Vía Crucis del Matrimonio 10

10ª Estación La crucifixión del Señor

V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Padrenuestro y un Avemaría.

Jesús llega al Calvario y allí le despojan de sus vestiduras. Así, desnudo, para mayor vergüenza, lo clavan en la cruz.

Del Evangelio según san Lucas 23, 33-37 y según san Mateo 27,46:

Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». Se repartieron sus vestidos, echándolo a suertes. Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido». También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el rey de los judíos, ¡sálvate!».
Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «Elí, Elí, lemá sabaktaní », esto es, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».

Comentario

Es el amor lo que ha llevado a Jesús al calvario y ya en la cruz atravesado, sus palabras son de perdón: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” ¿Cuántas veces pronuncio yo estas palabras cuando he vivido alguna ofensa en nuestro matrimonio? Este es el amor Misericordioso de Dios, el que tenemos que pedirle todos los días para ser misericordiosos con nuestro esposo/a como Él es misericordioso.
Jesús pudo haber evitado aquellas humillaciones, pero no, ni siquiera aceptó el vino con mirra para calmar el dolor, todo era poco por mi salvación, por hacer posible el matrimonio, que se vuelve imposible por la dureza de corazón, porque siempre me creo en la razón, porque no acepto tus debilidades, porque me cuesta pedir perdón y me cuesta perdonar. Cristo muere en la Cruz para hacer posible que, con Él, nos amemos como Él nos ama.
¡Tanto te amo Cristo en la Cruz! Que si lo supieras llorarías. Si alguna vez brotan las lágrimas ante su Santa Pasión, no te domines, pero procura que tu llanto acabe en un propósito de amor y dile sinceramente: Te entrego mi vida, entregándome a mi esposo/a todos los días de mi vida, me clavo en la cruz gustosamente ante la ingratitud, la incomprensión, la oscuridad de sentirme abandonado.
A veces me faltan las fuerzas ante la distancia. Ese vacío inmenso que siento cuando se separan nuestras almas, que están llamadas a ser una. Entonces, grito como Tú, Señor: ¿Por qué me has abandonado? Es el momento de la fe, de la fe en que estás en nuestro matrimonio, que
nuestra unión es posible gracias a Ti, que nosotros lo hemos rasgado, pero Tú, Jesús, sí eres fiel y no nos abandonas. Tú nos sostienes y nuestro amor no muere. ¡Bendito seas en esta prueba de amor y confianza! Es el momento de orar juntos. Son pruebas que hacen fuerte nuestro amor y debemos superarlas pasando por la humillación, por el reconocimiento de nuestras debilidades y finalmente por el perdón.

Oración

Señor, dame la gracia de clavarme en la cruz gustosamente por amor a mi esposo/a, a nuestro matrimonio, que mi corazón grite: “Padre perdónalo porque no sabe lo que hace” y esté dispuesto a padecer por la resurrección de nuestro amor.
Tú te has entregado hasta el final, quedándote sin nada, sin ropas, sin honra, sin amigos, como un vil delincuente, lo has aceptado y abrazado por amor, porque una sola alma se salve y sea feliz, porque un solo matrimonio pueda volver a realizar el sueño del Padre desde el principio, porque conoces la gloria de la resurrección. Es el poder de Dios que hace nuevas todas las cosas, lo roto, lo imposible; sólo por la Cruz, por la puerta estrecha. Señor, desde que subiste a la cruz, que era signo de fracaso, la has transformado en camino de salvación. Porque de Ti, crucificado, brota el Amor de Dios, que ha demostrado ser más fuerte que la muerte.
Que nosotros, Señor, no rechacemos hoy el amor que nos ofreces, abandonándote por otros dioses, que tantas veces me llevan a la insatisfacción, a la tristeza. Que te ame a través de mi esposo/a, sin guardarme nada para mí, entregándome en la cruz por amor a él,
como Tú lo hiciste por amor a mí. No quiero mirar mi dolor sino el de mi amado. Quiero verte a Ti en mi esposo/a.

V/ Señor, pequé.
R/ Señor, ten piedad de mí y de mi familia.

Dignos del Amor. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 5, 20-26

EVANGELIO

Vete primero a reconciliarte con tu hermano
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor.

Nota: Próximas misiones

  • Anuncios en Sevilla en febrero:
    • Hoy día 23: Real Club de Golf de Sevilla. 20:30 Organiza Parroquia de San Juan Pablo II
    • 24: COF de Triana-Los Remedios Parroquia San Joaquín 17:15 a 19:15 C/Papa Juan Pablo I s/n cruce C/ Samuel Morse s/n
    • 25: Parroquia del Corpus Christi 11:30 Avda, de la Palmera 39.
  • Anuncio en Pamplona: Domingo 11 de marzo a las 13h en la Parroquia de San Fermín.
  • Retiro en Sevilla: 4 a 6 de mayo (No se ha abierto aún la convocatoria. Os mantendremos informados)
  • Anuncio en Mallorca: 20 y 21 de abril de 20 a 21:30 horas.

