RETIRO EN JAVIER (NAVARRA) DEL 4 AL 6 DE SEPTIEMBRE DE 2020

LA VERDAD DEL MATRIMONIO Y LA ALEGRÍA DEL AMOR

Retiro Julio 2020

Proyecto Amor Conyugal como parte y en colaboración con la Delegación de Pastoral Familiar de la Diócesis de Pamplona os invita a participar en un Retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y descubrir la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? a todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio, estén en crisis o no. que quieran fortalecer y reavivar la Gracia de su Sacramento.

FECHAS: Será desde el viernes 04 de septiembre  a las 18:00 h. hasta el domingo 06 de Septiembre a las 17:30 h.

LUGAR: En el Hotel Xabier (Junto al Santuario Francisco Javier de Navarra): Plaza San Francisco Javier, 4. 31411 Javier -Navarra

PRECIOS: 285 euros por matrimonio (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos).

Suplemento económico para ayuda a otras familias: a voluntad (importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro).

(Nota: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor)

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción 3 Pasos:

Paso 1:

Rellena la inscripción pinchando aquí: https://forms.gle/8gBmeJuJyDKuo2Qe8

¿Cuándo? lo antes posible (Hay mucha demanda y a veces se llena en minutos)

Paso 2:

Realizar una trasferencia por el importe total en la siguiente Cuenta:

Titular: Miguel Garisoain
IBAN: ES90 3008 0090 2438 7935 6925
Concepto: «Retiro 04Sept: «ApellidoDelEsposo ApellidoDeLaEsposa»

(Recuerda poner el concepto)

Paso 3:

Después enviar el resguardo de la transferencia a  PnaProyectoAmorConyugal@gmail.com.

Poner en el asunto: «Retiro 04Sept: «ApellidoDelEsposo ApellidoDeLaEsposa»

 

Pasados unos días, contactaremos con vosotros para confirmaros si disponéis de plaza en función del orden de inscripción.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a PnaProyectoAmorConyugal@gmail.com

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de

Antes de apostar. Comentario para Matrimonios: Mateo 17, 1-9

EVANGELIO

Su rostro resplandecía como el sol.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 17, 1-9

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».

Palabra del Señor.

Antes de apostar.

El Señor nos conoce bien y sabe que para poder soportar las dificultades de algo, antes nos tiene que mostrar la belleza y la grandeza. Jesús prepara a Sus discípulos para la pasión, porque sabe que necesitan conocer su dimensión divina para no salir espantados ante la locura de la cruz.

El matrimonio es también una locura. Entregarme a alguien que no sé cómo va a evolucionar en la vida, sin saber qué va a pasar, es como firmar un cheque en el que lo que entrego es a mí mismo, todo de mí, sin saber cómo lo va a utilizar mi esposo. Por eso necesitamos nosotros, los esposos, conocer la grandeza de Dios y la dimensión tan impresionante de nuestra misión conyugal. Cuando alcancemos a verla, estaremos preparados para vivir el matrimonio como Él lo pensó.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Helena: No entendería el matrimonio si no es desde la fe. Sólo sabiendo que es cosa de Dios, que es su llamada para mi vida, que el Señor con toda su gloria está presente entre nosotros… me atrevo a dar el paso de entregarme totalmente.
Juan: Realmente es poner mi intimidad en tus manos, mi pasado, mi presente y mi futuro, centrar mi vida en ti y convertirte en mi primera prioridad, apostar por que seas la madre de mis hijos… es un vínculo indisoluble. No hay marcha atrás. Esto, o lo firma Dios, o no hay ninguna garantía de éxito.
Helena: Esto es lo que lo hace hermoso, que es un Proyecto de Dios y nos ponemos en Sus manos. Lo que Él hace después con nosotros y nuestro matrimonio, no tiene precio.

Madre,

A veces necesitamos que nos animéis un poquito. No olvidéis que somos muy frágiles e inconstantes. Somos tus pequeños, Madre. Acógenos en Tu regazo y transmítenos Tu protección. Sabemos que nos amas, que no nos dejas, que siempre que lo necesitemos nos enviarás el Espíritu de Tu Hijo, para que salga en nuestra ayuda, el Espíritu Consolador. Gracias, bendita Madre. Gracias por haber querido ser nuestra Madre.

