Normas, normas, normas. Comentario para Matrimonios: san Marcos 2, 23-28

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Evangelio del día

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 23-28

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.
Los fariseos le preguntan: «Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».
Él les responde: «¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, como entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que sólo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a los que estaban con él?».
Y les decía: «El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Normas, normas, normas.

¿Cuántas normas de la sociedad seguimos? ¿A quién queremos agradar, a Dios o a los hombres? Si os dais cuenta, el mundo, la sociedad, nos quiere decir qué debemos hacer, qué debemos pensar, cómo debemos hacerlo, cómo debemos actuar, cómo debemos vestir… y, muchas veces, lo hacemos porque así quedamos bien y no quedamos como los “raritos”.
Debemos ordenar nuestras prioridades, saber Quién es nuestro Señor y seguirle a Él, ordenar nuestra vida según Él manda. En nuestro matrimonio ocurre igual, no nos debe dar apuro ir a misa cada día, ir juntos a los planes, hacer oración, darnos la mano, tener muestras de cariño, quizás, renunciar a algún plan porque no nos parece adecuado… debemos mostrar la gracia de ser hijos de Dios y la belleza del sacramento del matrimonio y la familia.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Marina: Cariño, Laura me ha ofrecido ir, en Semana Santa, cuatro días a su casa de la playa con todas las amigas.
Juan Pablo: ¡Qué planazo! ¿Qué días sería? porque así, me organizo para trabajar desde casa y vigilo a los nenes. Así descansas un poco y desconectas.
Marina: No estoy segura si esto es lo que “debo” hacer, me voy a misa y lo voy a poner en oración, así seguro que lo veré más claro.
(Al volver de misa)
Juan Pablo: Marina, no sé qué te ha dicho el Señor, pero yo también lo he rezado y creo que es mejor que no vayas, porque es una época que siempre vivimos toda la familia en oración, preparándonos para la muerte del Señor. Por otro lado, de cara a los nenes, no es un buen ejemplo… ¿no crees?
Marina: ¡Juan Pablo cómo te quiero!, el Señor me ha dicho lo mismo. Quiero mucho a mis amigas, pero estas fechas son para vivir en familia, en oración e intentando unirnos a Su Pasión. También es bueno que los niños vean que seguir al Señor, a veces, puede suponer decir que no a algunos planes; no digo que sea malo el plan, ni que vayamos a hacer ningún escándalo, pero en este momento no es lo que debo hacer.

Madre,

Que sepamos discernir qué quiere el Señor en nuestra vida, nuestro matrimonio y para nuestra familia y tengamos la fortaleza de hacerlo. ¡Bendito sea el Señor!

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