Archivo del Autor: Esposos Misioneros

RETIRO MATRIMONIOS GIRONA 12 – 14 DE DICIEMBRE DE 2025

RETIRO MATRIMONIOS GIRONA 12 – 14 DE DICIEMBRE DE 2025

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Templo Expiatorio Sagrat Cor de Girona os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 12 de diciembre a las 17:30h. hasta el domingo 14 de diciembre a las 18:00h.

LUGAR: Santa Maria del Collell. Crta. de Sant Miquel de Campmajor al Torn, s/n, 17850 Sant Ferriol, Girona. https://goo.gl/maps/KRGA1t2zevZw5HEHA

PRECIOS: 375 € por matrimonio. (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos): 

Suplemento para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí  (La inscripción se abrirá el viernes 14 de noviembre a las 21:00 h)

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera, en caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiros.gerona@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

RETIRO MATRIMONIOS MADRID 12 – 14 DICIEMBRE 2025

RETIRO MATRIMONIOS MADRID 12 – 14 DICIEMBRE 2025

Hartos de nada. Comentario para matrimonios: Lucas 12,13-21

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:«Maestro, dije a mi hermano que reparta conmigo la herencia».
Él le dijo:«Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?».
Y les dijo:«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola:«Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose:“¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”.
Y se dijo:“Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”.
Pero Dios le dijo:“Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?”.
Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».

Hartos de nada.

En principio la petición que le hacen a Jesús parece justa, repartir la herencia, pero Jesús va más allá y ahonda en la intención de esa petición. Jesus, en la parábola, no se centra en juzgar la abundancia extraordinaria que ha recibido el rico, sino en las consecuencias que tiene para su alma, se abandona a banquetear, a descansar a comer y beber en una vida superficial. Ese alma se olvida para lo que está creada, dar gloria a Dios y acaba perdiéndose. Cuando codiciamos bienes para disfrutar, para sentirnos seguros, codiciamos tiempo para nuestros gustos, viajar, tener experiencias, esperamos que esto llene un vacío que solo Dios, siendo fieles a nuestra vocación puede llenar. Una vida entregada a nuestra esposa o esposo, a nuestra familia, a Dios, en lo cotidiano o en lo extraordinario, una vida unida a Dios… eso es auténtica vida, que comienza en la tierra y continúa en la eternidad. En la parábola, la vida que lleva el rico son como fuegos artificiales que aparentan mucho pero al segundo ya no queda nada.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Pedro: Laura, estoy cansado y vacío. Tantos planes el fin de semana, comidas, viajes, ir al último restaurante de moda, en las vacaciones tenemos que impresionar a todos con nuestras fotos. Al mismo tiempo me siento atrapado en mi trabajo que no me gusta pero es lo que nos permite tener ese ritmo de vida. Creo que estoy a punto de reventar.
Laura: ¡Que suerte cariño!
Pedro: ¿Como? tú has escuchado lo que he dicho.
Laura: Claro, y doy gracias a Dios, cuando nos damos cuenta que estas cosas que codiciamos con tanto empeño no nos llenan, se abre una puerta, a podemos llenar de la verdadera vida, Dios. Te propongo que este sábado nuestro plan sea ir a la adoración perpetua y disfrutar de estar juntos con el Señor, sin prisa, el lunes no tendrás nada que contar en la oficina, o sí…(Pedro perdió el miedo a dejar su trabajo porque poco a poco, con la Gracia de Dios, dejó de codiciar todas esas cosas que él creía que le llenaban y descubrió lo único que necesitaba, una vida entregada y llena del amor de Dios)

Madre,

Que nuestros tesoros estén todos en el cielo. Amen. ¿Alabado sea Dios!

Sin desfallecer. Comentario para matrimonios: Lucas 18, 1-8

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 18, 1-8

En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.
«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
“Hazme justicia frente a mi adversario”.
Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo:
“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».
Y el Señor añadió:
«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».

Sin desfallecer

El Señor está deseando tener una relación personal con cada uno de nosotros. Sólo tenemos que creernoslo. Pero con tristeza nos pregunta si encontrará una fe manifestada en esa intimidad.
Cuántas veces sólo acudimos al Señor a pedir y a pedir, y en cuanto pasa un tiempo, ya dejamos de pedirlo y dejamos de hablarle al Señor de aquello y comenzamos a pedir por otras cosas y así sucesivamente, sin llegar a tener una relación íntima con Él, en la que nuestras cosas sean Sus cosas, y nuestra vida sea una conversación con Él, impregnada de confianza.
En el matrimonio puede ocurrirnos también, que nuestra relación con el esposo sea sólo pedir cosas o distribuir tareas, sin ninguna intimidad. Matrimonios funcionales, sin una verdadera comunión.
Lo mismo que un alma sin la oración está como muerta, también un matrimonio sin oración termina «muriendo».
La oración conyugal diaria es el mejor medio para poder construir esa intimidad a tres: entre los esposos y con el Señor en medio, que nos lleve a la vida verdadera. ¡Esposos! ¿a qué esperáis para comenzar con perseverancia ese camino de oración? ¡El Esposo nos está esperando!

