La segunda conversión. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 1-8

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

EVANGELIO

El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante
Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 1-8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.

La segunda conversión.

En el camino espiritual, igual que ocurre en el proceso de comunión Conyugal, hay una primera conversión y después es necesario que haya una segunda.
En la primera descubrimos a Dios, Su plan, Su Providencia, Su lógica… Entonces, admirados empezamos a seguirle y Él va ordenando nuestra vida. Pero llega un momento en que alcanzamos cierta armonía y ahí parece que nos estancamos. Es el momento de la prueba. Dios nos prueba permitiendo tentaciones y aparentes retrocesos. Es el momento de reconocer todo eso como parte del plan de Dios y permanecer en Él, entregados a Su plan, hasta que decida sacarnos de ahí y llevarnos Él. Es entonces cuando empezamos a volar.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Jorge: Esta mañana he vuelto a perder la oportunidad que me había puesto el Señor para seguir avanzando hacia Él y hacia la comunión contigo.
Lucía: Esta mañana me he puesto en plan exigente y borde contigo, perdona.
Jorge: Te perdono, pero el problema es que Dios me pone estas situaciones para crecer en humildad, para hacerme más manso, y prepararme para ser llevado por Él. Y no acabo de dejarme podar. Perdóname tú también, esposa porque mi respuesta ha sido horrible.
Lucía: Te perdono. Esta etapa no está siendo fácil, pero aunque no entendamos nada, sobre todo no debemos culparnos el uno al otro. Es Dios que nos quiere hacer Suyos.

Madre,

Cuántas oportunidades de poda nos perdemos por querer imponer nuestra justicia en lugar de dejar paso a la justicia de Dios. ¡Qué paciencia tiene con nosotros! Alabado sea por siempre.

2 comentarios en “La segunda conversión. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 1-8

  1. Thasmania Aguilar

    Se que puede sonar egoísta, pero en este momento sólo les pido oración por nuestro matrimonio y otros que están atravesando, situaciones y días duros.
    Gracias

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *