Archivo del Autor: Esposos Misioneros

Sacrificios en familia. Comentario para Matrimonios: Marcos 12, 1-12

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EVANGELIO

Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 1-12

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
– «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a éste lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.
Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando “Respetarán a mi hijo”.
Pero los labradores se dijeron:
«Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia».
Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»?».
Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.

Palabra del Señor.

Sacrificios en familia.

Preciosa la historia de los mártires de Uganda a los que hoy conmemoramos, y entre los que se encuentra Carlos Lwanga. Una cruel carnicería promovida por el rey Muanga que se rodeó de jóvenes cristianos. Un tiempo despues, influenciado por las costumbres mahometanas, se dió a la peor de las lujurias y como los jóvenes cristianos se oponían a sus deplorables solicitaciones, inició una persecución sangrienta contra «todos los que hicieren oración».
Detrás vinieron toda una serie de torturas y martirios cruentos y espeluznantes a los que algunos se presentaron incluso voluntariamente.
¿El resultado? Poco tiempo después, los perseguidores morían con muertes miserables, mientras que el pueblo en masa acudía para ser bautizados, hasta hoy en día, donde hay una fe floreciente. Seis diócesis que están dando grandes frutos de Vida cristiana.
Otro ejemplo de cómo los mártires han sostenido y hecho ploriferar la Iglesia con la entrega de su sangre.
Ofrezcamos nosotros esos pequeños sacrificios, que no llegan a la sangre (si Dios lo dispone así), pero que el Señor tanto estima y que nos convierten en Sus testigos. Así reza hoy el Salmo: «Con él estaré en la tribulación».

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Luis: ¿Cuál crees que es el mejor testimonio que podemos dejar a nuestros hijos?
Soledad: Creo que los sacrificios por amor. Es el mejor testimonio que nos dejó Cristo, con el que nos demostró que nos ama hasta el extremo y es el testimonio de tantos mártires que han sostenido y hecho proliferar la Iglesia.
Luis: ¿Crees que los niños deben estar enterados de esos sacrificios?
Soledad: Creo que sí. Cristo no escondió Su Sacrificio.
Luis: Me parece fenomenal. ¿Qué te parece si nos proponemos un sacrificio por amor de uno al otro y lo compartimos con nuestros hijos? A lo mejor incluso quieren unirse de alguna manera.
Soledad: Me encanta. Sacrificios en familia. Me parece maravilloso.

Madre,

Nos ofrecemos al Padre a través de Ti. Tú transformarás nuestras pequeñas cosas en ofrendas agradables a Dios. A Él la gloria y la alabanza por los siglos.

Hambre con mayúsculas. Comentario para Matrimonios: Marcos 14, 12-16. 22-26

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EVANGELIO

Esto es mi cuerpo. Ésta es mi sangre.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 14, 12-16. 22-26

El primer día de los Ácimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
«¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?».
Él envió a dos discípulos, diciéndoles:
«Id a la ciudad, os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: «El Maestro pregunta: ¿Cuál es la habitación donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?».
Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, acondicionada y dispuesta. Preparádnosla allí».
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.
Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo:
«Tomad, esto es mi cuerpo».
Después, tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron.
Y les dijo:
«Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. En verdad os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios».
Después de cantar el himno, salieron para el monte de los Olivos.

Palabra del Señor.

Hambre con mayúsculas.

