Archivo de la categoría: Proyecto Amor Conyugal

¿Mi puerta cerrada? Comentario para Matrimonios: Marcos 1, 1-8

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EVANGELIO

Enderezad los senderos del Señor.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 1-8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.
Una voz grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.”»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
– «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.
Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».

Palabra del Señor.

¿Mi puerta cerrada?

Siempre me había preguntado: Si Juan sabía que Jesús vendría bautizando con el Espíritu Santo, ¿Para qué bautizaba con agua? Ahora comprendo que necesito un “bautismo” de conversión, para poder recibir el bautismo en el Espíritu. Esto significa que primero debo desear seguir las pautas que marca el Evangelio, en mi matrimonio (Para empezar).
Son esas pautas que dicen que Dios debe ser lo primero en mi vida, y amar a mi esposo como Dios me ama a mí (Nada menos). Esto implica mucho sacrificio y mucha humildad para que el Espíritu pueda estar en mí. Y si no me preparo para ello purificando mi corazón con esfuerzos, con oración… en este adviento, no seré capaz de acoger al Niño en mi vida. No habrá Navidad en mi matrimonio por muchos adornos que haya puesto fuera. Dios va a nacer ¿Voy a allanarle el camino? ¿Voy a prepararle un sitio en mi casa? O tendré mi puerta cerrada cuando llame María para darle a luz. Tengo el convencimiento de que el Señor querrá venir a mi casa y me va a ayudar también a preparar mi corazón. Yo quiero recibirle.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Otra vez la he fastidiado, Marisa. Otra vez te he juzgado mal. Otra vez te he hablado en un tono que no te mereces. Te pido perdón, y me ofrezco para servirte en lo que necesites, para reparar el daño que te he causado.
Marisa (esposa de Carlos): No, Carlos. Yo también te he hablado mal. Yo también te he juzgado mal. Perdóname tú a mí también. Vamos juntos a pedir perdón al Señor y pedirle misericordia.
Ambos: Señor, lo estábamos intentando, y no íbamos mal, pero otra vez hemos caído y hemos roto nuestra comunión, y nuestros hijos nos han oído discutir. Perdónanos, Señor y danos fuerzas para hacerlo bien la próxima vez. Es el orgullo lo que impide que estemos el uno en el otro, es el egoísmo el que nos impide estar más pendiente del esposo que de mí. Es la vanagloria la que me hace pretender mostrarme mejor que mi esposo. Danos, Señor, la humildad necesaria para recibir a nuestro otro yo con la dignidad que merece, con la dignidad que tú le has dado. Señor, queremos hacerte hueco en nuestro amor. Que Tu amor nazca en nosotros esta Navidad. Amén.

Madre,

Tú que eres portadora del Amor, tráelo a nuestra casa, a nuestro matrimonio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

A las muchedumbres. Comentario para Matrimonios: Mateo 9, 35-10, 1. 5a. 6-8

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EVANGELIO

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 35-10, 1. 5a. 6-8

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el Evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».

Entonces dice a sus discípulos:

«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:

«Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis».

Palabra del Señor.

 

A las muchedumbres.

Celebramos hoy el día de san Juan Diego, y el 2º aniversario de la constitución de la Asociación Privada de Fieles Esposos Eucarísticos Misioneros de

Proyecto Amor Conyugal. ¡Felicidades a todos los que colaboráis en ella! Son dos intervenciones Marianas a través de las que el Señor quiere hacer llegar la buena noticia del Evangelio y sanar a las muchedumbres. ¡Cuantos frutos ha dado la advocación de Ntra. Sra. de Guadalupe en todo el mundo! Y ¡Cuántos frutos está dando la Madre del Amor Conyugal en tantos matrimonios y familias! Y cada vez en más sitios del mundo.

Pero el Señor necesita colaboradores para esta misión por el matrimonio y la familia. No queremos que te salgas de tu parroquia, no queremos que te salgas de tu movimiento, queremos que sigas viviendo tu fe allí, pero puedes colaborar de vez en cuando con la Madre para salvar a muchos matrimonios y familias. Si experimentas la llamada de la Madre, hazte colaborador de la Asociación y Ntra. Madre te dará el ciento por uno.

 

Aterrizado a la vida matrimonial:

Alicia: Es verdad que no colaboramos mucho en la evangelización y tenemos una llamada como cristianos a hacerlo. Hay muchos matrimonios que se acercan a Proyecto Amor Conyugal para que la Madre los sane como hizo con nosotros. ¿Qué te parece si nos ofrecemos a colaborar?

Jaime: Es que, no tenemos tiempo. Y, además, nosotros seguimos metiendo la pata muchas veces. ¿Quiénes somos nosotros para aconsejar a nadie?

Alicia: Podemos colaborar de muchas maneras, y además, nos dan la formación que necesitamos para hacerlo. ¡Venga, anímate, que te vas a alegrar!

(Y se apuntaron y Ntra. Madre les hizo vivir unas experiencias maravillosas colaborando con Ella)

(Si quieres hacerte colaborador de la Asociación que promueve y custodia el método Proyecto Amor Conyugal, pincha aquí: https://app.proyectoamorconyugal.es/ords/r/pac/pac/inicio y después en el botón “Hazte colaborador”)

 

Madre,

Envía matrimonios obreros a Tu mies, que este Proyecto Tuyo va muy rápido y necesitamos colaboradores. Gracias Madre por Tu obra en nosotros y a través de nosotros. Gracias por Tu llamada, bendita Madre.

Fruto del Sacrificio. Comentario para Matrimonios: Lucas 1, 26-38

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EVANGELIO

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de
Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José,
de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo:

«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era
aquél. El ángel le dijo:

«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu
vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande,
se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su
padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá
fin».

Y María dijo al ángel:

«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?».

El ángel le contestó:

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con
su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. También
tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses
la que llamaban estéril, «porque para Dios nada hay imposible».

María contestó:

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

Palabra del Señor.

 

Fruto del Sacrificio.

Celebramos hoy la preciosa solemnidad de la Inmaculada Concepción de María.
El centro de esta fiesta no es María, como podría parecer, aunque la
veneramos profundamente especialmente en este día. Pero el centro de nuestra
fe siempre es Cristo. Y me explico: Contemplaba el Santísimo expuesto junto
a una figura de la Santísima Virgen y veía cómo la Inmaculada Concepción de
María es fruto por anticipación de las gracias redentoras de Cristo. Ella
recibe el don de ser concebida Inmaculada, del Sacrificio de Su Hijo antes
de que se produjese. Podríamos decir que el Hijo es a su vez da a luz a Su
Madre, es Padre de Su divinización. Es decir, que hoy contemplamos en la
Inmaculada una obra maestra de Cristo.

También como esposos, nos acercamos a este pasaje del Evangelio contemplando
el momento en que dos esposos, como fruto de su matrimonio y de un acto
Conyugal santo, seguramente el más santo que ha existido y existirá jamás
por obra de la gracia, conciben a la Inmaculada. Mirando a María,
contemplamos ¡qué belleza incomparable tiene el plan de Dios para el
matrimonio! Alabado sea por siempre.

 

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Clara: Pedro ¿qué haces ahí tanto rato mirando a la Inmaculada?

Pedro: Estoy admirando la obra de Dios en el ser humano por vía de la
Santísima Virgen. Contemplo Su belleza, Su sencillez, Su humildad… y
contemplo el Corazón del Creador que la hizo.

Clara: Qué bonito y qué profundo, Pedro. ¿Me dejas contemplarla contigo?

Pedro: Sí, por favor, vente aquí a mi lado.

(Se quedan abrazados contemplando a la Inmaculada)

Pedro: Ella es fruto del Corazón del Padre, fruto del Sacrificio de Cristo y
fruto de la acción del Espíritu Santo. Pero lo que ya me acaba de derretir,
es que la mediación para todos estos frutos haya sido el don del Matrimonio,
haya sido el abrazo conyugal entre dos esposos. ¿Hasta ese punto es
importante para Dios nuestro vínculo matrimonial? Me sobrecoge, la verdad,
este gran misterio.

