Diferencia entre “caer” y “obrar”. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 13, 36-43

Mi esposo/a tiene defectos, normal. Pero yo lo/a amo así. Sé que lucha por mejorar. Y yo he sido creado como una ayuda, para animarlo/a a que siga luchando hasta que Dios le conceda la Gracia.

EVANGELIO

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 36-43

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
Él les contestó:
«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles.
Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor.

Notas: Próximas misiones.

  • Retiro en Madrid: 7, 8 y 9 de septiembre (Casa de Cristo Rey) Completo.
  • Retiro en Madrid: 14, 15 y 16 de septiembre (Casa de Cristo Rey) Completo.
  • Retiro Málaga y Mallorca en Málaga y campamento para los niños: 05, 06 y 07 de octubre. Casa Diocesana. Infórmate aquí: http://proyectoamorconyugal.es/?p=4926
  • Retiro en Barcelona: 26, 27 y 28 de octubre (Casa de Espiritualidad María Inmaculada. Tiana).
  • Retiro en Valladolid: 23, 24 y 25 de noviembre (Casa de Espiritualidad Sagrado Corazón)
  • Retiro en Pamplona: 14, 15 y 16 de diciembre (Casa de Javier)

Diferencia entre “caer” y “obrar”

¿Quiénes son trigo y quiénes cizaña? Solemos situarnos en el bando de “los buenos” ¿pero en qué bando estamos realmente? Porque hoy el Señor habla de dos bandos: Los ciudadanos del Reino y los partidarios del Maligno. Lo de “ciudadanos del Reino” puede hacer que nos sintamos identificados, porque el Bautismo nos dio el “permiso de residencia” y ya sólo falta intentar no salirse. Lo que sí es seguro es que no somos partidarios del Maligno. Intentamos seguir al Señor y transmitir Su Palabra.

Hay una diferencia entre “caer” en la tentación y “obrar” la iniquidad. Depende de nuestra intención. Si luchamos por no caer, el Señor lo comprende. Sabe que somos débiles y nos ama así. El problema es dejarse llevar o/y hacer daño con intención. Por tanto, los ciudadanos del Reino somos aquellos cuya intención es hacer la voluntad del Rey, la voluntad de Dios. ¿Caemos? Sí, normal. ¿Cómo no vamos a caer si somos miserables? Pero intentando no caer.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Jaime: Mi esposa tiene defectos. A veces se pone nerviosa y un poco insoportable. A veces sólo ve lo más negativo de mí, y le cuesta aceptarlo, otras veces es orgullosa, otras veces soberbia y no quiere admitir sus defectos… Sí, mi esposa tiene defectos, normal ¿qué esperaba? ¿Qué fuera perfecta? Pero yo la amo así. Sé que lucha por mejorar, y a veces le sale peor y otras mejor. Y yo he sido creado como una ayuda, para animarla, que siga luchando, que no pierda la esperanza, que recuerde que Dios es misericordioso y le ama tal como es.
Teresa (Esposa de Jaime): Mi esposo también tiene defectos. A veces es impulsivo y se cabrea, otras veces es demasiado duro con los niños, otras le cuesta profundizar, otras es egoísta… Pero sé que él se arrepiente, pide perdón y lucha por hacerlo mejor cada día. Que desaparezcan todas esas debilidades, depende de Dios, y él está dispuesto a seguir luchando hasta que Dios le conceda la Gracia. Le amo tal como es, y mi mayor regalo sería ayudarle con cariño y paciencia a que no muriese nunca.
(Esto es se un matrimonio ciudadano del Reino).

Madre,

A veces nos viene bien caer, para hacernos humildes, reconocer nuestra poquedad y nuestra miseria. Te pedimos la gracia de la perseverancia, para poder estar algún día junto contigo en el Reino de los Cielos. Alabado sea Dios que nos regala esta oportunidad tan maravillosa.

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