Dignos del Amor.

Hemos sido creados con una dignidad enorme, por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios. Por eso es tan grave que nos despreciemos el uno al otro. Esta dignidad se nos ha sido dada para que amemos como Él. Sí, hemos sido creados a imagen del Amor absoluto, con la capacidad y la responsabilidad de amarnos como Él.

La indisolubilidad del matrimonio tiene una belleza enorme, y es porque nuestro amor es imagen del Amor de Dios, y por tanto, es un amor que no acaba, o no sería amor. Cuando no nos tratamos según esta dignidad que Dios nos ha conferido, según esta grandeza que Dios ha puesto en nuestra existencia, estamos despreciando el don de Dios.

Esposos, dejémonos de chorradas y apuntemos alto, aspiremos a lo que Dios ha pensado para nosotros. El amor de comunión.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Jaime: Vivía una vida sin sentido. De vez en cuando me revelaba contra ello y provocaba una crisis conyugal. Mi mujer me decía que tenía un carácter cíclico, pero la verdad es que no me conformaba con que viviésemos dos vidas paralelas bajo el mismo techo. Yo esperaba algo más de la vida, pero no sabía qué ni cómo lograrlo, hasta que descubrí el amor verdadero. Mi esposa y yo habíamos sido creados para algo mucho mas grande que la rutina del día a día. Habíamos sido creados para entregarnos el uno al otro, como Dios se entrega. Desde que descubrimos esto, la prioridad en nuestra vida es nuestro amor y ahora sí que me llena mi vida, todo cobra sentido, vivo una vida plena. ¡Gloria a Dios!.

Madre,

Danos un corazón Grande para amar, danos un corazón grande para luchar… hombres nuevos amando sin fronteras… Madre de los esposos, ruega por nosotros.

Vía Crucis del Matrimonio 9

Vía Crucis del Matrimonio 9

9ª Estación Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén

V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Padrenuestro y un Avemaría.

Jesús carga con la cruz y crece en torno a Él la expectación y la curiosidad: hay gente de todo tipo y condición, entre ellos algunas mujeres, que se lamentan al ver la injusticia que se está cometiendo contra aquel inocente.

Del Evangelio según san Lucas 23, 27-31:

Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que lloraban y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos, porque he aquí que vienen días en que se dirá: dichosas las estériles y los vientres que no engendraron y los pechos que no amamantaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: caed sobre nosotras; y a los collados: sepultadnos; porque si en el leño verde hacen esto, ¿qué se hará en el seco?

Comentario

Ante el dolor, no valen los lamentos estériles, ni siquiera la “resignación cristiana”, sino volver la mirada hacia Jesús, que me amó, cargando con el peso de todos mis pecados.
Es el momento de salir de la autocompasión, de esperar que me consuelen, de renunciar a ser al orgullo de pretender ser el centro a causa de mi sufrimiento. Es el momento de unirme a Cristo y, caer como el grano de trigo, para dar fruto abundante con alegría.
Somos también administradores de la gracia de Dios para nuestros hijos, ayúdanos Señor a caer en tierra por ellos. Ha llegado ese momento que profetizaste, en el que la madres abortan, donde se ve más dicha en no tener hijos que en tenerlos, ha llegado la cultura de la muerte, pero Señor, unidos a ti en oración y en el sacrificio, confiamos en que Tú lo harás todo nuevo para ellos.

Oración

Señor, enséñanos a acoger el dolor como un don que nos acerque a Ti para engendrar vida. Porque Tú lo has asumido y le has dado un valor redentor. Que no nos rebelemos cuando las cosas no salen según nuestros deseos. Que te encontremos en las dificultades y en los dolores, propios y ajenos. Enséñanos, Señor, a tener un corazón a la medida del Tuyo.

V/ Señor, pequé.
R/ Señor, ten piedad de mí y de mi familia.

De profesión, profeta. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 16, 13-19

EVANGELIO

Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».
Ellos contestaron:
«Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
«Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo»
Jesús le respondió:
«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Ahora yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Palabra del Señor.

Nota: Próximas misiones

  • Anuncios en Sevilla en febrero:
    • 23: Real Club de Golf de Sevilla. 20:30 Organiza Parroquia de San Juan Pablo II
    • 24: COF de Triana-Los Remedios Parroquia San Joaquín 17:15 a 19:15 C/Papa Juan Pablo I s/n cruce C/ Samuel Morse s/n
    • 25: Parroquia del Corpus Christi 11:30 Avda, de la Palmera 39.
  • Anuncio en Pamplona: Domingo 11 de marzo a las 13h en la Parroquia de San Fermín.
  • Retiro en Sevilla: 4 a 6 de mayo (No se ha abierto aún la convocatoria. Os mantendremos informados)
  • Anuncio en Mallorca: 20 y 21 de abril de 20 a 21:30 horas.