¿Experimentas el hambre? Cristo elige un alimento tan básico como el pan para venir a nosotros. Para que todos los entendamos: ¿Tienes hambre? Come pan y te dará la vida. ¿Tu espíritu tiene hambre? Come el Pan de Vida eterna.
Pero todo empieza por el hambre: ¿Tengo Hambre del Señor?
Qué importante es tener Hambre del Señor, un hambre que ponemos con mayúsculas, por su importancia y por si referencia a Cristo. Pide el Hambre, cultiva el Hambre, saborea el Hambre.
Cuando leemos el Hambre que tenían los Santos, nos la contagian. Con ese Hambre atroz vengo a verte, Señor, a estar contigo y a recibir la Santa Comunión para estar en Ti y Tú en mí.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Jorge: Lee uno la vida de los santos, y son tan distintos unos de otros… No sabe uno a cuál imitar.
Rocío: Yo creo, Cosa, que nosotros no tenemos que imitar su camino, porque nosotros tenemos el nuestro. Ahora el noviazgo y si Dios quiere, nos unirá en Santo Matrimonio. Pero algo que es factor común en los Santos es el Hambre que tienen de Dios. Creo que esa es la clave que debemos imitar.
Jorge: Tienes razón, Peque, tenemos que estar más con Él, para enamorarnos locamente de Él, alimentarnos de Él y que Él gobierne nuestra vida.
Rocío: Qué importante tener Hambre de Él. Yo quiero ¿y tú?
Jorge: Yo también. ¿Se lo pedimos a diario a partir de hoy?
Rocío: Vale, pidámoselo a María. Nadie mejor que Ella para darnos Hambre del Señor.

Madre,

Danos Hambre con mayúsculas y dásela a nuestros hijos. Mucha, más, más todavía. Gracias, Madre.

Lo demás, Suyo es. Comentario para Matrimonios: Marcos 11, 27-33

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EVANGELIO

¿Con qué autoridad haces esto?
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 11, 27-33

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras este paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le decían:
«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?».
Jesús les respondió:
«Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contestadme».
Se pusieron a deliberar:
«Si decimos que es del cielo, dirá: «¿Y por qué no le habéis creído?» ¿Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?».
(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)
Y respondieron a Jesús:
«No sabemos».
Jesús les replicó:
«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Palabra del Señor.

Lo demás, Suyo es.

Está claro que no podemos abarcar las cosas de Dios. Es buenísimo que no lo sepamos todo, que aunque haya muchas cosas que no entendemos Le sigamos. María estaba encantada con no entender muchas cosas, que guardaba en Su Corazón, porque así sabía que eran de Dios, pues si lo entendiéramos todo, no podrían ser de Dios que es inabarcable para nuestra pequeña mente humana. Porque hay misterio, hay fe, y «dichosos los que crean sin haber visto».

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Clara: No entiendo por qué, después de todo lo que me estoy entregando, ahora me viene esta prueba. No entiendo por qué me tiene que venir además a través de ti. que sea otro el que me hace sufrir, vale, pero que seas tú, es que no lo entiendo. ¿Sabes?
Pepe: Lo siento, Clara, perdóname. Sé que soy un pecador y todavía me queda mucho que purificar en mi corazón. Me ha pillado con el pie cambiado y he saltado, y te he dicho lo que no debería haber dicho, y además que no lo pienso. Hago el mal que no quiero y no el bien que querría.
Clara: Ya… Y quién entiende que Dios se haga hombre, y que cargue con tus culpas y con las mías y que se entregue, y que esté ahí, ante nosotros encerrado en una custodia.
Ahora entiendo que no entienda. Esto es cosa de Dios que me lo está poniendo para que aprenda a ser misericordiosa como Él. Gracias Señor, vuelve a ponerme estas situaciones cuantas veces quieras. La próxima vez te pido que me ayudes a vivirlas en Ti.
Perdona Pepe. Comprendo tu fragilidad. Sé que quieres quererme más de lo que me quieres, y con eso me basta y me sobra.
Pepe: Alabado sea Dios.

Madre,

Somos muy pequeños para saberlo todo. Danos el don de inteligencia justo para ser fieles a la voluntad de Dios. Lo demás, Suyo es. Alabado sea el Señor

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La primera Bienaventuranza. Comentario para Matrimonios: Lucas 1, 39-56

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EVANGELIO

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y levantando la voz, exclamo:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu Vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».
María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia – como lo había prometido a nuestros padres – en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor.

La primera Bienaventuranza.

