Archivo por días: 11 abril, 2026

Id al mundo entero. Comentario para matrimonios: Mc 16,9-15

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Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 16, 9-15

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.
Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.
Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.
También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.
Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Id al mundo entero.

Jesús nos dejó dicho: “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando” (Jn 15,14). Y en este Evangelio, Cristo resucitado nos exhorta a proclamar al mundo entero la buena nueva del Evangelio. ¡Jesucristo ha resucitado, ha vencido a la muerte! Y nosotros somos testigos de la resurrección de Cristo en nuestro matrimonio, lo hemos visto y lo estamos viviendo. ¡No podemos quedarnos callados! Esposos, vayamos al mundo entero a proclamar la alegría de la resurrección anunciando a nuestra familia, amigos, conocidos, trabajo, ambiente de ocio, en todas nuestras realidades cotidianas, el Evangelio del matrimonio, porque ese es nuestro mundo. Con nuestro testimonio, con nuestro ejemplo de vida, debemos proclamar la buena nueva del matrimonio a todos.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Rosi: ¿sabes? Estoy súper contenta. Esta mañana una compañera ha venido a decirme que su marido y ella estaban pensando en divorciarse, y me ha preguntado qué me había pasado a mí que últimamente se me veía tan alegre y nunca me quejaba de ti, y le he hablado de la belleza del matrimonio como Dios lo pensó, de la posibilidad de hacer el retiro, de darse otra oportunidad… y me parece que se va a animar a decirle a su esposo de hacerlo.
Alfon: Rosi, querida, quizás no debieras mezclar el tema de los matrimonios con tu trabajo.
Rosi: Cuando nos pidió proclamar el Evangelio, Cristo no excluyó ámbitos o momentos. Nos mandó ir al mundo entero, anunciarlo a toda la creación.
Alfon: Con lo que nos ha costado que encontraras ese puesto ¿no te parece que es significarte demasiado?
Rosi: Recuerda la primera lectura de hoy, Alfon, cuando a los apóstoles les prohíben predicar y enseñar en el nombre de Jesús, y ellos vienen a replicar que deben obedecer a Dios antes que a los hombres. Además, cuando has descubierto la grandeza del matrimonio en tu vida, es que no puedes callártelo.
Alfon: Pues es verdad, a veces me entran los reparos humanos y me paralizan. Pero qué bien que tus compañeras hayan advertido el cambio en nosotros, y me alegra tu valentía. Es verdad, nosotros hemos descubierto la grandeza de nuestro matrimonio, no debemos tener miedo a ser testigos de lo que Dios ha hecho en nosotros.

Madre,

enséñanos a vivir haciendo siempre la voluntad del Padre, anunciando la Palabra del Hijo sin tener miedo al mundo y a las posibles consecuencias, sino abandonándonos a Su providencia, como hiciste siempre Tú. ¡Bendita y gloriosa seas, Madre! ¡Alabado sea por siempre el Señor!