Convertir el dolor en alegría. Comentario del Evangelio para Matrimonios: Juan 16,16-20

Cuando pongo a mi esposa/o en el centro, tengo la experiencia del amor de verdad que sana las heridas. Amar como Dios nos ama, convierte nuestro dolor en alegría.

EVANGELIO

Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16,16-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver».
Comentaron entonces algunos discípulos:
«¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?»
Y se preguntaban:
«¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
«¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».

Palabra del Señor.

Nota: Próximas misiones

  • Anuncio en Valladolid: Viernes 25 de mayo, por la tarde-noche.
  • Retiro en Madrid: 8, 9 y 10 de junio.  Para informarte pincha aquí: https://wp.me/p6AdRz-FX
  • Retiro en Córdoba: 29 y 30 de junio y 1 de julio.

Convertir el dolor en alegría.

“…vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría”. Cuando nos viene un dolor, lloramos, nos lamentamos, mientras otros en la misma situación ponen fin a su dolor y apartan su cruz rompiendo para estar alegres.

Pero cuando se ama en la tristeza, cuando dejo de ser el centro para que mi centro esté en el otro porque Dios lo ama y así lo quiere, entonces tengo la experiencia de amar de verdad y el amor sana todo lo que está herido. Entonces amamos como Él nos ha amado y es Dios quien hace nuevas las cosas, convirtiendo nuestro dolor en alegría.

Aterrizado a la vida matrimonial:

Paco: Mis amigos se iban de cervezas, y yo volvía a casa. Ahora todos han perdido sus familias y la mía está más unida que nunca.
Maite: Las madres del cole de mi hija, se reunían a despellejar a sus maridos, y se lo pasaban pipa. Ahora ninguna de ellas es feliz con su esposo y yo tengo una relación maravillosa con Paco.
Fran: Mis hermanos no entendieron que me despegara un poco de ellos, pero mi esposa experimentó que ella es lo más importante para mí. Eso nos unió muchísimo.
Belén: Soy la que peor tipo tengo de las mujeres que me rodean. No voy al gimnasio ni a la estética, porque me entrego con mi esposo a nuestros hijos y a los demás, pero he observado que ningún esposo mira a su mujer como el mío me mira a mí.
Antonio: Cada vez había más fútbol, y cada vez me esclavizaba más porque no me quería perder ningún partido. Dejé de seguirlo por atender más a mi esposa y para sacar tiempo para rezar con ella. Gracias a la oración, he descubierto la belleza de su alma, y es una pasada!!
Ángela: Cuando las mujeres se ponían a hablar de las series, me aburría muchísimo. Yo renunciaba a verlas por rezar con mi esposo. Ahora, mi esposo es mi confidente, mi mejor amigo. Ahora está él en mí y yo en él.

Madre,

Realmente es camino del Señor el único que va in crescendo. Es el único que nos va haciendo cada vez más felices. Al principio cuesta un poco, bueno, y luego también cuesta un poco, pero es una maravilla a dónde nos lleva, porque nos lleva a la felicidad. Alabado sea el Señor que nos ha preparado un destino tan maravilloso. Amén.

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