Deja que Su Luz entre. Comentario para matrimonios: Mt 4, 12-17

Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ

Evangelio del día.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 12-17

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Deja que Su Luz entre.

El Señor ha venido a traer la Vida a todos los que viven en tinieblas y en sombra de muerte. Cuánta luz refleja un matrimonio que vive el Reino Dios en su vida, que vive en intimidad con el Señor; se nota la paz, la alegría, y cuando llegan situaciones difíciles, ya no las viven sumidos en la oscuridad de no entenderlas, las viven con confianza, sabiendo que todo forma parte del plan de Dios para ellos, que todo al final tiene un sentido porque están en las manos de quien es Señor del Cielo y la Tierra. Hoy muchos matrimonios viven en la oscuridad, sin ninguna intimidad compartida, de un lado a otro, arrastrados por un consumismo de caprichos, pasiones. Pero el Señor es la Luz, y cuando llega a un matrimonio surge la vida y la vida se transmite. Solo con su pequeño sí, el Señor es capaz de hacerlo todo nuevo. Y entonces se convierten poco a poco en apóstoles. ¿Estáis dispuestos a dejar entrar a Cristo en vuestro matrimonio?

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Juan: Hoy, Elena, quiero dar gracias a Dios por habernos rescatado de nuestra oscuridad; dar gracias, por habernos puesto a Ramon y Sofía como tutores ¡Qué luz más grande son para nosotros!
Elena: Sí, han sido una bendición para nosotros, entregan su vida por nosotros. Nos han llevado a Dios con tanto amor que hoy después de un año desde que el Señor nos rescatara de la muerte y pusiera luz en nuestra vida, es un día solo para agradecer. Nos ha costado y nos sigue costando mucho esfuerzo, pero merece la pena.
Juan: Todavía nos queda un largo camino, pero echando la vista atrás, hemos hecho un camino que, aunque no exento de esfuerzo, claro que merece la pena. Ahora vemos luz y tenemos esperanza; y sobre todo, hemos aprendido a confiar en el Señor.
Elena: Esta es la historia de salvación que Dios ha querido para nosotros. ¡Cuánta gracia derramada!
Juan: Pues ¿Qué te parece que para celebrar este primer aniversario de vida vayamos a la Eucaristía y demos gracias a Dios como se merece?
Elena: Pues genial, no creo que haya mejor forma de celebrarlo.

Madre,

Llévanos de tu mano a quien es la Luz, para que nunca vivamos en oscuridad. ¡Bendita seas por siempre Madre!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *