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RETIRO MATRIMONIOS CUENCA 25-27 NOVIEMBRE 2022

RETIRO MATRIMONIOS CUENCA 25-27 NOVIEMBRE 2022

Proyecto Amor Conyugal en colaboración con la Delegación Familia y Vida de Cuenca, os invita a participar en un retiro para Matrimonios, con el objetivo de adentrarnos juntos en la Verdad del Matrimonio (según San Juan Pablo II) y experimentar la Alegría del Amor (según el Papa Francisco).

¿A quién va dirigido este retiro? A todos los esposos unidos por el Sacramento del Matrimonio y que quieran vivir una EXPERIENCIA de AMOR juntos, estén en crisis o no. A todos los que quieran fortalecer y reavivar su Sacramento del Matrimonio.

FECHAS: Será desde el viernes 25 de noviembre a las 18:00h hasta el domingo 27 de noviembre a las 17:30h.

LUGAR: Hotel Cueva del Fraile en la Ctra. Buenache, Km 7, 16001 Cuenca
https://g.page/HotelCuevaDelFraile?share

PRECIOS: (Incluye alojamiento, pensión completa y gastos diversos)

– Adultos: 325 € por matrimonio.

Suplemento económico para ayuda a otras familias: Podéis aportar una cantidad adicional, a voluntad, que es muy importante para ayudar a otros matrimonios con dificultades económicas que quieren hacer el retiro.

Subvenciones: Si alguna familia no puede asistir por problemas económicos que nos lo comente, por favor.

INSCRIPCIÓN: Para realizar la inscripción, pincha aquí a partir del martes 25 de octubre a las  20:00 horas

¿Cuándo? Lo antes posible. Se suele llenar en pocos minutos.

Nos pondremos en contacto con vosotros para confirmaros la reserva de plaza y daros las instrucciones para realizar el pago o indicaros si estáis en lista de espera. En caso de que no hubiese plazas disponibles. Tendrán preferencia los matrimonios pertenecientes a la Diócesis de Cuenca.

Para consultar cualquier duda sobre el retiro o ponerte en contacto con nosotros, escríbenos a retiros.cuenca@proyectoamorconyugal.es

Sobre Proyecto Amor Conyugal: https://proyectoamorconyugal.es/acerca-de está compuesto por matrimonios católicos que profundizamos en nuestra vocación conyugal y que ayudamos a otros a convertir su matrimonio en algo GRANDE.

Limosna de dentro. Comentario para Matrimonios: Lucas 11, 37-41

EVANGELIO

 

Dad limosna, y lo tendréis limpio todo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 37-41

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.
Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo».

Palabra del Señor.

 

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Limosna de dentro.

La medida de la caridad es la de la necesidad del otro. Dar limosna al pobre es dar un bien mío para ayudarle a salir de su pobreza. Dar limosna de lo de dentro es amar al que necesita amor. ¿Cómo necesita mi esposo que le manifieste mi amor para sentirse más amado?
Dad limosna de lo que hay dentro y lo tendréis todo limpio.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Sol: ¿Qué puedo hacer para que te sientas más amado por mí?
Ángel: Experimentar que soy un valor para ti, no por lo que hago, sino por mí mismo.
Sol: Si yo te valoro porque llevas todos los días al colegio a los niños, por lo bien que gestionas los temas bancarios, por tu inteligencia… ¿Cómo puedo valorarte por lo que no haces?
Ángel: Precisamente porque me ayudas a ser mejor cuando no lo estoy haciendo bien. Conoces el valor que Dios ha puesto en mí que merece la pena que te esfuerces para rescatarme cuando estoy siendo soberbio o egoísta o irascible o perezoso… Necesito que creas en mí, que me excuses en tu corazón, que te conmuevas porque soy un necesitado de tu amor. Te necesito.

Madre,

El camino de la pureza tiene mucho que ver con el camino del amor. Dando limosnas de lo de dentro, purificamos nuestro corazón. Alabado sea Dios que nos ha entregado el don del amor.

Él, es más. Comentario para Matrimonios: Lucas 11, 29-32

EVANGELIO

 

A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.

 

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Él, es más.

Podemos tener la tentación de intentar manipular a Dios, que Él se adapte a lo que yo creo que son mis necesidades, en lugar de ponerme yo a Su disposición para lo que Él quiera hacer de mí. Pero esto no va así. Su dignidad no es comparable a la mía. Él es mucho más, mucho más que Jonás, que tan solo era un mensajero de la voluntad de Dios, Él es mucho más que Salomón y que toda su sabiduría, que representaba una pequeña parte de la Sabiduría de Dios. No gira el sol alrededor de la Tierra, porque el Sol es más grande. Pues bien, el importante es Él, Su voluntad, Sus designios, y yo, que no soy nada a Su lado, no puedo pretender que Él se alinee con mi plan.
¡Aquí estoy Señor! A tu servicio, para hacer Tu voluntad. Que toda rodilla se doble ante ti, Señor, en el cielo y en la tierra.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Juan: No sé cómo vamos a resolver este tema. Tú tienes fresco por las noches en verano y yo tengo un calor que no me deja dormir. Te pido que compremos un ventilador y tú no quieres. Me dices que, como subo la persiana hasta arriba, con la brisa del mar pasas frío. ¿Qué hacemos?
María: Juan, creo que ha llegado el momento de que dejemos de mirar lo que quieres tú y lo que quiero yo. Preguntémonos ¿qué quiere Dios de esta situación? Tú no quieres pasar calor, pero lo pasas. Yo no quiero pasar frío, pero paso frío. La cuestión está en ¿Qué quiere Dios que permite esta situación? ¿Cómo espera que actuemos en Su nombre como hijos de Dios?
Juan: Y ¿qué espera? Necesito una solución.
María: Pues de momento, el Señor no nos da una solución. Sigamos mirando qué quiere Él de mí y de ti en esta situación. Esa es la solución. Que dejemos de mirarnos y le miremos a Él, atentos a Él.
(Aquel día, Juan y María no encontraron una solución satisfactoria sobre el tema del ventilador, pero encontraron algo más grande: El deseo de estar al servicio del Señor.)

Madre,

No somos conscientes de ante quién estamos. Vivimos en la presencia de Dios y actuamos como si eso no fuese lo más importante. Hay mucha gente muy importante a mi alrededor, pero aquí hay Uno que es mucho más. Alabado sea Su Majestad, nuestro Rey de reyes.

Compensar nuestras quejas. Comentario para Matrimonios: Lucas 17, 11-19

EVANGELIO

 

¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 17, 11-19

Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».
Al verlos, les dijo:
«Id a presentaros a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias.
Este era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo:
«¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».
Y le dijo:
«Levántate, vete; tu fe te ha salvado».

Palabra del Señor.

 

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Compensar nuestras quejas.

Damos gloria a Dios cuando somos agradecidos, y nos hacemos soberbios cuando no lo somos, cuando exigimos más, cuando nos quejamos. En otras ocasiones hemos hablado de la importancia de tener a Dios presente en todo momento, y qué mejor manera que dándole las gracias por todo.
Dice la Aclamación anterior al Evangelio: Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Alberto: ¡Cuánto daño hacen las quejas! ¿verdad? Hieren nuestra relación, nuestra fe, nuestra esperanza… debería tenerlo más en cuenta porque me doy cuenta de que a lo largo del día me quejo bastantes veces.
Ana: Sí, a mí también me pasa. Cuando algo no sale como yo espero, cuando me toca esperar, cuando no actuáis como me gustaría… constantemente.
Alberto: En cambio, que pocas veces somos agradecidos.
Ana: Así es. Si yo fuera Dios, me quejaría de todos nosotros, porque no somos agradecidos. Está claro que Él no se queja, pero tiene motivos para hacerlo y eso es lo malo. Creo que debemos hacer algo para compensar todas las quejas de nuestra vida. Ayer hablábamos de tenerle presente todo el día. ¿Qué te parece si lo hacemos por la vía del agradecimiento?
Alberto: Me parece una idea estupenda. Señor, te doy gracias por esta esposa tan maravillosa.
Ana: Y yo por este esposo tan maravilloso y por la luz que le has dado hoy.
(Al cabo de unos días practicando el agradecimiento constante)
Hijos de Alberto y Ana: Papis, no sé qué os ha pasado, pero lleváis unos días que estáis más contentos y más sonrientes que nunca. Gracias Señor por mis papis.

