En el corazón. Comentario para matrimonios: Lucas 2, 16-21

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Evangelio del día

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

En el corazón.

¡Feliz Año Nuevo! Hoy empieza un nuevo año y qué mejor manera para hacerlo que de la mano de la Virgen María, celebrando su divina Maternidad.
Dios acaba de nacer en Belén, vayamos corriendo igual que los pastores, con un corazón pobre y humilde, para adorarle y glorificarle, con el firme propósito de seguir haciéndolo todos los días del año nuevo que comienza.
Acudamos siempre a nuestra Madre que guardaba todo en su Corazón Inmaculado y aprendamos a mirar a nuestro esposo, acogiéndole en todo, huyendo de rechazar sus diferencias y guardando en el corazón lo que no entendemos, para meditar la grandeza de nuestro sacramento que siempre nos lleva a Jesús.

Aterrizado a la vida Matrimonial:

Antonio: María te veo un poco seria ¿ha pasado algo?
María: Sí Antonio, estoy un poco triste con los comentarios de ayer de tus hermanos.
Antonio: No se lo tengas en cuenta, dijeron cosas que no eran del todo verdad.
María: Si, pero no pueden dejarse llevar y exagerar algunas cosas que dijeron sacándolas de contexto.
Antonio: Ya lo sé, se pasaron bastante, pero no se lo podemos tener en cuenta. Ya he hablado con ellos, se han dado cuenta y se han disculpado. Además, a mí me dio un poco igual, solo me da pie a rezar un poco más por ellos, para que no vuelva a pasar.
María: Antonio eres maravilloso, tienes un gran corazón, a pesar de lo que dijeron de ti, no se lo has tenido en cuenta. Me siento muy agradecida por ser tu esposa.
Antonio: Tampoco exageres, no me puedo enfadar por cosas que no son verdad, además, si me hubiera defendido les hubiera dado más pretexto para seguir. A veces es mejor callar y dejar que pase sin darle importancia.
María: Tienes razón, muchas veces es mejor guardar estas cosas en el corazón y no tenerlas en cuenta, lo fácil es criticar y juzgar.
Antonio: Entonces a sonreír y a seguir celebrando la Navidad que ahora es lo más importante

Madre,

Ayúdanos a llenar el corazón de lo que no entendemos para ofrecerlo por nuestro esposo y ponerlo a los pies de tu Hijo en el pesebre. Gloria y alabanza a Dios que ha nacido en Belén.

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