Clara: Desde luego que los designios de Dios son grandes, y Él hace
partícipe a la humanidad de toda Su grandeza. Es increíble cuánto nos ama.

Pedro: Es increíble.

 

Madre,

Muchas felicidades el día de Tu cumpleaños. Yo nací a la Vida el día de mi
bautismo, pero Tú naciste a la Vida el día de Tu Inmaculada Concepción.
Damos gracias a Dios por ti y por Tu Maternidad espiritual.

Sí y punto. Comentario para Matrimonios: Mateo 7, 21. 24-27

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EVANGELIO

El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 21. 24-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».

Palabra del Señor.

 

Sí y punto.

Cumplir la Palabra de Dios nos es fácil, pero aquí o ponemos toda la carne en el asador o la hemos liado bien liada. Nos lo jugamos todo a esa carta, y cuando digo todo es todo. Así que más vale que me ponga las pilas y me decida a esa determinada determinación que va a ser determinante, definitiva y detersoria. Me lo puedo decir más alto, pero no más claro. Así que, digo Sí y cuando digo Sí es que Sí. Y no tengo más que añadir.

 

Aterrizado a la vida matrimonial:

Jaime: Luisa ¿te quieres casar conmigo?

Luisa: Si ya nos casamos hace 30 años.

Jaime: Ya, pero quiero tomar conciencia del compromiso que adopté contigo y con el Señor. Lo que te dije aquel día es muy serio, y toda mi credibilidad, mi dignidad, mi futuro, mi felicidad, mi salvación… todo depende de que cumpla con ese compromiso. Todo, todo, todo, depende de que me entregue a ti y te acoja tal como eres. Así que, vuelvo a decírtelo, ¡que sí! Que te amo, que haré cualquier cosa por ti y por tu salvación, que no me importo un bledo, porque sólo me importas tú.

Luisa: Me encanta cómo eres, Jaime. Me encanta tu determinación. Seguro que al Señor también le encantas.

 

Madre,

Sí y punto. Alabado sea el Señor.

Con la lengua fuera. Comentario para Matrimonios: Mateo 15, 29-37

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EVANGELIO

Jesús cura a muchos y multiplica los panes.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 29-37
En aquel tiempo, Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él.

Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies, y él los curaba.
La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino».
Los discípulos le dijeron:
«¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?».
Jesús les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis?».
Ellos contestaron:
«Siete y algunos peces».
Él mandó que la gente se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente.
Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.

Palabra del Señor.

Con la lengua fuera.

El Señor se compadece de los necesitados ¡siempre! Lo sabemos bien porque a nosotros nos lleva con la lengua fuera para atender a tantos esposos que necesitan conocer la grandeza y la belleza de su vocación. Es para lo que han sido creados y muy pocos son conscientes del regalo tan tremendo que han recibido de Dios, y del poder del Sacramento, que es su mayor poder.
Él nos proporciona sobre todo ese alimento que sacia y que llega hasta la vida eterna.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Marisa: Este fin de semana ¿Lo tenemos libre?
Ramón: Qué va. Tenemos retiro.
Marisa: después de atender durante la semana varios matrimonios tutelados y de que el fin de semana pasado tuvimos varios grupos de catequesis, parece que no nos hemos merecido un descanso.
Ramón: Bueno Marisa, merecernos no nos merecemos nada. Simplemente hemos hecho lo que teníamos que hacer. Hemos estado al servicio de Ntra. Madre para que Ella actúe en tantos matrimonios. El Señor se compadece de ellos y nos necesita. Es un honor que cuente con nuestras pequeñas fuerzas. ¿No te parece?
Marisa: La verdad que sí. Perdona, era una tentación. No se me ocurre nada mejor que hacer el próximo finde. Gracias Señor por seguir contando con estos pobres instrumentos Tuyos.

Madre,

Aquí estamos, a Tu servicio, para lo que Tú quieras. Alabado sea Nuestro Señor.