RETIRO MATRIMONIOS MADRID 7-9 MAYO DE 2021

RETIRO MATRIMONIOS MADRID 7-9 MAYO 2021

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Parroquia de Santa María Magdalena (Madrid) os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 7 de mayo a las 18:00h hasta el domingo 9 de mayo a las 17:30h.

LUGAR: Casa de ejercicios San José en la Avenida de los Reyes Católicos, 12, 28280 El Escorial, Madrid. Geolocalización: https://goo.gl/maps/UEe9kDrd63HK4uTB9

PRECIO: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

  • Adultos: 295€ por matrimonio.

Suplemento económico para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

 

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí COMPLETO

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera. En caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiroproyectoamorconyugal@gmail.com

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

El “pase maestro”. Comentario para Matrimonios: Juan 3, 1-8

EVANGELIO

El que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 1-8

Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta:
«¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer? ».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: «Tenéis que nacer de nuevo»; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».

Palabra del Señor.

 

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El “pase maestro”.

Dos cosas son necesarias nos dice Jesús: Nacer de agua y de Espíritu. No es suficiente con haber recibido el sacramento del bautismo, si luego no nazco del Espíritu Santo, si vivo según la carne, mis pasiones, mis deseos desordenados, mis gustos… No basta con rezar e ir a la Eucaristía. ¿Cómo nacer del Espíritu? Dejándome transformar por Él en los sucesos de cada día, pequeños o grandes.
El Espíritu gobierna mi vida, gobierna mi matrimonio, mi paternidad o maternidad, en mi trabajo, con los amigos, con los familiares, en mis ratos de ocio. Cristo está presente entre nosotros a través del Espíritu Santo, y Cristo actúa en mi vida y en la vida de los que me rodean, pero tengo que dejarle ser Dios. Si le entorpezco con mis criterios, con mis decisiones o con mis caprichos, ya no sale Su obra como Él quería. Por tanto, sólo puede actuar si tiene la seguridad de que me he entregado a Él y sólo le sirvo a Él. Esto implica totalidad, todo de mí y para siempre. Siempre dispuesto a cambiar, a reconvertirme, sin tener dónde reclinar la cabeza como Él, abrirme al Espíritu imprevisible, que no sé ni de dónde viene ni a dónde va. Un poco drástico, sí, pero Dios es grande y generoso. En sus manos nada temo.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Cariño, hay situaciones que me ponen nervioso y tiendo a enfadarme en ellas. Por ejemplo, cuando tengo previsto un plan y se tuerce. Llevo mal los imprevistos. ¿Me puedes ayudar a superar esto?
Lourdes: Quisiera iluminar tu entendimiento con la siguiente reflexión. Imagina que tú eres el Espíritu Santo, y quieres redirigir a una persona por otro camino diferente al que lleva. ¿No introducirías un imprevisto en la vida de esa persona para que recondujese su trayectoria? O peor. Imagínate que sabes que le viene un suceso duro en su vida y le amas infinitamente ¿No abrirías nuevos caminos a partir de esa nueva situación que supusiesen un camino mejor que el que llevaba antes de ese suceso?
Carlos: Pues sí.
Lourdes: Pues a partir de ahora, a cualquier imprevisto, considéralo un “pase maestro” del Espíritu, que te pasa el balón para que le sigas la “jugada”. Él más que nadie juega en tu equipo, y te sirve el balón para que marques un gol. Interpreta la jugada y aprovéchala para el bien de tu equipo, que somos tu esposa y tu familia, o el bien de otros. Recuérdalo, los imprevistos son “pases maestros” de Dios.
Carlos: ¡Qué bueno! Ahora lo comprendo. Un “pase maestro” de Dios. ¡Gracias! Así me lo tomaré la próxima vez.

Madre,

Ayúdame a renunciar a mi yo, naciendo de la voluntad de mi esposo, para que el Espíritu pueda apartar de mí todo lo que me separa del amor a Él y a Dios. Te doy gracias porque a través de mi esposo, puedo nacer del Espíritu, puesto que el Espíritu está en nuestra unidad conyugal. “La piedra que desecharon los arquitectos, es ahora la piedra angular”. Cristo ha resucitado en mi matrimonio. ¡Aleluya!

RETIRO PARA MATRIMONIOS EN ALICANTE 28-30 MAYO 2021

RETIRO MATRIMONIOS en ALICANTE del 28 al 30 DE MAYO de 2021

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Parroquia San Vicente Ferrer – San Vicente del Raspeig (Alicante ) os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

 

FECHAS: Será desde el viernes 28 de mayo a las 17:30 h hasta el domingo 30 de mayo a las 18:00 h.

LUGAR: Residencia Salesianos El Campello – C/ Bernat Metge, 8 – El Campello (Alicante)

https://campello.salesianos.edu/

 

PRECIO: (incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)
– 295 € por matrimonio.

Suplemento económico para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí  (A partir del viernes 16 de abril a las 20:00 h)

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera.

Para consultar cualquier duda sobre el retiro o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a proyectoamorconyugalalicante19@gmail.com

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Las heridas de la Paz. Comentario para Matrimonios: Juan 20, 19-31

EVANGELIO

A los ocho días llegó Jesús.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros».
Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».
Contestó Tomás:
«¡Señor mío y Dios mío!».
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto».
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor.

 

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Las heridas de la Paz.

