Defender la verdad del matrimonio suele conllevar persecución y es algo que hay que hacer por Dios. Él nos dará la valentía primero y el consuelo después. Sigue leyendo
Defender la verdad del matrimonio suele conllevar persecución y es algo que hay que hacer por Dios. Él nos dará la valentía primero y el consuelo después. Sigue leyendo
En lugar de defenderte, sé fiel al plan de Dios en tu vocación. En lugar de exigir la perfección, acoge a tu esposo/a en sus debilidades. En lugar de aplicar tu justicia, da lo que Dios quiere darle a través de ti. Sigue leyendo
Qué importante es tener largos ratos de oración y una dirección espiritual, para no proclamar mi propia doctrina, sino mostrar la Verdad de Dios y atraer hacia la belleza de su Amor. Sigue leyendo
El amor que nos muestra Jesús es exigente y el matrimonio es seguir a Jesús Esposo. Si no lo contemplamos como promesa de vida eterna, sino como algo nuestro, podemos tirar la toalla. Sigue leyendo
Si la verdad es externa, me exijo resultados y se los exijo a mi esposo/a. Sólo si la Verdad (Cristo) está dentro de mí, aceptaré mis limitaciones y actuaré con misericordia. Sigue leyendo