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¿Creéis que puedo hacerlo? Comentario del Evangelio para Matrimonios: Mateo 9, 27-31

EVANGELIO
Jesús cura a dos ciegos que creen en él

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 27-31
En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando:
«Ten compasión de nosotros, hijo de David».
Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo:
«¿Creéis que puedo hacerlo?»
Contestaron:
«Sí, Señor».
Entonces les tocó los ojos, diciendo:
«Que os suceda conforme a vuestra fe».
Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:
«¡Cuidado con que lo sepa alguien!»
Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.

Palabra del Señor.

¿Creéis que puedo hacerlo?
(Nota: Se hace uso genérico del masculino para designar la clase sin distinción de sexos.)

La curación de los ciegos está muy relacionada con la venida del mesías, tal como predijo Is 29,18; 35,5: “Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos” (Mt 11,1-6/Lc 7, 18-23)
Los judíos pensaban que la ceguera era un castigo de Dios porque les impedía leer la Torá. Así que la curación de la ceguera siempre ha estado relacionada con la fe y la venida del que es la Luz del mundo. Cristo vino a curar nuestra ceguera espiritual.

¡Bien! Porque eso es justo lo que necesito: Ver con los ojos de la fe a mi esposo y mi matrimonio, y escucharle con el corazón. ¿No es eso lo que queremos lograr los esposos en nuestro camino hacia la Caridad Conyugal?

Pues hoy Jesús nos hace una pregunta: “¿Creéis que puedo hacerlo?”. No, no contestemos a la ligera, nos jugamos mucho en esta pregunta. ¿De verdad lo creo? Porque la respuesta del Señor va a ser “Que suceda conforme a vuestra fe”. Si mi fe es escasa, no sucederá nada, que es probablemente lo que esté ocurriendo.

Bien, pues si quiero que aumente mi fe, aparte de seguir pidiéndola (pues es un don sobrenatural) tengo que hacer lo que me propone Santo Tomás: “Al participar en la vida de Dios, empezamos a apreciarlo y a verlo todo como si lo hiciéramos con sus ojos”. Esa es la clave, participar en la vida de Dios. Intentar ver a Dios en todo lo que acontece, por pequeño que sea. Poco a poco, me voy acostumbrando y descubro una serenidad nueva. Poco a poco, iré descubriendo la participación de Dios también en mi matrimonio, y eso me ayudará a ver a mi esposo con los ojos de Dios.

Madre:
Todo el problema nos viene de que sacamos a Dios de nuestra vida, y claro, ¿Qué esperamos?. Ayúdanos a volver a introducirlo en todo, porque Él está en todo y en todos. Pídele al Señor que aumente nuestra fe. Amén.