Atraídos por la Vida. Comentario para Matrimonios: Mateo 16, 24-28

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EVANGELIO

 

¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su alma?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 24-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.
En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre en su reino».

Palabra del Señor.

Atraídos por la Vida.

Celebramos hoy la memoria obligatoria de Santa Clara. Un ejemplo de alguien que entregó completamente su vida al Señor a pesar de las resistencias que encontró en su entorno. Primero con su padre y después con varios Papas que, ante su gran determinación, acabaron por reafirmar el voto de total pobreza de la orden de las Clarisas.
¿Y qué ocurrió? Que una determinación tan fuerte de entrega a Dios, no puede ser sino obra del Espíritu Santo.
Así que, llamadas por Dios a través del ejemplo de Santa Clara, ingresaron también en el convento dos de sus hermanas, su madre y su tía. Y es que Dios llama «claramente» a través de sus elegidos.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Marisa: Antonio, yo quiero entregar mi vida a Dios como estos matrimonios que veo que están dando la vida por Cristo presente en su Sacramento. ¿Me ayudas?
Antonio: Claro que sí, Marisa. Yo he visto también la Vida en ellos. En su entrega hasta el extremo se ve la actuación de Dios. Nada me atrae más que vivir esa entrega como la que ellos viven.

Madre,

Dios es grande. Sólo Él es Santo. Sólo en Él encontramos la Vida y sólo por la puerta estrecha de entregar la nuestra. ¡Alabado sea Dios!

Siembra generosa. Comentario para Matrimonios: Juan 12, 24-26

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EVANGELIO

 

A quien me sirva, el Padre lo honrará.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 24-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.
El que ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiere servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sierva, el Padre lo honrará».

Palabra del Señor.

Siembra generosa.

Celebramos hoy el día de San Lorenzo, mártir. El Evangelio nos propone ser trigo que cae en tierra y muere para dar mucho fruto. San Pablo en la primera lectura, dice una frase muy reveladora: “El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará”. Pues así son las cosas del Señor, en la medida que te entregues, así recibirás.

Esta ley se cumple también en el Sacramento del Matrimonio, como camino de santidad que es: Si me entrego a mi esposo tacañamente, tacañamente cosecharé. Si mi entrega es generosa, mi cosecha lo será también y dará fruto abundante.

Aterrizado a la vida matrimonial:

María (abuela de Pedro): Pedro ¿Cómo vas con tu amigo ese que tenías problemas?
Pedro: Ahí voy, abuela. Es una persona difícil y provoca muchos conflictos. Pero mis padres dicen siempre, que la relación de amor consiste en poner yo lo que el otro no es capaz de poner. Así se mantiene el vaso siempre lleno.
María: Sabia propuesta la de tus padres.
Pedro: Sí, mi padre siempre dice que eso lo aprendieron del abuelo y de ti. Me cuenta que cuando uno de los dos estaba más nervioso o más enfadado, el otro se ponía más cariñoso y más servicial, para que el amor entre vosotros nunca flojeara.
María: ¡Ay! El abuelo. Cuánto lo echo de menos. Desde que falleció, yo le sigo amando y ofrezco todos los sacrificios por él, para que vaya al cielo y nuestro amor siga vivo eternamente.
Pedro: Qué bonito abuela. Cuando me case, me gustaría tener una esposa como tú.
María: El Señor te bendiga, hijo, con una mujer de Dios.
Pedro: Cuando te mueras, abuela, te prometo rezar por ti, para que Dios te lleve también con el abuelo y estéis eternamente juntos en el cielo.
María: Amén.

Madre,

Me ofrezco como semilla que se hunde humillada en esta Tierra, donde reina lo material, lo frívolo. Haz de mí una espiga fecunda que brote para alimentar a muchos esposos y familias que lo necesitan. Alabado sea mi Maestro, que me enseña día a día el camino del amor. Amén.

Condiciones sin condiciones. Comentario para Matrimonios: Mateo 15, 21-28

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EVANGELIO

 

Mujer, qué grande es tu fe.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús se retiró al país de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:
«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando».
Él les contestó:
«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».
Ella se acercó y se postró ante él diciendo:
«Señor, ayúdame».
Él le contestó:
«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».
Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».
Jesús le respondió:
«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».
En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.

Condiciones sin condiciones.

La fe requiere que entregue mi entendimiento, mi voluntad y mi afectividad. Renunciar a mis criterios no es fácil. Cuando veo algo injusto, me cuesta aceptarlo como voluntad de Dios. Así hace la mujer cananea: A pesar de la aparente injusticia que representan las palabras de Jesús, ella se somete y le da la razón. Podría haberse revelado y decir ¿y por qué el pueblo judío y no el nuestro? O ¿es que un judío es más que un cananeo? Pero no, ella le responde: “Tienes razón”.
La segunda condición necesaria para la fe es la confianza. La confianza requiere de una unión afectiva, porque exige el amor. Uno se fía de alguien por quien se sabe amado. La cananea insiste en que los perritos también comen las migajas de sus amos, porque ella sabe que Jesús no la va a dejar tirada.
Por último, la fe requiere de la fidelidad. Esta es una característica de la voluntad. La cananea no ceja en seguir a Jesús vociferando, insiste e insiste, porque sabe que sólo siguiendo a Jesús se sanará su hija. Es una perseverancia movida por el amor, no por intereses egoístas ni por cabezonería de salirse con la suya.
Si me sé amado de verdad por el Señor, le seré fiel, me fiaré y me someteré a sus criterios. Así alimentaré el don de la fe que recibí por el bautismo.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carmen: ¿Sabes que si tienes suficiente fe no te puede ir mal en el matrimonio?
Carlos: No. ¿Tan importante es la fe?
Carmen: Totalmente. Si no te aferras a tus criterios, te harás más humilde y acogerás la verdad del matrimonio como Dios lo pensó. Si te fías de Dios, acogerás a tu esposo como un don de Dios y verás en él o en ella tu ayuda adecuada. Y si eres fiel a la voluntad de Dios, cumplirás tu compromiso de amar a Dios en tu esposo todos los días de tu vida.
Carlos: ¿Y si quieres hacerlo, pero no te sale?
Carmen: Asegúrate de que tus criterios coinciden con los de Dios; después confía en que Él te ama y te irá ayudando y sé perseverante en tu entrega a Él y a tu esposo o esposa. El resto es cosa Suya.
Carlos: Gracias, Carmen. Me ayuda mucho lo que me enseñas sobre nuestra vocación. Realmente eres un don de Dios.

