Archivo por días: 29 mayo, 2015

¿Qué me mueve? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 11, 27-33

EVANGELIO
¿Con qué autoridad haces esto?

Lectura del santo evangelio según san Marcos 11, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron:
-«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad? »
Jesús les respondió:
-«Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme.»
Se pusieron a deliberar:
-«Si decimos que es de Dios, dirá: “¿Y por qué no le habéis creído?” Pero como digamos que es de los hombres… »
(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)
Y respondieron a Jesús:
-«No sabemos.»
Jesús les replicó:
-«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto.»

Palabra del Señor.

¿Qué me mueve?
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Jesús hace esta pregunta sobre Juan para que se cuestionaran los que le intentaban poner a prueba. En el fondo viene a preguntarles: ¿Actúas buscando tu seguridad o la gloria de Dios?.

Mira en cualquier momento, en cualquier acto y pregúntate por tu motivación para hacerlo. ¿Lo haces por ti?, pues Cristo no te revelará su Verdad, ni su Camino. Porque su intimidad no se descubre si buscas tu seguridad, tu comodidad o tu éxito. A medida que buscamos la gloria de Dios, vamos entendiendo su Camino, descubrimos en nuestra vida la providencia divina que nos encamina hacia Él.

Dice San Juan Pablo II en la catequesis del 19 de enero de 1980 ‘La “afirmación de la persona” no es otra cosa que la acogida del don, la cual, mediante la reciprocidad, crea la comunión de las personas’. Lo que nos permite descubrir qué es ser persona, es acoger todo, como dones que Dios nos ha dado y principalmente acoger a nuestro esposo como un don de Dios. Fruto de la reciprocidad de esta acogida mutua, es la comunión, la unión común entre ambos.

No descubrimos la belleza de la comunión, si no acogemos al esposo como un don de Dios. Cristo sólo me revela sus misterios si soy sincero en esa búsqueda de la gloria de Dios con mi oración y mis actos.

Tal como pide el Papa que hagamos a diario, oramos por el sínodo de la familia:
http://proyectoamorconyugal.es/oracion-a-la-santa-familia/

Un regalo bien envuelto. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 11, 11-26

EVANGELIO
Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios

Lectura del santo evangelio según san Marcos 11, 11-26
Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, derecho hasta el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo:
-«Nunca jamás coma nadie de ti.»
Los discípulos lo oyeron.
Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.
Y los instruía, diciendo:
-« ¿No está escrito: “Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos” Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos.»
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él.
Cuando atardeció, salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús:
-«Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.»
Jesús contestó:
-«Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá.
Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis.
Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas. »

Palabra del Señor.

Un regalo bien envuelto.
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

Nuestra camino de fe hacia el Dios no consiste en que tenemos que poner mucho de nosotros. En realidad, nuestro esfuerzo debe consistir en quitar mucho de nosotros para dejarle espacio al Espíritu y que Dios ponga de lo Suyo en nuestro interior.

Imaginémonos que nos hacen un regalo y nos dicen que es una auténtica joya de un valor incalculable. Por fuera vemos una caja de cartón, con muy buena presentación. Una caja que en realidad, aparenta más de lo que es: Si se moja se estropea, si la golpeas se agujerea y no resiste mucha presión ni mucho peso, o cederá y se hundirá. Ahora imaginemos que nos quedamos toda la vida mirando y alabando la caja e intentando darle más valor del que tiene, pero no miramos la joya que, quien nos la entregó, ha metido en su interior.

Aquel templo del que habla el Evangelio, fue destruido, y tal como ya profetizó el Señor a la samaritana, algún día adorarían a Dios en Espíritu y en Verdad. Ahora Dios no reside en un templo, sino que el templo es nuestro cuerpo. Nosotros somos esa bonita caja y el Espíritu del Dios reside en nuestro interior. Es el Espíritu el que da valor al conjunto.

“Mi casa es casa de oración” dice el Señor. Nuestro cuerpo es la casa de Dios y es lugar de oración. No trates a tu esposo según la envoltura que ves porque es frágil, no negocies con sus debilidades, no convirtáis vuestra relación en una cueva de ladrones. Tratemos a nuestro esposo como templo de Dios. Es un sagrario. Y es sagrado.

Oramos por los frutos del sínodo de la familia:
http://proyectoamorconyugal.es/oracion-a-la-santa-familia/