Cuando Cristo se presenta ante los discípulos, muestra sus llagas, para que le pudieran reconocer y estar totalmente seguros de que era Él. Tomás también pide tocar Sus llagas para comprobar que es Él. A Cristo le reconocen por las huellas que han quedado de su acto de entrega total en la cruz.
Él habla de entregarles Su “paz”, precisamente mostrando Sus heridas de “guerra”. Saber las heridas que le iban a infringir, le costó al Señor sudar sangre en Getsemaní. Son sus heridas las que demuestran que nos ha amado y son sus heridas las que le permiten entregar la paz que posee en su interior.
Las heridas con nuestro esposo nos duelen, y pedimos una compensación por ellas, para que se puedan cerrar. Además, a diferencia del Señor, le exigimos que no meta el dedo en la llaga, porque eso reaviva la herida, me remueve por dentro y siento más dolor, un dolor que suelo volcar en mi esposo recordándole que fue el causante de ese daño.
¿Por qué esta diferencia entre la manera de gestionar las heridas del Señor y la nuestra? Un esposo que lucha por defenderse, sufre por sí mismo, por autocompasión. Un esposo que vive para el otro, sufre por su redención y cada herida es signo de cuánto ama. Cristo no se defendió. Se ofreció como víctima por nuestra redención, y sus heridas son signos de amor, heridas de paz. Qué importantes eran esas heridas de amor con las que me ha salvado.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Mamá, me impresiona ver la marca que te queda en el dedo cuando te muevo la alianza de su sitio.
Alicia: Es la marca del amor. La alianza que llevo siempre como símbolo de mi unión con tu padre, ha dejado una huella imborrable en mí.
Antonio: Hijo, es igual que las cicatrices que han quedado en ella. Son señales de la hermosura de haber desgastado su vida por mí y por vosotros. Son las huellas de la belleza del amor. Por eso, a mí, me gusta más tu madre con cicatrices que sin ellas, porque me hace recordar toda su vida de entrega por nosotros.
Carlos: Qué bonito, Papá. El otro día, lo hablaba con mi novia. Yo quiero vivir un amor como el que vosotros habéis vivido.

Madre,

Tú sabes muy bien lo que es sufrir por nosotros. Sabes muy bien cuántas almas ha salvado tu Hijo gracias a esa espada que atravesó Tu corazón. Gracias por tan inmenso don. Ahora es tiempo de recibir Su paz, la que Él ganó para nosotros. Bendito sea el Señor por siempre.

¿A quién creer? Comentario para Matrimonios: Marcos 16, 9-15

EVANGELIO

Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 16, 9-15

Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.
Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.
Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.
También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.
Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Palabra del Señor.

 

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¿A quién creer?

Jesús “les echó en cara su incredulidad”. ¿Cuántas veces ha ocurrido esto en el tiempo que estuvo entre ellos? No es habitual que Jesús eche en cara algo. Sin embargo, la incredulidad respecto al testimonio de otros, debe tener una importancia especial ¿No os parece?
El testimonio de otros, tiene tanta importancia para Dios y para la Iglesia, que eleva al honor de los altares a muchos como beatos y santos. Muchos que son considerados modelos de identificación cristiana. Porque claro, también existe la mentira. ¿Cuándo creer y cuando no? Por un lado, tiene que haber una conexión entre el testimonio y la revelación, para que éste sea fiable. Por otro, cuando alguien da testimonio, se compromete personalmente con la causa, en algunos casos llegando incluso a dar la vida. Cristo habló de que resucitaría al tercer día (revelación) y vienen unos discípulos diciendo que lo han visto resucitado (se comprometen personalmente viniendo y dando la cara ante todos), y no les creen. Jesús, después de echarles en cara su incredulidad, les envía a proclamar el Evangelio, y ¡Ay! de los que no les crean.

Aterrizando a la vida matrimonial:

Seguimos contando la historia de Paco, que empezamos contando ayer.
Paco, que después de una vida de egoísmos y de utilizar a los demás en su propio beneficio, se convierte y decide aplicar el Evangelio en su vida. Obviamente, Paco había dejado muchas heridas en sus seres queridos y no tan queridos. Pero después de su conversión, Paco acabó teniendo muchas personas alrededor que le querían, aunque le costó mucho recuperar su confianza.
Pero Paco tuvo que pasar por situaciones duras. Enfermedades, ataques de sus mejores “amigos”, problemas económicos y laborales… Esto es lo que hizo que los demás se sorprendieran de que a pesar de todo, Paco seguía anunciando a Dios, siguiendo su voluntad, porque Paco reflejaba alegría a pesar de todo, y la alegría es la red de la que se sirve Dios para atraer a muchos. Lo más importante en todo testigo es la autoridad de que éste está revestido, y la mayor autoridad la da la coherencia entre la verdad que se afirma y la vida que vive. Paco ya no era tan admirado en su trabajo, no era tan “líder” en su casa, ni quedaba tan bien con sus amigos por saber tanto de todo, pero la Buena Noticia no es eficaz si no la proclama un “hombre nuevo”. Y eso, nadie lo negaba, ni su esposa, ni sus hijos. Paco era un “hombre nuevo”. Ahora Paco es ante todo, testigo de la resurrección de Jesús, y su esposa está locamente enamorada del “nuevo” Paco.

Madre,

Te doy gracias porque he creído. Tú has estado pendiente de mí, hasta que he creído. Cristo ha resucitado, y está aquí, a mi lado, en mí. Y me ama tan intensamente, que no me abandonará nunca. Y de eso, soy testigo, Madre. Alabado sea el Señor que nos ha salvado. ¡Aleluya!