No noto que me quieras. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Marcos 8, 11-13

EVANGELIO

¿Por qué esta generación reclama un signo?
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 11-13

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo:
«¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación».
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Palabra del Señor.

Nota: Próximas misiones

  • Anuncio en Pamplona: Domingo 11 de marzo a las 13h en la Parroquia de San Fermín.
  • Retiro en Sevilla: 4 a 6 de mayo (No se ha abierto aún la convocatoria. Os mantendremos informados)

No noto que me quieras.

Jesús suspira profundamente. Se va, sin dar explicaciones. Parece que se marcha enfadado. Exigirle pruebas a Dios es muy feo y no somos quién para hacerlo. A veces actuamos como los fariseos y pedimos señales a Dios, cuando tenemos todos los días signos del inmenso amor que nos tiene. ¿Qué más signo que la vida? ¿Qué mas signo que la Eucaristía? ¿Qué más signo que el de Jesús que se entrega en la Cruz por ti y por mí?

Aterrizado a la vida matrimonial:

Teresa: Hace tiempo que no noto que me quieras. Necesito una prueba de que me quieres.
Manolo: ¿Una prueba? Me he casado contigo. ¿Más pruebas quieres? Te he entregado mi vida. Soy la única persona en el mundo que te ha entregado la vida y por tanto, soy la persona que más te quiere en el mundo ¿No te parece?
Teresa: Ya, pero últimamente, parece que te has olvidado de que me entregaste tu vida, porque no hace más que pensar en ti.
Manolo: Touché. Tengo que mejorar, lo sé. Pero mi “sí” ha sido, es y será definitivo. Te amo Teresa, hasta que la muerte nos separe. Te pido perdón por las veces que no te doy todo lo que necesitas. Y le pido a Dios que me ayude a ser fiel en mi promesa de amor a ti. Porque Él es fiel y Él no nos deja nunca.
Teresa: Te pido perdón yo a ti por pedirte una prueba de amor. Eso no es amar. No sé qué me pasa, pero últimamente estoy un poco triste. ¿Me ayudas?
Manolo: Claro, mujer. Encantado de ser tu ayuda adecuada.

Madre,

Cuántas veces discutimos porque no recibimos una prueba de amor. Jesús se va sin dar ninguna prueba. El amor no exige pruebas, pero a Jesús, después de su entrega hasta la muerte, sí que no tenemos derecho a pedirle pruebas. Sólo podemos dirigirle agradecimientos. Gracias, Señor. Gracias.

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