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Manuel: Teresa ¿no crees que Antonio y Raquel son un poco exagerados con eso de la oración?
Teresa: bueno, a veces pienso que sí. La verdad es que hasta me agobio.
Manuel: también es verdad que cuando hacemos oración, estamos mejor.
Teresa: la verdad, pensándolo bien, tienes razón, cuando hacemos oración y perseveramos como nos dicen, cambia nuestra mirada, o por lo menos veo que me miras y te miro con más… ¿Misericordia?
Manuel: es como si despertáramos de un largo sueño, y al contrario, cuando no hacemos oración, estamos perezosos, adormilados y nos cuesta más hacerlo todo.
Teresa: creo que después de todo, tienen razón, sin la oración, sin la Gracia no podemos nada.
Manuel: es verdad, estoy pensando que hoy nos vamos a ir a la Eucaristía y hacemos después un ratito de oración allí, con el Santísimo.
Teresa: pues no me parece mal
Manuel: si al final le vamos a coger el gusto jajaja.

Madre,

Tú que guardabas todas las cosas en tu Corazón, enséñanos a orar como Tú, con esa oración de silencio, de intimidad, tan agradable a Dios. ¡Bendita Madre!, ¡Bendito sea Dios!

 

Sólo Dios basta. Comentario para matrimonios: Lc 10, 1-9

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas, 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía:«La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa en casa.
Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”».

Nos sobra todo, sólo Dios basta.

El Señor nos dice “poneos en camino”, siempre Él tiene la iniciativa, a través de una catequesis, un retiro, una charla con un matrimonio,…, que hemos recibido la Verdad, su amor misericordioso, seguido nos dice “poneos en camino”, no te quedes dando vueltas, siguiendo en la tibieza, en la mediocridad, ponte en camino hacia el que es la Verdad y el Amor. Pero nos dice que nos envía como corderos en medio de lobos. En ese poneos en camino nos quiere decir preparaos el corazón, fortaleceos con la oración, vivir en comunión en el matrimonio perseverando en la entrega con humildad y la acogida con caridad entre los esposos, porque viviendo así le dejamos al Señor habitar en nuestro corazón para que en la misión nos lleve El y no mi yo. Nos dice el Señor que “no llevéis ni bolsa, ni alforja, ni sandalias”, refiriéndose a que confiemos en Él, a su providencia, sin apegos del mundo, para que en nuestras decisiones no pese más el dinero, los bienes materiales, las seguridades que estar en comunión con Él. Tras esto nos dice “no saludéis a nadie en el camino”, no caigamos en distracciones, disfrazadas de razones para no hacer la Voluntad de Dios. Porque el Señor tiene prisa, a esto nos dice que “la mies es abundante y los obreros pocos”. Seamos constantes en la oración para que Dios traiga más obreros a su mies.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Pablo: Mamá, a veces me siento raro con mis amigos… Como que no encajo. Se burlan o me miran distinto porque no hablo como ellos, o porque no hago lo mismo que hacen.
Maria: Te entiendo, hijo… y me duele verte así. Pero ¿sabes? Jesús ya sabía que esto podía pasarnos. Por eso dijo que nos enviaba como corderos en medio de lobos.
Pablo: ¿Y qué significa eso mamá?
Maria: Cariño, que a veces, por seguir a Jesús, vas a sentirte diferente… pero no estás solo. Ser cordero no es ser débil. Es ser fuerte sin dejar de ser bueno y tú estás siendo muy valiente. Papá y yo nos hemos sentido muchas veces como tú pero la confianza en el Señor nos ha fortalecido.
Pablo: Pero a veces me canso, mamá…
Maria: Lo sé, amor. Pero cada vez que eliges hacer lo correcto, aunque nadie te aplauda, estás siendo luz para todos los que te rodean. Y eso, aunque ahora no lo veas, puede tocar muchos corazones. Jesús está muy orgulloso de ti y nosotros también.

Madre,

Gracias por habernos llamado a vivir como Tú. Aunque nos siempre seamos comprendidos, danos amor, mansedumbre y firmeza para ser testigos tuyos en nuestra familia. Bendito y alabado seas por siempre Señor.