Quedar por encima. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 10, 35-45

Quien se impone a su esposo/a, no es más grande por ello y habrá desperdiciado su vida. Si le entrega su vida para amarlo/a y rescatarlo/a, como hizo Cristo, ¿qué misión hay más grande?

EVANGELIO

El Hijo del hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
«Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir».
Les preguntó:
«¿Qué queréis que haga por vosotros?».
Contestaron:
«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
Contestaron:
«Podemos».
Jesús les dijo:
«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que s para quienes está reservado».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, llamándolos, les dijo:
«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.
Notas: Próximas misiones.

  • Retiro en Barcelona: 26, 27 y 28 de octubre (Casa de Espiritualidad María Inmaculada. Tiana). Infórmate aquí: http://wp.me/p6AdRz-1mY
  • Anuncios en Madrid noviembre:
    • Viernes 16 a las 20h en San Jorge
    • Fuenlabrada: Domingo 18 a las 18:30 en San Esteban Protomártir
    • Martes 20 a las 20:30h en San Juan Crisóstomo
  • Retiro en Valladolid: 23, 24 y 25 de noviembre (Casa de Espiritualidad Sagrado Corazón) Apertura de inscripciones jueves 18/10 a las 20h. Infórmate aquí: http://wp.me/p6AdRz-1px
  • Retiro en Pamplona: 14, 15 y 16 de diciembre (Casa de Javier) Apertura de inscripciones el día 31 de octubre.
  • Ver más en http://proyectoamorconyugal.es/misiones-y-noticias/

Quedar por encima.

La realidad es que cuando me impongo a la voluntad de mi esposo, es porque no soy más que él o ella. No es más grande el que más se impone, sino el que da su vida por sus amigos.
Si dedico mi vida a intentar estar por encima ¿Qué habré obtenido al final de mis días? Habré desperdiciado mi vida.
Cristo en cambio, quiso entregar Su vida en rescate por muchos. Eso sí que es vivir una vida grande, por la que merece la pena vivir. Si hago eso como Él, ¿qué misión hay más grande que esta?

Aterrizado a la vida matrimonial:

Carlos: Ayer me encontré con Pablo y Ramón. Dos antiguos amigos míos. Pablo era un chico de buena familia, un hombre de éxito que siempre se consideró superior a los demás. Dedicó su vida a ser más y más. Su mujer, después de 12 años, no le parecía que fuese suficiente para él, así que se divorció y se unió civilmente a otra, pero aquella relación tampoco se satisfizo. Luego tuvo un par de relaciones más, que acabaron también rompiéndose. Pablo no encontraba ninguna esposa lo suficientemente buena para él, ni amigos suficientemente buenos para él… Pablo desperdició su vida y se quedó solo.
Laura (mujer de Carlos): Qué pena de vida. ¿Y Ramón?
Carlos: Ramón empezó igual que Pablo. Estaban muy unidos. Pero él recondujo su vida cuando estuvo a punto de romper su matrimonio. Tuvo una conversión y decidió cumplir su compromiso, el que adquirió en la boda, de entregarle su vida a su esposa. Pasó unos años muy duros, porque su esposa se había distanciado mucho de él. Había perdido la confianza en él, y seguía muy herida por el daño que él le había hecho durante tantos años. Pero Ramón se entregó y se entregó, y renunció a todo, para amar a su esposa, hasta que la reconquistó. Ramón tuvo que humillarse muchas veces, pero hoy veo a Ramón como el tío más grande que he conocido.

Madre,

La dignidad la da el amor, no los éxitos ni el poder terrenal. Haznos dignos, Madre, de nuestro Padre. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

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