De tu Mano, Madre. Comentario para matrimonios: Juan 16, 12-15

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

De tu Mano, Madre.

Señor, hoy especialmente vamos de la Mano de Tu Madre a conoceros más.
En estas palabras nos dices que el Espíritu nos guiará a la verdad. Y dices que no hablará por cuenta propia. ¿Es el Espíritu Santo y no habla en cuenta propia? Luego comentas que todo lo que tiene el Padre es tuyo. ¿Dios Padre no tiene nada suyo? Y en muchas ocasiones nos dices que Tú no haces tu Voluntad sino la del Padre.
Vosotros, la Trinidad, que sois Dios, nunca pensáis en vosotros mismos. Sólo en hacer la voluntad del Otro. Sólo en entregaros, en amar.
Y yo, que soy tan, tan pequeño a vuestro lado, cuántas veces pienso en hacer mi voluntad, en que tengo razón. Claro, sin vuestra Luz, no veo. Y me miro a mí mismo. Y entonces me pierdo.
Señor, que haga como vosotros, que sólo piense en hacer vuestra Voluntad, que huya de la mía, y que sólo viva para entregarme.
Como hacías Tú, Madre. Que te sabías tan pequeña, la esclava del Señor. Y así fuiste la Llena de Gracia. Un día como hoy, un 13 de mayo, bajaste del Cielo para recordamos que miremos a Tu Hijo, a Cristo Eucaristía, que debía ser el centro de nuestra vida. Y a llamarnos con urgencia a un camino de conversión a través de la oración y la penitencia.
¡Gracias, Madre, llévanos de Tu Mano!

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Andrés: ¿Sabes qué día es hoy? ¡13 de mayo! Cuánto nos quiere Dios que mandó a su Hijo para salvarnos y revelarnos su infinito amor y luego a su Madre para recordarnos el camino.
María: Hoy es un día para rezar especialmente el mensaje de nuestra Madre en Fátima. Veía lo que se nos venía encima en un mundo sin Dios. Sin Dios estamos perdidos, sólo nos centramos en nosotros mismos, vivimos de cara a la galería y ya no sólo es que no seamos felices, es que cuánta infelicidad provocamos a nuestro alrededor.
Andrés: Sí. Y nuestra Madre, con esa delicadeza tan suya, no urge a volver a mirar a su Hijo, a poner en el centro de nuestro día a la Eucaristía. Ahí está Dios, que se ha sacrificado por nosotros, dándonos la vida, dándonos su Cuerpo cada día.
María: Y nos urge a la conversión de nuestro corazón, lo que sólo se puede hacer con un camino de oración y penitencia. Cómo suena esto a Proyecto Amor Conyugal: Cristo en el centro, de la mano de María, perseverando en un camino de oración y sacrificios y de purificación del corazón.
Andrés: ¡Claro, como que en Fátima y gracias a nuestra Madre empezó todo!

Madre,

mil gracias por llevarnos a tu Hijo. Por favor, que te hagamos caso. No hay tiempo que perder. Ayúdanos a perseverar con determinación. ¡Bendito y alabado sea Dios!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *