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EVANGELIO
Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 27-32
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo «No cometerás adulterio». Pues yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: «El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio».
Pues yo os digo que si uno repudia a su mujer – no hablo de unión ilegítima – la induce a cometer adulterio, y el que se case con la repudiada comete adulterio».
Palabra del Señor.
Es la bomba.
El hombre y la mujer, fueron creados desde el principio para hacerse uno mediante un amor de comunión. El deseo es normal que exista, porque forma parte de nuestra estructura sicosomática y nuestro cuerpo fue creado para provocar una perenne atracción entre ambos, pero también el resto de nuestra masculinidad y feminidad fueron creadas para esa atracción, e incluso hay inscrito en nuestro corazón un deseo de unión espiritual. Cuántos matrimonios hay que necesitan un camino de espiritualidad conyugal y cuando lo encuentran descubren lo que realmente les satisface.
Lo cierto es que hay inscrito en nuestro corazón un deseo de entregarnos y entregarnos nuestra vida. La grandeza de la relación hombre-mujer está ahí, en responder a esa llamada a la entrega mutua total. Normalmente admiramos cuando alguien se entrega en cuerpo y alma a una misión. Por eso, el matrimonio es algo tan admirable, que provoca la admiración de niños, jóvenes y todo el que nos rodea. En el fondo es lo que todos los que comparten esta vocación desean más que cualquier otra cosa.
Aterrizado a la vida Matrimonial:
Alberto: ¿Sabes que desde que tú y yo estamos acercándonos a vivir nuestro matrimonio como Dios lo pensó muchos de los que nos conocen se acercan a pedirme consejo?
Marta: Es que el matrimonio verdadero es súper atractivo. Es difícil, porque somos egoístas y orgullosos y nos cuesta mucho entregárnoslo todo, pero cuando lo haces y se activa el amor de Dios entre nosotros, es realmente una preciosidad.
Alberto: Cómo es posible que una creación de Dios tan hermosa se haya degradado entre la gente hasta el punto de considerarlo algo esclavizante o limitarlo a las relaciones sexuales. Es tan cutre…
Marta: Por eso nosotros, tenemos esa responsabilidad de evangelizar mostrando la obra de Dios entre nosotros. Un amor así, brilla más que las estrellas.
Alberto: Tú sí que brillas más que las estrellas.
Marta: Jajaja. ¿Me dejas que me pierda en tu galaxia?
Alberto: Jajaja, tienes difícil eso de perderte, porque mi galaxia sólo tiene y sólo tendrá una estrella… y encima es la más bonita de todas. Como para no verla.
Marta: Te amo.
Madre,
Dale las gracias al Padre de nuestra parte por este don del matrimonio y al Hijo por el don del Sacramento, que ya es la bomba. Alabado sean el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.