Dónde pongo el listón. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Lucas 12, 13-21

Si no tengo amor real, en mi día a día, en mi vocación, no soy nada. Amo a Dios tanto como ame a mi esposo/a. Para amarlo/a más, tengo que entregarme más.

EVANGELIO

¿De quién será lo que has preparado?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 12, 13-21

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:
«Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia».
Él le dijo:
«Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?».
Y les dijo:
«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola:
«Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose:
“¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”.
Y se dijo:
“Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”.
Pero Dios le dijo:
“Necio, esta noche te van a reclamar el alma, ¿de quién será lo que has preparado?”
Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».

Palabra del Señor.
Notas: Próximas misiones.

  • Retiro en Barcelona: 26, 27 y 28 de octubre (Casa de Espiritualidad María Inmaculada. Tiana). Infórmate aquí: http://wp.me/p6AdRz-1mY
  • Anuncios en Madrid noviembre:
    • Viernes 16 a las 20h en San Jorge
    • Fuenlabrada: Domingo 18 a las 18:30 en San Esteban Protomártir
    • Martes 20 a las 20:30h en San Juan Crisóstomo
  • Retiro en Valladolid: 23, 24 y 25 de noviembre (Casa de Espiritualidad Sagrado Corazón) Apertura de inscripciones jueves 18/10 a las 20h. Infórmate aquí: http://wp.me/p6AdRz-1px
  • Retiro en Pamplona: 14, 15 y 16 de diciembre (Casa de Javier) Se abrirá la inscripción el día 31 de octubre a las 20h.
  • Ver más en http://proyectoamorconyugal.es/misiones-y-noticias/

Dónde pongo el listón.

Hoy celebramos la memoria de San Juan Pablo II. Un gran don de Dios que nos ha mostrado la belleza y la grandeza del matrimonio. ¡Gracias San Juan Pablo!

Puede que estemos muy pendientes de cosechar tesoros en la tierra. A veces de cosas materiales y otras veces de intangibles, como es la fama o la imagen que tienen de mí, o gestos de cariño de los demás. Quizás me dedico a quedar muy bien con unos y con otros, procurando que digan cosas muy bonitas de mí, pero después, llego a casa y estoy con el careto y no me esfuerzo en agradar al esposo que Dios me dio, ni en servirle, ni en ayudarle en sus carencias para que crezca.

¡Dios me está mirando! Y yo debería actuar como si Él fuese mi único espectador. Cultivando mi imagen ante los demás, atesoro tesoros en la tierra, porque todo el mundo me va a decir maravillas, pero ¿dónde quedará todo eso cuando muera? Además, al final todo se sabrá, y todo saldrá a la luz, como dice otro Evangelio. Y yo quedaré en evidencia ante todos.

Prefiero luchar por el tesoro que perdura, y es el que Dios va pudiendo “ahorrar” por mí en el cielo, gracias a mis pequeñas obras de caridad. Esas que quizás nadie vea nunca y nadie me agradezca nunca. Si no tengo amor, amor real, en mi día a día, en mi vocación, no soy nada. Pero si me esfuerzo para ser un buen esposo, lo tendré todo, porque Dios me lo dará. Tendré la plenitud, la felicidad y al final, la vida eterna.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Matrimonio Tutor (Habla ella): Mira Mónica, yo tenía muchos detalles con la gente, porque buscaba su cariño. Si me volcaba con ellos, ellos me querrían. En cambio, con mi marido, no era así. No me sentía valorada por él, así que me centré en los demás, que sí sentía que me valoraban y me agradecían, y me decían cosas preciosas. Me distancié de mi esposo y sólo veía lo negativo suyo. Cuando se enfadaba él no soportaba su negatividad y el mal ambiente que generaba, y cuando era yo la que me enfadaba, lo veía muy justificado porque él no estaba entregándose a mí como yo consideraba que debería. Así que todo en él era malo y todo en mí era victimismo. Creí que era muy buena porque me estaba entregando mucho a los demás, pero realmente me estaba convirtiendo en una “cosechadora de complacencias” en esos gestos de cariño y agradecimientos, que recibía.
Mónica: La verdad es que, todo lo que me estás contando me suena bastante familiar. Y ¿qué pasó?
Matrimonio Tutor (Esposa): Entendí que, si no le amaba tal como es él, y dejaba de juzgarle desde mi mirada oscura; si no era capaz de verle como un don de Dios y amarle así, no tenía nada. Mi fe era una farsa y mi amor no era verdadero porque no reflejaba el amor de Dios. Solamente “cosechaba complacencias”, y eso no es amar.
Matrimonio Tutor (Esposo): Ella pecaba sobre todo de pensamiento (Se puede pecar de pensamiento, palabra, obra y omisión). Entonces, le pidió a Dios que le ayudara a purificar sus pensamientos y puso mucho de su parte intentando mirarlo todo con los ojos de Dios, que lo ve todo con amor, que no es acusador. Y ser ella un instrumento de Dios en ese amor que Dios quiere dar. ¡Eso sí que es amar! Yo la admiro mucho por haber luchado tanto.
Matrimonio Tutor (Esposa): Ahora sé que amo a Dios tanto como ame a mi esposo. Y ahora sé que para amarle más, lo que tengo que hacer es entregarme más, así que, yo decido dónde pongo el listón del amor.

Madre,

En este mundo caduco, tengo la oportunidad de mostrarle a Dios cuánto le amo. Después ya, no podré. Es mi oportunidad de responder a Su inmenso amor, amando como Él. Ayúdame, Madre. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. San Juan Pablo II, ruega por nosotros.

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