No».
Él les dice:
«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».
La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:
«Es el Señor».
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.
Jesús les dice:
«Traed de los peces que acabáis de coger».
Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice:
«Vamos, almorzad».
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.
Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

El truco del almendruco.

Cuando los esposos estamos atentos, le escuchamos y hacemos la voluntad del Señor, Él hace proezas en nuestra vida, de manera que después, como estamos enamorados de Él, le reconocemos y vamos en seguida a darle gracias en la Eucaristía.
¿Te parece bien este proceso? Pues todo empieza por escucharle y hacer Su voluntad.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

David: María, a veces nos cuesta reconocer lo que hacemos mal, y eso puede generar una cierta distancia entre nosotros o al menos dificulta nuestra comunión. ¿Qué te parece si nos hacemos en ese momento la siguiente pregunta?: «¿Crees que esto es voluntad de Dios?»
María: Me parece muy buena alternativa, David, porque así no estamos juzgando si lo que hace el otro está bien o no, simplemente nos ayudamos a buscar la voluntad de Dios en todo momento.
David: Genial. Seguro que el Señor dará frutos maravillosos en nuestro matrimonio.

Madre,

Amamos al Señor, y queremos encontrarle en todo y en todos. Ayúdanos Tú, Madre, muéstranoslo Tú. Gracias, bendita Madre.