Madre,

Lo que Él quiera, como Él quiera y mientras Él quiera. En Él vivimos, nos movemos y existimos. Alabado sea Dios nuestro Señor.

RETIRO PARA NOVIOS EN GRANADA 29 SEPT – 01 OCT DE 2023

RETIRO PARA NOVIOS EN GRANADA 29 SEPT – 01 OCT DE 2023

Proyecto Amor Conyugal como parte y en colaboración con la Parroquia San Juan Pablo II de Granada os invita a participar en un retiro para Novios con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los novios en momento de discernimiento, que quieran vivir una Experiencia de Amor verdadero, y que quieran profundizar en la vocación al matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 29 de septiembre a las 18:00 h hasta el domingo 01 de octubre a las 17:30 h.

LUGAR: en la Casa de Espiritualidad San Juan Pablo II. C. Vía del Tranvía, 10, 18140 La Zubia, Granada
(Mapa: https://g.co/kgs/EUrvs5)

PRECIO: 310€ por pareja. (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

Suplemento económico para ayuda a otros novios: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros novios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si algunos novios no pueden asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

 

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción podéis pinchar aquí (La inscripción se abrirá el jueves 10 de agosto a las 20:00 horas)

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza o indicaros si estáis en lista de espera en caso de que no hubiese plazas disponibles.

Para consultar cualquier duda o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiros.granada@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Cosas muy feas. Comentario para Matrimonios: Mateo 15, 1-2. 10-14

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EVANGELIO

 

La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 1-2. 10-14

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron:
«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?».
Y, llamando a la gente, les dijo:
«Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».
Se acercaron los discípulos y le dijeron:
«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?».
Respondió él:
«La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».

Palabra del Señor.

Cosas muy feas.

Ya lo dice San Agustín: El Señor no se refiere a lo que sale de la boca como tal, sino a lo que sale del corazón. Puede que sea un mal pensamiento, y mancharía al hombre igualmente.
Una de las cosas más destructivas que puede salir del corazón y mancharme es la crítica. Nosotros que somos padres, cuando contemplamos a nuestros hijos que se critican el uno al otro, o cuando un hermano habla mal de otro, nos produce dolor. Queremos que nuestros hijos se miren con buenos ojos, se admiren mutuamente, se echen de menos, aprendan unos de otros, se ayuden… hablen bien unos de otros. Pues cuánto más nuestro Padre celestial, querrá que bendigamos (digamos bien) de nuestros hermanos.
Y hay un hermano muy especial, con el que Él ha querido bendecirme, para que le admire, que aprenda de él/ella, que hable bien de él/ella, con un respeto exquisito. Que le venere incluso por ser hijo de Dios. Y ese hermano es mi esposo, con el que Dios quiere que construya una comunión de personas muy especial, muy profunda y muy íntima. Pocas cosas hay más feas que hablar mal de mi esposo, que, en el fondo es hablar mal de mí mismo. No seamos ciegos que guiemos a nuestros hijos hacia el hoyo, mostrémosles la belleza del plan de Dios en nosotros. Esta planta, la de nuestro matrimonio y nuestra familia, la ha plantado nuestro Padre celestial, y no debe ser arrancada nunca. Hay que mirar la manera de que dé fruto abundante.

Aterrizado a la vida matrimonial:

(Pedro habla con su madre)
Pedro: Perdona, Mamá. Sé que te debo un respeto enorme, pero no te voy a consentir que digas que mi esposa es un poco mandona. A mí me parece que es una maravilla de mujer. Tiene sus defectos como todos, como yo mismo, pero la quiero tal como es y ahora es mi vida y mi prioridad. Tenemos que construir un matrimonio precioso juntos.
(Mientras, Ana, la esposa de Pedro habla con una amiga)
María: Perdona Ana. Eres una buena amiga, pero no puedo consentir que digas que mi esposo es un moro porque no le gusta que salga sola con vosotras. Mi marido es un hombre maravilloso. No quiero que vuelvas a criticarlo en mi presencia. A mí me gusta tal como es y le quiero con locura. Y desde luego que prefiero mil veces haber estado con él el viernes, por muy bien que os lo hayáis pasado.

Madre,

Bendecir a mi esposo es bendecirme a mí mismo, porque mi esposo es parte de mí. Sé que Dios es un Padre bueno, y quiere que Sus hijos estén unidos. Tengo que hacer muchos sacrificios para purificar mi corazón y no mirar a mi esposo con malos ojos. Ayúdame Madre, a mirarle con el corazón limpio para ver a Dios en él/ella. Te lo pido, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.