Por reciclar. Comentario para Matrimonios: Mateo 15, 21-28

EVANGELIO

Mujer, qué grande es tu fe.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.

Por reciclar.

Jesús tenía el cometido de rescatar primero al pueblo de Israel. Pero Él no descarta a nadie, y al ver la fe de la cananea, le da lo que pide y sana a su hija. Ahora está de moda eso de reciclar, para sacar de la basura algo nuevo, sin embargo, ¿creo en el reciclaje de mi esposo? ¿Creo que Jesús lo puede hacer todo nuevo en él/ella? ¿Creo que lo puede hacer también en mí? El cristianismo consiste en eso, en rescatar lo perdido, sanar lo enfermo, salvar lo condenado y todo es cuestión de tener fe y poner todo de mi parte, a ver si voy a poner más empeño en reciclar la basura que en reciclar a una persona.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Pedro: Otra vez lo mismo, caes en las mismas cosas una y otra vez. Te he pedido que no les hables de nuestras cosas a los demás, te he pedido que no tomes decisiones por tu cuenta sin contar conmigo, te he pedido que no me hables mal delante de los niños… Ya no confío más en ti. Muchas veces me has dicho que vas a cambiar, pero no cambia nada.
Marisa: Pedro, soy pecadora y reconozco que caigo una y otra vez en lo mismo. Pero estoy luchando por mejorar. Por ejemplo, las decisiones importantes, ya te las pregunto siempre, y nunca hablo de ti a tus espaldas. Lo que cuento de nosotros me parecen cosas anecdóticas que no tienen importancia, pero si te molesta, intentaré dejar de hacerlo. Rezo para que el Señor me cambie y rezo para que me aceptes tal como soy, con mis pecados también.
Pedro: Marisa, perdona. Tú me gustas tal como eres. Soy yo que a veces me pongo en plan perfeccionista. Sé que te estás esforzando y confío en la obra que Dios está haciendo en ti. Le pido también por mí, para que me ayude a superar mis faltas y así pueda amarte como mereces.
(Y por su fe, Pedro y Marisa iban mejorando por la intervención de Dios)

Madre,

El Señor no ha venido a despreciar ni descartar a nadie. Confiamos en que Él está con nosotros, y no quiere que dejemos a nadie hundirse en el fango de su propio pecado. Alabado sea el Señor, que por Su misericordia mueve nuestros corazones para que salgamos al rescate de tantos matrimonios y familias que están sufriendo la agonía de la separación y el divorcio. Él los ama con locura. ¡Gracias Señor!

Cosas muy feas. Comentario para Matrimonios: Mateo 15, 1-2. 10-14

EVANGELIO

La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 1-2. 10-14

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron:
«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?».
Y, llamando a la gente, les dijo:
«Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».
Se acercaron los discípulos y le dijeron:
«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?».
Respondió él:
«La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».

Palabra del Señor.

Cosas muy feas.

Ya lo dice San Agustín: El Señor no se refiere a lo que sale de la boca como tal, sino a lo que sale del corazón. Puede que sea un mal pensamiento, y mancharía al hombre igualmente.
Una de las cosas más destructivas que puede salir del corazón y mancharme es la crítica. Nosotros que somos padres, cuando contemplamos a nuestros hijos que se critican el uno al otro, o cuando un hermano habla mal de otro, nos produce dolor. Queremos que nuestros hijos se miren con buenos ojos, se admiren mutuamente, se echen de menos, aprendan unos de otros, se ayuden… hablen bien unos de otros. Pues cuánto más nuestro Padre celestial, querrá que bendigamos (digamos bien) de nuestros hermanos.