Madre,

Gracias, gracias, gracias. No ponemos aquí la lista de cosas porque daría la vuelta al mundo, pero estos días, te iremos agradeciendo cosa por cosa. Alabado sea el Señor por tanto y tanto y tanto…

Una felicidad mayor. Comentario para Matrimonios: Lucas 11, 27-28

EVANGELIO

 

Bienaventurado el vientre que te llevó. Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».
Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

Palabra del Señor.

 

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Una felicidad mayor.

¿Quién no quisiera ser la Virgen María? ¡La Madre de Dios! No hay dignidad mayor entre los seres humanos. Ser Madre de Dios es un motivo para la felicidad ¿no? Menudo don… Pues cuando le dicen esto a Jesús, Él no responde que “no”, sería una barbaridad. Pero responde con una alternativa aún mejor: “Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”. Tela marinera. Según nos enseña Jesús, esto es motivo de mayor felicidad que ser madre de Cristo.
Y ahí anda, la humanidad, buscando la felicidad por los rincones… Las empresas de marketing y publicidad lo saben muy bien, y se aprovechan de ello: Los dispositivos de tecnología, el entorno gourmet, las experiencias turísticas, centros de relajación, centros de belleza… Tanto y tanto negocio que se mueve en torno a la búsqueda de la felicidad.
Pues nada, dichosos los que escuchan el Evangelio y lo cumplen. Lo demás son zarandajas, por muy bien que nos lo vendan.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Luisito: Mamá, ¿por qué los cuentos acaban con el “y fueron felices” y no cuentan cómo lo consiguieron?
Marisa: Pues por eso, porque son cuentos. Ellos nos saben cómo hacer felices a la gente. ¿Tú quieres que yo te enseñe un libro que sí te cuenta cómo ser feliz?
Luisito: ¡Vale!
Marisa: (Llama a voces a su esposo) Santi, tráete el Evangelio y vente, que Luisito quiere conocerlo.
Santi: Aquí estoy. Mira, Luisito, en este libro viene todo. Por ejemplo, te voy a leer este pasaje… “al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.”
Luisito: O sea, que si me quitan un juego y no me enfado ¿soy feliz?
Marisa: Por supuesto. Lo que te hace infeliz en esa situación es que te importen mucho tus juegos. Si te importan las personas más que las cosas y te importa más que disfrute tu amigo, serás feliz si se lleva tu juego ¿no? ¿A ti te importa que los demás sean felices?
Luisito: Sí. Me gusta verlos reír.
Santi: Pues si eso es lo que más te gusta, serás feliz, porque ya no te importará lo que te pase a ti.
Luisito: Vale, mañana me llevo un juego al cole a ver si consigo que me lo quiten.
Marisa y Santi: Jajaja…
Marisa: Anda, duérmete ya que es tarde.
Santi: Mañana seguimos leyendo del libro de la felicidad.

Madre,

Nos encanta leer la Palabra y paladearla. Y cuando la cumplimos, es verdad que tocamos la felicidad. Cielo y tierra pasarán, más Sus palabras no pasarán. Alabado sea Ntro. Señor por siempre jamás.