De profesión, profeta.

Profeta es aquel que habla de Dios y en nombre de Dios. Los esposos estamos llamados a ser profetas, porque nuestra vida habla de Dios. Por eso Juan Pablo II decía que el matrimonio es Sacramento Primordial, puesto que es lo primero que ha representado quién es Dios. ¿Qué diremos de ti, Señor? ¿Quién diremos que eres? Según nos amemos, así hablaremos de ti al mundo.

Aquellos que viven su matrimonio según Dios, que viven en gracia y frecuentan los Sacramentos, que han puesto a Jesús como centro, que se hablan con ternura, que se tratan con el profundo respeto que merece la dignidad que Dios les ha dado, aquellos que tienen pequeños detalles cada día, como Dios los tiene con nosotros, esos esposos, muestran a Dios.

Llevado a la vida matrimonial:

Pedro y Ana están terminando el día junto a sus hijos. A ese momento llevan sus actitudes de servicio, de comprensión, ternura… Terminan de cenar y rezan juntos el rosario.
Pedro: Ana, dentro de 30 minutos, vamos a tener nuestro ratito juntos con el Señor. ¿Te va bien o necesitas algo?
Ana: Sí, todo bien. Muchas gracias (Se besan)
Los niños: (Presenciando el amor hecho carne, cómo sus padres se preocupan el uno por el otro)
(Después de acostar a los niños, Pedro y Ana siguen en presencia de Dios)
Ana: Hola Jesús. ¿Cómo estás? Te amo y me importa mucho saber cómo estás ahora. ¿Qué deseas? Me gustaría darte consuelo y ver una bella sonrisa en tu rostro. Te adoro mi Dios, te alabo por todo el amor que nos das cada día.
Pedro: Tú eres Dios, Amor. Sólo Tú tienes palabras de vida eterna. Sólo contigo, nuestra vida se hace bella, y le das un camino sobrenatural, el único que es para siempre. Descansamos en ti, Dios mío, porque no nos preocupamos vanamente de nuestras cosas. A ti todo el poder y la gloria.

Madre,

Entrar en la intimidad de Dios, conocer el corazón de Dios le valió a Pedro la confianza del Señor. Qué importante es conocer, entrar en la intimidad de nuestro Señor y participar de ella, y llevarla a la nuestra. Señor, entrar dentro de ti, para aprender a entrar dentro de mi esposo. Ese es mi camino. Alabado seas por siempre. Amén.

Vía Crucis del Matrimonio 8

Vía Crucis del Matrimonio 8

8ª Estación El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz

V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Padrenuestro y un Avemaría.

A Jesús le fallan las fuerzas. Pero los soldados quieren que llegue hasta el lugar de la ejecución. Y obligan a un hombre, Simón de Cirene, que viene de su trabajo, a llevar durante un trecho la cruz del Señor.

Del Evangelio según San Lucas 23, 26:

Cuando le llevaban echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venía del campo y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús.
(cf. Mt 27, 32-33; Mc 15, 21).

Comentario

Nos encontramos con la cruz sin buscarla. Simón de Cirene tampoco contaba con ella. Había realizado, como todos los días, su trabajo en el campo, y volvía a casa para el merecido descanso. Sin embargo, los planes de Dios, son distintos y se le exige un esfuerzo añadido.
Jesús sale a buscarnos cuando menos lo esperamos, y nos pide que le ayudemos a llevar tantas cargas… La redención no es una empresa que hizo el Hijo de Dios, y como tal ya está olvidada. El Señor nos pide que seamos corredentores, que seamos sus hombros en nuestro camino como esposo/a. Dichosa el alma que acompaña a Jesús acompañando a su esposo/a, porque terminará llena del amor de Dios. Al Cirineo le obligaron, lo aceptó y terminó creyendo él y sus hijos. Jesús miró con tal amor al Cirineo, que le convirtió a él y a su familia. El alma unida a Jesús gana muchas almas ¿Cómo no va a ganar la de su esposo/a llamados a ser uno?
¿Estoy dispuesto/a a ser cirineo de mi esposo/a y ayudarle a cargar con su cruz?

Oración

Señor, estás fatigado y nos pides ayuda: Has querido necesitar de nuestro apoyo. Enséñanos a tener la humildad de pedir ayuda cuando lo necesitemos. Ayúdame a ser cirineo de mi esposo/a e hijos, sin humillarlos. Haz Señor, que sepamos descubrir Tu rostro en el sufrimiento, en el enfado y en la pobreza de mi esposo/a, para que sea su apoyo y su consuelo.

V/ Señor, pequé.
R/ Señor, ten piedad de mí y de mi familia.