Y hay un hermano muy especial, con el que Él ha querido bendecirme, para que le admire, que aprenda de él/ella, que hable bien de él/ella, con un respeto exquisito. Que le venere incluso por ser hijo de Dios. Y ese hermano es mi esposo, con el que Dios quiere que construya una comunión de personas muy especial, muy profunda y muy íntima. Pocas cosas hay más feas que hablar mal de mi esposo, que, en el fondo es hablar mal de mí mismo. No seamos ciegos que guiemos a nuestros hijos hacia el hoyo, mostrémosles la belleza del plan de Dios en nosotros. Esta planta, la de nuestro matrimonio y nuestra familia, la ha plantado nuestro Padre celestial, y no debe ser arrancada nunca. Hay que mirar la manera de que dé fruto abundante.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Alicia (Madre de Pedro): Pedro, tu mujer es un poco mandona ¿No? Me da mucha pena de ti, hijo. ¿Por qué no le dices algo?
Pedro: Perdona, Mamá. Sé que te debo un respeto enorme, pero no te voy a consentir que hables así de mi esposa. A mí me parece que es una maravilla de mujer. Tiene sus defectos como todos, como yo mismo, pero la quiero tal como es y ahora es mi vida y mi prioridad. Tenemos que construir un matrimonio precioso juntos.
Ana: Tía, tu marido es un moro. No le gusta nunca que salgas con nosotras. No sabes la que te perdiste el viernes pasado. Lo pasamos genial.
María: Perdona Ana. Mi marido es un hombre maravilloso. No quiero que vuelvas a criticarlo en mi presencia. A mí me gusta tal como es y le quiero con locura. Y desde luego que prefiero mil veces haber estado con él el viernes, por muy bien que os lo hayáis pasado.
Ana: ¡Ay hija! Cómo estás de empalagosa con tu maridito… Siempre juntos, siempre juntos…

Madre,

Bendecir a mi esposo es bendecirme a mí mismo, porque mi esposo es parte de mí. Sé que Dios es un Padre bueno, y quiere que Sus hijos estén unidos. Tengo que hacer muchos sacrificios para purificar mi corazón y no mirar a mi esposo con malos ojos. Ayúdame Madre, a mirarle con el corazón limpio para ver a Dios en él/ella. Te lo pido, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El camino más potente. Comentario para Matrimonios: Mateo 14, 22-36

EVANGELIO

Mándame ir hacia ti sobre el agua.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 22-36

Después que la gente se hubo saciado, enseguida Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
Y después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo.
Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma.
Jesús les dijo enseguida:
-«¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo! ».
Pedro le contestó:
-«Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre el agua».
Él le dijo:
-«Ven».
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
-«Señor, sálvame».
Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
-«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
En cuanto subieron a la barca amainó el viento.
Los de la barca se postraron ante él, diciendo:
-«Realmente eres Hijo de Dios».
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron a todos los enfermos.
Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.

Palabra del Señor.

El camino más potente.

La fe es el camino que me permite llegar hasta Dios. Es un camino tan fuerte que, incluso nos permitiría caminar por encima de todas nuestras limitaciones y dificultades sin que éstas nos impidan llegar hasta Él. Sólo tengo que fiarme más de Él que de mí mismo. La fuerza de la fe es brutal, porque es la que me permite amar a Dios, y el alma está más cerca de quien ama que del cuerpo que anima, así que, mediante la fe, puedo estar más cerca de Dios que de mí mismo. Esta experiencia de la cercanía de Dios por la fe es impresionante. No os la perdáis.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juanjo: Ana, he profundizado en mi alma, en una oración contemplativa, dejando atrás todo lo que tengo y todo lo que soy, hasta que la única fuerza que me quedaba es la fuerza de la fe, y he estado en la presencia del Señor. Ha sido muy fuerte. Te he sentido muy a mi lado. Todas las dificultades que nos impiden hacernos uno, allí no existen. Es como que nuestras almas se hacen una en el Señor, después de haber abandonado todo lo que tenemos, nuestras sensaciones, sentimientos… nuestras tendencias al mal, nuestros criterios… y haber avanzado hacia Él por la fe. ¡Impresionante!
Ana: Qué interesante, Juanjo. Ayúdame a vivirlo contigo. Hagámoslo juntos.
Juanjo: De acuerdo. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo…

Madre,

Doy muchas gracias a Dios porque nos haya dejado abierto un camino tan potente como el camino de la fe, para llegar a Él. Es un camino imparable. Alabado sea el Señor que nos ama tanto y nos quiere muy cerca de Él.