Hoy celebramos la fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María.
Hoy María vive la primera Bienaventuranza, anterior a todas las que enseñaría Su Hijo en el sermón de la montaña. También se anuncia en las montañas: «Bienaventurada la que ha creído» y contesta Ella: «…Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí.
Allí se encuentran dos mujeres que han creído y el Poderoso ha hecho obras grandes por ellas, en un derroche de intervenciones divinas, muy relacionada la una con la otra: El precursor y el Mesías celebran su primer encuentro prenatal.
Duele de sólo pensarlo, pero algunos tristemente, en esta situación dirían que son dos amasijos de células. Rezamos para que crean y sean ellos también bienaventurados por la acción del Poderoso.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Carmen: Me doy cuenta que mi tristeza empieza en el mismo momento en que no reconozco la intervención divina en mi vida.
Andrés: Se nos pasan sus acciones misericordiosas unas veces, las proezas de Su brazo otras, cuando enaltece a los humildes, cuando nos auxilia o cuando cumple sus promesas.
Carmen: Me gusta ese resumen que has hecho de la acción de Dios. ¿Cómo es? Su misericordia cuando nos perdona, sus proezas cuando realiza acciones a través de mí, Su enaltecimiento en las humillaciones (tan importante tenerlo en cuenta en esas situaciones), Sus auxilios que me impiden constantemente caer en las tentaciones, y Su fidelidad a sus compromisos de amor conmigo.
Andrés: Gracias, pero este resumen es de María en el Magníficat.

Madre,

Gracias por traernos a Jesús y gracias por mostrarnos a Dios en nuestra vida. Gracias bendita Madre.

Leche espiritual. Comentario para Matrimonios: Marcos 10, 46-52

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EVANGELIO

“Rabbuni”, haz que recobre la vista.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10, 46-52

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
«Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más:
«Hijo de David, ten compasión de mí».
Jesús se detuvo y dijo:
«Llamadlo».
Llamaron al ciego, diciéndole:
«Ánimo, levántate, que te llama».
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo:
«¿Qué quieres que te haga?».
El ciego le contestó:
«“Rabbuni”, que recobre la vista».
Jesús le dijo:
«Anda, tu fe te ha curado».
Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

Palabra del Señor.

 

Leche espiritual.

Como reza en la primera lectura la carta de Pedro: «…ansiad la leche espiritual, no adulterada, para que con ella vayáis progresando en la salvación, ya que «habéis gustado lo bueno que es el Señor»».
Me veo mamando de la Madre Iglesia y de la oración en la que María me lleva a Jesús, esa leche espiritual que me va desvelando el amor que Dios me tiene y tiene a mi esposa, y a los seres queridos y no tan queridos…
Me veo mamando de la Hostia Consagrada y extrayendo el dulce jugo de la Misericordia divina. El néctar de la gracia, paladear la verdad, el asombro ante la belleza sobrenatural de mi esposo…

Dame más, Señor, Hijo de David, que sigo hambriento de ti y sediento de Amor.

 

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Claudia: Esposo ¿Qué guardas en tu memoria de nuestra relación? Yo tengo por ahí unas oscuridades que de vez en cuando salen y me provocan dolor.
Salva: Yo también. Pero estoy aprendiendo a purificar mi memoria para que todo lo que haya en mi corazón tenga un toque de gracia de Dios y quede envuelto en Amor. De esa manera todo queda como parte de nuestra historia de salvación.
Claudia: Suena bien, pero no acabo de entenderlo. ¿Puedes ponerme un ejemplo?
Salva: Pues mira, de vez en cuando me venía el recuerdo de aquel con el que estuviste tonteando. El dolor que me venía era indescriptible. Y me provocaba una ira tremenda contra ti y ni te cuento contra él.
Claudia: Lo sé. No sé cómo pude hacerte eso tan horrible, pero tampoco sabía cómo recuperarte y luchar contra ese fantasma del pasado del que he pedido perdón mil veces.
Salva: Pues he decidido alegrarme de haber sufrido el dolor que le inflinjo yo y tanta gente al Señor cada vez que desprecio Su entrega a mí centrando la mirada en las cosas del mundo.

Esa experiencia me ha servido para unirme a Él en sacrificio por tu redención, y ha dado mucho fruto en mi corazón. Ahora cuando me viene ese recuerdo me viene envuelto en deseos de sufrir por tu salvación querida esposa y en reparación por el Corazón herido de Cristo.

 

Madre,

Purifica nuestra memoria para que solo guardemos en nuestro corazón lo que Tú guardabas en el Tuyo. Madre, que vea con Tus ojos. Amén.